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El consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, lamentó hoy que el Gobierno de España utilice la financiación autonómica para pagar «un precio político» a sus «socios separatistas» y recordó que el «dinero de todos los españoles tiene que servir para financiar los servicios públicos de todos los españoles». El también portavoz del Gobierno autonómico se pronunció así antes de entrar al Ministerio de Hacienda donde a las 10.30 estaban citadas las comunidades autónomas para asistir al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en el que se debatirá a lo largo de la mañana la propuesta de reforma del sistema presentada el pasado viernes por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y que se basa en un acuerdo con Esquerra Republicana de Cataluña.
En este sentido, Carriedo celebró la citación del Ministerio a un Consejo que las autonomías han pedido «en muchas ocasiones para hablar de financiación autonómica», aunque lamentó tener que acudir después de haber conocido el contenido de esa reforma a través de las palabras del líder de los independentistas, Oriol Junqueras. «Fue Junqueras quien nos contó el contenido de este acuerdo y luego la ministra añadió algún detalle adicional», resaltó.
Más allá de las formas, el dirigente castellano y leonés insistió en las dos cuestiones que la Junta considera «esenciales». Por un lado, señaló la convicción de que «el dinero de todos los españoles tiene que servir para financiar los servicios públicos de todos los españoles». «Nos jugamos mucho en la financiación autonómica porque estamos hablando de cómo se financia la sanidad, la educación, los servicios sociales y otra serie de servicios públicos que prestamos las comunidades autónomas», defendió Carriedo que hizo hincapié en que el presidente no puede utilizar la financiación «como instrumento de pago de un precio político para compensar a sus socios separatistas».
Por otro lado, señaló que desde el Gobierno de Castilla y León siempre se ha defendido «que aquello que afecta a todos tiene que ser negociado entre todos». «Si afecta a todas las comunidades autónomas, tiene que ser negociado contando con todas las comunidades autónomas y hemos visto que se ha negociado sin contar con ninguna comunidad autónoma porque se ha negociado con una persona que no forma parte del Gobierno de una comunidad autónoma», explicó el consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León. Sobre este punto recordó que Junqueras solo es «el secretario general de un partido separatista» y el acuerdo con Hacienda es «el pago de un precio político a cambio de unos apoyos parlamentarios».
Carriedo aún fue más allá al asegurar que mientras el Gobierno les negaba a la regiones la existencia de algún documento sobre la reforma de la financiación en un Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrada en noviembre, ahora se ha conocido que ya había «reuniones previas entre el presidente del Gobierno y Oriol Junqueras». Por eso, para el dirigente castellano y leonés este modelo de financiación «no está pensado para el interés general de los españoles, sino que solo está al servicio de la compensación de sus socios separatistas y por eso es un modelo que es malo para el conjunto de España y también es malo para Castilla y León».
