Mariluz Martínez / ICAL
El tramo de la Línea de Alta Velocidad (LAV) entre Burgos y Vitoria podría estar operativo “en unos cuatro o cinco años”, según estimó hoy el director general de Planificación, Proyectos y Construcción de Adif y director general de Adif Alta Velocidad, Luis Llamas, a preguntas de los periodistas tras la breve explicación in situ del avance de las obras, que contó con la presencia del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano.
La LAV Burgos-Vitoria, eje estratégico del Corredor Atlántico, conectará el País Vasco a la red de Alta Velocidad y mejorará su comunicación y tiempos de viaje con el centro y el resto del país, reforzando la cohesión y vertebración territorial. La nueva línea, con una inversión estimada en más de 3.000 millones de euros, dará así continuidad a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Valladolid-Burgos, no solo hasta el País Vasco, donde enlazará con la que actualmente se construye entre las tres capitales vascas, sino también con la frontera francesa por Irún.
El tramo Burgos-Vitoria contará con más de 100 kilómetros, incluyendo el ramal de acceso con Miranda de Ebro que posibilitará tanto la parada de trenes en esta localidad como la circulación sin parada por el exterior del municipio. El secretario de Estado de Transportes y Movilidad reivindicó el impulso del Gobierno a la Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria durante su visita a las obras de construcción del tramo Pancorbo-Ameyugo, el primero en obras de la Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria, en el que se están ejecutando trabajos de movimientos de tierras, estructuras y túneles.
Adif AV avanza así con una visión de conjunto en el desarrollo de la línea que conectará el País Vasco a la red de Alta Velocidad, dado que tiene ya en construcción, contratados o en licitación cuatro de los siete grandes tramos de plataforma de la nueva LAV, que suman 54,8 kilómetros, y ya ultima la redacción de proyecto y licitación del resto.
En este sentido, el secretario de Estado avanzó que está previsto que Adif adjudique este mes las obras en el tramo Manzanos-La Puebla de Arganzón, un tramo de 7 kilómetros. Asimismo, también se avanza en la contratación del tramo Piérnigas-Pancorbo (22,7 kilómetros), actualmente en licitación.
Por otro lado, Adif ultima los trámites necesarios para iniciar las obras de un tramo contratado recientemente, el Variante Ferroviaria de Burgos-Vallede las Navas (16,7 kilómetros), que comprende la construcción de seis viaductos, entre ellos los que cruzan el río Vena (643 metros) y el arroyo del Valle (444 metros) y se está ultimando la redacción y licitación de los tramos restantes.
Santano explicó que en el tramo Pancorbo-Ameyugo, de 8,4 kilómetros, se está ejecutando vía doble en ancho estándar (1.435 milímetros). Los trabajos constituyen un gran desafío técnico, dado que el 77 por ciento de su trazado discurre en una sucesión de tres túneles y tres viaductos, con los que la nueva línea se integrará de forma respetuosa en el entorno y se integrará con el resto de infraestructuras presentes en su recorrido, como la autovía A-1, que sortea en hasta dos ocasiones.
Entre las estructuras más destacadas del trazado, que supondrán una inversión de 390 millones de euros, figuran la sucesión del túnel de Pancorbo (4 kilómetros), por el que la línea cruza los Montes Obarenes, y un viaducto de 1,1 kilómetros que, justo a continuación del túnel, sobrevuela sobre la autovía SC-BU-7 y el Arroyo de la Llosa. Además, destacan como otras estructuras singulares del tramo los túneles de Ameyugo 1 y 2, de 611 y 524 metros de longitud respectivamente, y dos viaductos de 28 y 176 metros.
“Asignatura pendiente”
El secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible se detuvo en explicar los trabajos que se están llevando a cabo en el Corredor Ferroviario Atlántico, en el tramo Burgos-Vitoria, que -dijo- “junto con la Y-Vasca son los tramos en la parte norte del Corredor Atlántico que tenemos pendientes”.
