ICAL
La Junta Directiva del Clúster de Hábitat Eficiente aprobó un plan de 53 millones para industrializar la construcción y acelerar la vivienda asequible, en el marco de su Plan Estratégico 2026-2030, que contempla en total 48 proyectos de innovación y el objetivo de sumar 124 millones de euros de facturación a sus empresas socias, según un comunicado recogido por Ical.
“España necesita construir más viviendas, más rápido, más baratas y con menos emisiones. Y cada vez tiene menos manos para hacerlo”, sostiene Aeice, que señala que de ese diagnóstico parte el nuevo Plan Estratégico 2026-2030 del Clúster de Hábitat Eficiente. La hoja de ruta, la cuarta del clúster desde 2014, se resume en una idea: “Llevar la construcción del andamio a la fábrica. Industrializar la edificación para reducir plazos y costes, descarbonizar el sector, apoyar a sus socios para liderar la transformación y situar a Castilla y León como referente nacional y europeo”.
La transformación en medio siglo
El hábitat es el macrosector con más peso en la economía de Castilla y León: 24.678 empresas, 18.174 millones de euros de cifra de negocio y 146.284 afiliados a la Seguridad Social. Pero es también un sector muy atomizado, poco digitalizado (en España, menos del 10 por ciento de las empresas aplica tecnologías avanzadas), con un déficit creciente de oficios cualificados y una plantilla que envejece.
A ello se suma el final de los fondos Next Generation EU, que “obliga a buscar nuevos motores de actividad”. El propio plan califica el momento como una transformación inédita en el sector en los últimos cincuenta años.
Fabricar vivienda
La industrialización es uno de los ejes centrales del plan. Aeice coordinará, con el impulso de la Junta y estructura propia, el Hub de Construcción Industrializada de Castilla y León, CONSTRUALIZA, que aglutinará y multiplicará las capacidades de las empresas y centros tecnológicos de la Comunidad.
Se apoyará en la nueva Norma UNE 41610:2026 y su Índice de Industrialización, en cuyo desarrollo ha participado el clúster. El objetivo es que la fabricación fuera de obra (off-site) se convierta en una de las principales vías para producir vivienda asequible en menos tiempo y con menor coste.
El plan se adelanta también a la próxima obligación europea de calcular la huella de carbono de los edificios a lo largo de su ciclo de vida, y acompañará a las pymes para que midan y reduzcan sus emisiones antes de que la normativa lo exija.
La hoja de ruta incluye una cartera de 48 proyectos de innovación colaborativa con un presupuesto total de 52,99 millones de euros hasta 2030, en tres áreas: sostenibilidad (21,9 millones), digitalización y refuerzo empresarial (17,1 millones) y territorio (14 millones).
“El plan no se queda en declaraciones y fija una meta cuantificada”, sentencia Aeice, que se propone que sus empresas socias ganen 1,5 puntos de cuota de mercado de aquí a 2030, unos 124 millones de euros de facturación adicional en cuatro años. Para lograrlo, el clúster quiere incorporar al menos 15 nuevas empresas tractoras y una decena de startups, y crear instrumentos de financiación a medida de las pymes junto a entidades financieras.
De Castilla y León a Europa
También, Aeice coordina la Red de Clústeres de Construcción de España y, desde junio, forma parte de la Alianza Europea por la Vivienda impulsada por la Comisión Europea. Con este nuevo plan da un paso más con la idea de convertirse en líder del sector. Para ello se fija como metas coordinar al menos dos proyectos europeos, crear un área internacional propia y obtener la Gold Label de la European Cluster Excellence Initiative, la máxima distinción europea a la excelencia en la gestión de clústeres. Además, impulsará que el Plan Sectorial del Hábitat de Castilla y León sirva de modelo a otras comunidades autónomas.
Casas para vivir mejor
En este sentido, consideró que el plan “mira más allá de la obra”. Incluye la estrategia Hábitat Accesible e Inclusivo, de la mano de entidades del tercer sector; un Laboratorio Ciudadano Bauhaus-Hábitat, inspirado en la New European Bauhaus, para que la ciudadanía participe en el diseño de los espacios en los que vive; e iniciativas territoriales como Duero Sacro, para que la innovación llegue también al medio rural y aproveche los recursos propios del territorio.
“España no tiene solo un problema de vivienda; tiene un problema con la forma de construirla”, afirmó la presidenta de Aeice, Estíbaliz González, quien añadió que este plan “quiere cambiar eso desde Castilla y León: más fábrica y menos improvisación, más datos y empresas capaces de competir en Europa”. “Lo que está en juego no es solo la competitividad de un sector, sino que una familia joven pueda acceder a una vivienda digna, eficiente y saludable”, defendió.
Para el director y secretario de la Junta Directiva de Aeice, Enrique Cobreros, el clúster llega a esta etapa “con los deberes hechos”, pues casi dos tercios de los objetivos del plan anterior se han cumplido y otro 30 por ciento está en marcha. “Ahora toca escalar. Cada euro de cuota que aporta un socio se convierte ya en diez euros de proyectos, servicios y financiación. Queremos que el modelo que hemos construido en Castilla y León funcione para todo el país”, deseó Cobreros.
En la reunión de la Junta Directiva del clúster participaron la propia Estíbaliz González y Ricardo Cobreros, además de los vicepresidentes Ricardo Fortuoso y Ana Belén Hernández; el tesorero, Alejandro Miranda, y los vocales Ana Esther Espinel, Pablo Sabín, Margarita García, José María Vela, María Teresa de Diego y José Alberto Franco.
