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La economía de Castilla y León, al igual que la de España, moderará su crecimiento en 2025, según recogen las previsiones del Observatorio Económico de Castilla y León (ECOVAEstudios) del tercer trimestre de 2024 elaborado por el Servicio de Estudios Económicos del Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora. Además, pide prestar especial atención al consumo privado y a la inversión empresarial, ya que considera que tienen margen para crecer en la Comunidad.
Este martes, el director de ECOVAEstudios, Juan Carlos De Margarida, aludió a «un contexto de alta incertidumbre” en 2025. No obstante, apuntó que “la disminución de tipos de interés ha reactivado el consumo privado y la inversión empresarial” o que “el sector industrial se está recuperando debido a la estabilidad empresarial y, por ende, al empleo”. No obstante, “a la economía europea le costará salir de su estancamiento actual, aunque se prevé que en la segunda mitad del año 2025 comenzará a crecer débilmente”.
«La actividad económica en el 2025 será muy inestable debido a la confluencia de diversas variables, como son el envejecimiento de la población, especialmente intenso en la región castellano y leonesa; el crecimiento del gasto público sustentado en el incremento del endeudamiento, lo que obligará a realizar ajustes; la falta de criterio a la hora de priorizar ese gasto público; o la excesiva regulación de las Comunidades Autónomas, lo que hace perder competitividad y productividad, entre otras variables”.
Asimismo, Juan Carlos De Margarida afirmó que este año “la economía modera su crecimiento, pero se sostiene gracias al gasto público, la estabilidad empresarial y del empleo”. «A pesar de esa sostenibilidad, la competitividad y la productividad están bajo mínimos”, dijo.
Estos hechos se deben, principalmente, a la “pérdida de la competitividad europea en las exportaciones, la disminución de la producción manufacturera de la UE, así como el declive generalizado frente a China y Estados Unidos debido a las dependencias comerciales en ámbitos como la energía, el sector digital, sanitario o militar”.
En cuanto al mercado de trabajo, las variables analizadas por ECOVAEstudios señalan que “sigue perdiendo dinamismo tanto en España como en Castilla y León, existiendo en la actualidad un desajuste entre la capacidad y la disponibilidad de desempleados, así como de los trabajadores que necesitan las empresas”. En suma, a esto se une “el aumento de las jubilaciones que superan a la demanda de mano de obra y a la falta de personal cualificado para ocupas los puestos vacantes”.