“Es verdad que la Y-Vasca va muy avanzada, la plataforma está prácticamente terminada, tenemos ya un volumen de inversión muy alto, estamos colocando catenarias, y eso está cumpliendo sus plazos”, expuso. Sin embargo, reconoció que el Ministerio de Transportes “tenía una asignatura pendiente, que era la conexión entre Burgos y Vitoria”.
Por ello, quiso destacar “el impulso definitivo” que le ha dado el Ministerio “en estos últimos tiempos” a esta conexión entre Burgos y Vitoria. Así, manifestó que se trata de “una obra muy importante, son 3.000 millones de euros de inversión” y que “solo la plataforma son 2.000 millones de euros, lo que en este momento tenemos ya en obra, más las licitaciones que están a punto de empezar o que están en marcha, suponen ya el 50 por ciento”. “Es decir, hay 1.000 millones de euros de obra que o bien está ejecutándose, como este tramo entre Ameyugo y Pancorbo, o bien está en alguna de las fases que es a punto de empezar”, apostilló.
Asimismo, Santano señaló que “algunas son obras cuyo proyecto ya está aprobado y se está licitando, eso supone un volumen de inversión de torno a los 1.000 millones de euros” por lo que, precisó, “el 50 por ciento de la plataforma está ya en marcha y confiamos en tener aprobados los proyectos y licitadas las obras en los próximos meses”.
En esta línea, el responsable ministerial aplaudió que “no se esté hablando solo con hermosas palabras o con grandes declaraciones sobre lo que es el Corredor Atlántico”, sino que “lo hayamos convertido ya en realidades”. “Y para eso estamos”, aseveró, porque “uno de los objetivos que tiene el Ministerio es acelerar el impulso al Corredor Atlántico”.
“Es verdad que el Mediterráneo va mucho más rápido, está mucho más avanzado, pero hay que reconocer también que en estos últimos 3-4 años hemos dado un gran impulso al Corredor Atlántico, tanto en la parte de Castilla-La Mancha y su conexión con Extremadura, como esta parte norte”, exclamó.
Y Vasca, antes que Burgos-Vitoria
Preguntado acerca de cuándo podrá un ciudadano desplazarse de Irún a Madrid, Santano quiso dejar claro que “no es necesario que esté terminado todo para que los tiempos vayan mejorando”. Así, insistió en que “es verdad que la Y Vasca estará terminada antes que la conexión de Burgos a Vitoria, pero eso significará que, por ejemplo, en el tramo vasco podamos ahorrarnos una hora y media, prácticamente, entre Irún y Vitoria, de manera que ir a Madrid ya no costará cinco horas y media, casi seis, que a veces cuesta, y ya nos acercaremos a las cuatro horas”.
“A eso le iremos añadiendo las mejoras de tiempos que se incorporen entre Burgos y Vitoria”, apostilló, pero insistió en que “el objetivo es que al final en menos de tres horas vayamos del País Vasco a Madrid”. Y, con respecto a los plazos, reiteró que “el Gobierno está dando una fecha de referencia para la Y Vasca, que no la voy a cambiar aquí, y es que en este momento está ya redactándose el proyecto que consideramos esencial, el cuello de botella que tenía la Y Vasca, que es el nudo de Arkaute, la salida de Vitoria hacia el norte”.
“En cuanto ese trabajo esté terminado, y se liciten las obras y comiencen, vamos a dar una fecha de puesta en servicio o de finalización de las obras, al menos de la Y Vasca. El tramo Burgos-Vitoria va a tardar algo más, no mucho más, pero va a tardar algo más, porque hemos empezado más tarde”, manifestó, si bien resaltó que “estamos metiendo el acelerador, hemos sacado el 50 por ciento de las obras y en poco tiempo tendremos el 100 por cien de la plataforma en marcha”.
“Cuando tengamos el proyecto del nudo de Arkaute, que no tardará mucho, y esa obra sea licitada y se pueda empezar, en ese momento daremos fechas de la Y Vasca y, por tanto, en consecuencia también de la Burgos-Vitoria”, concluyó.
