ICAL
El Paseo del Campo Grande de Valladolid se ha convertido en una galería al aire libre para acoger ‘De toda la vida’, una exposición fotográfica impulsada por Iberdrola y Cultura Inquieta con motivo del 125 aniversario de la compañía eléctrica en España. La muestra, que podrá visitarse hasta el 25 de octubre, invita a redescubrir aquellos recuerdos, rincones, tradiciones y experiencias cotidianas que siguen formando parte de nuestra historia personal y colectiva.
Esta mañana, la exposición, que reúne una selección de 218 imágenes acompañadas de sus correspondientes textos, surgidas del concurso ‘De toda la vida’, recibió la visita de la concejala de Turismo, Eventos y Marca Ciudad del Ayuntamiento de Valladolid, Blanca Jiménez; del concejal de Medio Ambiente, Alejandro García Pellitero, y del delegado de Iberdrola en Castilla y León, Miguel Calvo, quienes recorrieron una muestra que pone en valor todo aquello que perdura generación tras generación y que continúa formando parte de nuestra identidad. Una invitación a detenerse en esas pequeñas cosas que, pese al paso del tiempo, conservan intacta su capacidad para emocionarnos y conectarnos con nuestras raíces.
La selección fotográfica, según se destaca desde Iberdrola en un comunicado recogido por Ical, recoge miradas muy distintas de más de cien autoras y autores diferentes, unidas por una misma idea: la necesidad de volver a aquello que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Paisajes, retratos, escenas domésticas, comercios de siempre, objetos cargados de historia o pequeños gestos cotidianos componen esta muestra colectiva que transforma la nostalgia en algo tangible y compartido.
El certamen, celebrado a través de Instagram bajo el hashtag#Detodalavida125, invitó tanto a fotógrafos aficionados como profesionales a compartir imágenes acompañadas de textos personales capaces de contextualizar aquello fotografiado. No solo importaba la imagen, sino también la historia que había detrás de ella: la emoción, el recuerdo o el vínculo invisible que convierte ciertos lugares y objetos en parte esencial de nuestra vida.
El jurado del concurso valoró tanto la calidad fotográfica de las imágenes como la sensibilidad narrativa de cada propuesta, premiando aquellas fotografías capaces de construir escenas reconocibles y transmitir emociones que van más allá de la experiencia individual.
“Durante 125 años, Iberdrola ha acompañado la evolución de hogares, ciudades y generaciones enteras, iluminando espacios y momentos que forman parte de nuestra memoria colectiva. Con ‘De toda la vida’, esa idea se traslada al terreno emocional y visual, construyendo un archivo de recuerdos compartidos donde lo cotidiano adquiere una nueva dimensión”, se asegura desde la compañía.
El Paseo del Campo Grande se convertirá durante unas semanas en un recorrido por esos recuerdos, raíces y escenas cotidianas que, más allá de su origen, nos recuerdan todo aquello que permanece.


