ICAL
Acor obtuvo 645.000 euros de beneficio en el ejercicio 2025-2026 gracias a los 19 millones de euros ingresados por la venta de los certificados de ahorro energético (CAES) generados por el proyecto de secado solar de pulpa (hasta ahora se acometía con gasto en gas natural), así como de las aportaciones realizadas por las empresas participadas, Agropro, Iberlíquidos y Atisa, que ascienden a unos dos millones de euros. Estas cifras permiten compensar la pérdida de 22 millones del negocio azucarero en la cooperativa, en un año con los precios globales por los suelos.
“Todos sabemos que el azúcar va a subir, pero no sabemos cuándo. Y quedan muchas existencias en Europa por consumir. Esperemos que lo haga cuanto antes mejor, pero no tenemos el plazo marcado”, sostuvo el presidente de Acor, Jesús Posadas, quien presentó, junto al director general, José Luis Domínguez, los resultados económicos durante el ejercicio 2025-26, que se cerraron en junio y ahora deberán ser ratificados en la Asamblea General de diciembre. Con estos datos, Posadas reiteró que “Acor rentabiliza la sostenibilidad”, un concepto que “para muchas empresas es un problema y aquí se ha convertido en un negocio”.
Posadas justificó que los CAES “se venden una vez y se dan por gastados”, y admitió que la cuantía que han supuesto este año “es difícil que se repitan”. “Pero seguiremos trabajando en otros nuevos”, vaticinó. Esto indica, expuso, que la “sostenibilidad sí es rentable”, dijo, como recoge Ical.
La cifra de 645.000 euros de beneficio da un giro en las cuentas de la cooperativa, que el curso anterior registró unas pérdidas de 2,5 millones de euros. Asimismo, la cifra de negocio del grupo alcanzó los 363 millones de euros y el EBITDA se triplicó hasta los 6,7 millones. La cooperativa ha revertido las pérdidas pese a la profunda crisis del mercado azucarero en la UE, donde el precio del azúcar acumula una caída del 38 por ciento. “Hace un año, en septiembre, yo dije que esperaba que el mercado hubiera tocado fondo. Pero me confundí, y ha seguido bajando. Por eso, es muy meritorio que una empresa como Acor, con un mercado totalmente en contra, haya obtenido beneficios”, precisó Posadas.
A día de hoy, esgrimió, se trata de la única empresas del sector remolachero azucarero de Europa con beneficios, “aunque otras no tienen la misma transparencia”. En este sentido, destacó que los resultados económicos del sector azucarero en Europa “han sido un desastre” y Acor “los ha librado gracias a que ha sabido ser capaz de rentabilizar la sostenibilidad”, con el ejemplo del desarrollo del proyecto de secado de pulpa “al sol y al viento, como siempre se ha hecho en esta región para la alfalfa, heno o pastos”. Esto ha supuesto un ahorro energético, gracias a la venta de 156.000 CAES a Repsol, de 28.000 toneladas de CO” que no se han emitido a la atmósfera, equivalente “a lo que generan todos los hogares de la ciudad de Soria”, ejemplificó Posadas.
Ante este escenario, añadió, la entidad “vuelve a sacrificar su cuenta de resultados para garantizar la viabilidad del cultivo, permitiendo que el socio de la cooperativa siga cobrando la remolacha muy por encima del agricultor europeo”.
55 de euros por tonelada
En concreto, los socios ingresaron 55 euros por tonelada por la raíz, con lo que mantienen “una de las mejores retribuciones de Europa” a pesar de soportar una molturación durante 129 días de ritmo bajo por las abundantes lluvias, que también obligaron a una parada temporal de dos meses. “A pesar de las dificultades, el agricultor ha tenido un precio rentable y seguro. Lo más importante para nosotros es que el remolachero de Acor tenga esa rentabilidad”, explicó, para añadir que “seguramente es la mejor raíz pagada de Europa”.
Será en la segunda quincena de octubre cuando abra de nuevo la fábrica para recibir raíz, en un cultivo que este año “ha estado más bonito que bueno, debido a la climatología, pero que tiene potencial para seguir mejorando en las próximas semanas”. “Queremos que llegue ya el tiempo otoñal, que es lo que necesita el cultivo”, sentenció.
La fábrica de Olmedo molturó en la pasada campaña un total de 913.319 toneladas de remolacha física, lo que representa un descenso del 12 por ciento respecto a las 1,03 millones de la campaña anterior. A pesar de que la superficie contratada por los socios cayó un 18 por ciento, la producción efectiva de azúcar solo se redujo un 7,4 por ciento, debido a una notable recuperación de la calidad de la raíz.
Además, la polarización media se elevó hasta los 17,02 grados, frente a los 16,1 anteriores de riqueza sacárica, y el rendimiento superó las 97 toneladas por hectárea de remolacha tipo, lo que supone un incremento de casi 12 toneladas por hectárea respecto a la campaña previa (86 t/ha).
Otra de las novedades de la campaña, a nivel operativo, que ha permitido un consumo energético muy favorable, ha sido el funcionamiento del ‘Correfino’, lo que “permite optimizar el rendimiento de azúcar y compensar, en parte, el bajo ritmo de la molienda”, según explicó Posadas.
Planta de Aceites y Oleaginosas
En el área de oleaginosas, la planta de Tratamiento de Aceites y Oleaginosas procesó un volumen inferior de semilla, ya que recibió directamente de los socios 26.660 toneladas de colza y 10.483 toneladas de girasol. Domínguez desgranó que en cuanto a las liquidaciones al socio, la pipa de girasol registró una notable revalorización respecto a la campaña previa: el girasol clásico se pagó a 496 euros por tonelada (5,3 por ciento más, frente a los 471 de la 2024-2025; y el alto oleico alcanzó los 595 euros por tonelada (16 por ciento más respecto a los 513 del año pasado).
Por su parte, la semilla de colza experimentó un leve ajuste del 2,8 por ciento y se liquidó a 442 euros por tonelada (frente a los 455,5 de la anterior campaña). La planta de aceites continuó con su transición energética para sustituir el gas por biomasa, lo que optimizará sus costes en las próximas campañas, apuntó el presidente de la cooperativa.
Más de 3.000 socios
Posadas admitió que el número de socios está disminuyendo en Acor, algo que consideró lógico por que muchos se están jubilando. Sin embargo, celebró las 53 nuevas altas de jóvenes y mujeres en este ejercicio, lo que eleva la masa social a 3.057 tras las bajas de 378 socios.
Sin embargo, las hectáreas que contrata el socio han aumentado, con lo que “con menos socios se mantiene la actividad fabril, y es lo que importa a la cooperativa” para mantener el rendimiento óptimo de las fábricas de Olmedo”.
