ICAL
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, José Alberto Díaz Pico, anunció hoy la puesta en marcha de un “plan de choque para el patrimonio rural” durante la XII legislatura, en la presentación en las Cortes del programa de actuaciones que desarrollará su departamento durante el mandato. Según defendió, “restaurar un monumento es crear empleo, fijar población y plantar cara a la despoblación”, y por ello pretende revisar el funcionamiento de las Comisiones Territoriales de Patrimonio Cultural y del Consejo Regional para que la protección sea «rigurosa, pero ágil”.
El prometido “plan de choque” contará, según anticipó en declaraciones recogidas por Ical, con un “fondo específico” para la conservación y recuperación de las iglesias de los pueblos, una estrategia estable de conservación de nuestras doce catedrales y una concatedral, con recursos continuados y criterios técnicos, y atención singular a santuarios y ermitas, además de un plan de mejora de la gestión e iluminación de los cascos históricos.
Además, como ya anunció hace unos días, exigirán al Gobierno de España que el reparto del 1,5 por ciento cultural (que obliga a destinar esa cifra del presupuesto de los contratos de obras públicas a este fin de acuerdo con la Ley de Patrimonio Histórico) se eleve hasta el 2 por ciento y se distribuya “territorialmente en función del patrimonio realmente existente”, ya que considera que “no es razonable que quien más bienes custodia reciba con cuentagotas”.
Durante la legislatura también afrontará el desarrollo reglamentario de la Ley de Patrimonio Cultural de 2024, para impulsar por ejemplo el Censo del Patrimonio cultural, que agrupará a los BIC, Bienes inventariados y otros bienes documentales, para garantizar su seguridad jurídica y la consulta pública. En ese sentido, pretende avanzar en la delimitación física de las Zonas de Amortiguamiento, su trazado jurídico y cartográfico, así como abordar el Centro de Investigación e Innovación que contempla la ley, dotándolo de una estructura física e independiente de la Dirección General.
Dentro de la defensa del patrimonio, Díaz Pico recalcó que “la tauromaquia será protegida y fomentada con decisión”, atendiendo a “toda su cadena de valor”, y dando prioridad a “asegurar el relevo generacional”, reforzando las escuelas taurinas y los bolsines, además de atender a “ganaderos, empresarios, profesionales, veterinarios, artesanos y municipios”.
El español, un activo universal
En cuanto a otro de los principales activos patrimoniales de la Comunidad, el español, que calificó como “un imán para la atracción de talento, riqueza y estudiantes”, el consejero subrayó que “Castilla y León es un territorio con una ventaja competitiva excepcional” y recalcó que “la cuna del español debe aspirar también a ser uno de sus grandes laboratorios de futuro”. De ese modo, apuestan por una Comunidad capaz de erigirse como “referente mundial para el aprendizaje del español”.
Tras atizar al Gobierno central (“quienes deberían promoverlo y lo maltratan”, apuntó antes de sentenciar que defenderán el idioma “frente a los separatismos”), explicó que pretende trabajar de la mano con las escuelas de español, las universidades, las academias, el sector editorial y las empresas tecnológicas para competir en la atracción de estudiantes, investigadores y proyectos. “El turismo idiomático será presentado como una experiencia completa de lengua, cultura, patrimonio, gastronomía, ocio y seguridad. Y defenderemos una presencia relevante del español en los desarrollos de inteligencia artificial, porque las lenguas que no participan en la tecnología del futuro corren el riesgo de perder influencia en el futuro”, abundó.
Por otra parte, adelantó que piensa “reivindicar, con orgullo y sin un solo complejo, el papel protagonista de Castilla y León en la formación de España y en la mayor gesta civilizatoria de la historia: la Hispanidad”. En ese sentido, a su juicio, el destacado papel de Castilla y León en la historia de España “no debe utilizarse como refugio ni como arma arrojadiza”, sino que “debe ser conocimiento, confianza y responsabilidad”. “Un pueblo que desconoce su historia queda a merced de cualquier relato; un pueblo que la conoce con rigor puede mirar al futuro sin complejos”, sentenció.
Efemérides y leyes por reformar
Díaz Pico, que acusó al gobierno estatal de haber convertido el Ministerio de Cultura “en un comisariado ideológico”, señaló que su propósito es “nadar a contracorriente” para “proteger la libertad creadora” y ejercer con sus políticas como “un dique frente a la cancelación, la uniformidad y el miedo a disentir”. Para lograrlo, apostará por “una política cultural abierta, dinámica, accesible y de calidad”, donde se apoye la creación contemporánea “sin enfrentarla a la tradición”.
Por ello, prevé ofrecer programaciones culturales reforzadas en las nueve provincias, modernizar los servicios de los archivos, bibliotecas y museos autonómicos, impulsara los festivales y grandes programas culturales y apostar por la innovación tecnológica, con particular atención a la inteligencia artificial aplicada a la cultura y al patrimonio.
En cuanto a las grandes conmemoraciones por llegar (“las efemérides no deben agotarse en un cartel y una ceremonia, sino que deben dejar legado», esgrimió), el consejero se detuvo especialmente dos citas que aguardan en 2027. Por un lado, aludió a la celebración del primer centenario de la Generación del 27, donde la Junta ofrecerá una programación “propia, plural y rigurosa”, que atienda a toda la complejidad de aquella constelación de poetas, músicos, artistas y pensadores, incluyendo a “quienes han sido relegados por lecturas parciales o partidistas”.
Y por otra parte, anunció que trabajarán “con la máxima ambición” para celebrar el quinto centenario del nacimiento de Felipe II en Valladolid: “No será una conmemoración nostálgica, sino una oportunidad para estudiar y mostrar la dimensión política, artística, administrativa y universal de una época decisiva; para activar museos, archivos, universidades, ciudades históricas y rutas patrimoniales; y para situar a Castilla y León en el centro de una conversación internacional sobre España, Europa y la Hispanidad”.
Por último, también aludió a varias leyes por reformar para paliar que los archivos, museos y bibliotecas de Castilla y León sean, en su opinión, “los olvidados del Gobierno de la nación”. En ese sentido, reclamó la necesidad de establecer una nueva ley de bibliotecas, ya que la vigente data de 1989, “previa a toda la expansión de internet y la digitalización de la cultura y, concretamente, de la lectura”; con esa nueva normativa buscarán garantizar que “el acceso al conocimiento no depende del lugar de residencia”.
Se refirió al “desarrollo parcial” de la Ley de Museos de Castilla y León, que data de 2014 y es complementaria de la actual ley de Patrimonio Cultural de 2024, que solo ha tenido hasta el momento “un desarrollo parcial”, dejando pendientes aspectos como la colaboración entre los centros de titularidad autonómica y los centros museísticos de gestión autonómica y titularidad estatal. Y en lo relativo a la cinematografía y el audiovisual, anunció que modificarán el plan estratégico de subvenciones y las bases reguladoras de las ayudas para “garantizar que la financiación pública no contribuya a alimentar la batalla cultural de la izquierda de este país”.


