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El Ayuntamiento de Valladolid celebró hoy la Mesa Municipal de la Automoción con el objetivo de analizar el impacto en el sector local del nuevo paquete de medidas presentado por la Comisión Europea, que introduce mayor flexibilidad en los objetivos de emisiones para 2035. En la reunión, el alcalde, Jesús Julio Carnero, pidió una transición “ordenada, justa y moderada” hacia los motores no contaminantes, teniendo en cuenta la “sostenibilidad ambiental, pero también la económica”. Este paquete de medidas, en palabras del regidor, “abre un escenario más realista para la transición del sector sin poner en riesgo su competitividad ni el empleo”.
El alcalde estuvo acompañado por el eurodiputado del Partido Popular Raúl de la Hoz, que aseguró que en la Mesa de negociación eran necesarios nuevos términos como “el realismo y el sentido común”. Así, la nueva propuesta plantea que las emisiones de CO2 del sector se deberán reducir hasta un 90 por ciento respecto a los niveles actuales, en lugar del total inicialmente previsto. De la Hoz insistió en la necesidad de “desvincular el futuro automovilístico de la política climática” y avanzar hacia “un futuro de cero emisiones a medio plazo”.
Su propuesta, ya en el entorno del Parlamento Europeo, plantea levantar la prohibición de 2035 para compatibilizar los motores eléctricos con otros modos de propulsión como son los combustibles sintéticos o biocombustibles. El eurodiputado aseveró que “la industria no lo puede aguantar todo” y que ahora mismo se encuentra a punto de “entrar en crisis”, e insistió en la necesidad de alejarse de la toma de decisiones “desde el punto de vista ideológico”.
Lo que se busca con esta modificación de las medidas es “apoyar los esfuerzos del sector en la transición hacia una movilidad limpia y establecer un marco político ambicioso pero pragmático para garantizar la neutralidad climática y la independencia estratégica para 2050, al tiempo que proporciona más flexibilidad a los fabricantes”.
De la Hoz aseguró mostrarse sorprendido de que la segunda nación europea en la que más peso tiene la industria de la automoción como es España, llevase la contra al resto de puntas de lanza como son Alemania, Italia, República Checa o Eslovaquia, alineándose junto con “otros países nórdicos” en contra de “los intereses de la industria”. Señaló que “la Comisión Europea ha entendido que la transición ecológica no puede hacerse de espaldas a la realidad industrial ni al empleo. Reducir emisiones no debe significar desmantelar capacidades productivas”.
A nivel local, Carnero alegó que esta propuesta europea secundada por el Partido Popular vela por “la prosperidad de Valladolid”, puesto que «llega en un momento especialmente oportuno, cuando nuestras plantas están acometiendo inversiones estratégicas ligadas a los nuevos sistemas de propulsión sostenibles. Hablamos de decisiones que afectan a miles de familias. Por eso defendemos una transición ordenada y justa, que reduzca emisiones sin destruir empleo ni tejido industrial”. De esta manera puso en valor la etiqueta ‘Made in Europe’, que buscará incentivar la producción propia en el viejo continente.
Esto hila con la declaración como Proyecto Industrial Prioritario de las ‘Inversiones asociadas a nuevos sistemas de propulsión’ que firma Horse Powertrain Spain, la cual va a desplegar en su planta de Valladolid.El proyecto, que se desarrollará entre los años 2025 y 2028, supone una inversión de 71,7 millones de euros, el mantenimiento de cerca de 2.300 puestos de trabajo directos y más de 6.800 indirectos, además de un gran impacto tecnológico e innovador en el sector industrial de Castilla y León.
Las medidas que se encuentran en la propuesta pasan por permitir la venta limitada de coches con motor de combustión interna, híbridos enchufables y extensores de autonomía más allá de 2035, no sólo vehículos eléctricos. Además, en lugar de reducir el 100% de las emisiones de CO2, apunta a una reducción del 90 o, y se establecerán objetivos obligatorios para que las grandes empresas adopten vehículos cero o de bajas emisiones. De la Hoz aseguró que la medida “no se va a bloquear porque no existe oposición suficiente”, aunque queda por delante un proceso de negociación en el Parlamento Europeo para “determinar porcentajes de coches eléctricos y de combustión junto con otros detalles”.
Por otra parte la Mesa de Automoción abordó los avances del grupo de trabajo ‘Reto Ambiental’ junto con la colaboración que está desarrollando con otras Ciudades Misión españolas. Estas persiguen abrir un debate sobre el posicionamiento del sector y de las ciudades ante los retos de la descarbonización, la competitividad industrial y la transición ordenada y justa.
Tras este trabajo se trasladó a las Ciudades Misión españolas una propuesta de ‘Declaración de Valladolid’, cuyo ajuste y alineamiento se ha vinculado a la espera de la Comunicación de la Comisión Europea, al conocerse que esta se encontraba ultimando un pronunciamiento específico para el sector de la automoción, finalmente publicado el 16 de diciembre.
Tras la recepción de aportaciones, y a la espera de analizar en detalle, junto con las Ciudades Misión españolas, la Comunicación de la Comisión Europea, se continuará trabajando en la adaptación y ajuste de los términos de la Declaración con el objetivo de avanzar hacia un texto compartido que pueda ser asumido formalmente a lo largo del próximo año.
