El arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; el ecónomo del Arzobispado, Óscar Agüera, y el delegado de Patrimonio y Obras, Juan Carlos Álvarez, presentan el balance de actividad de la Archidiócesis vallisoletana correspondiente al ejercicio 2024, los detalles de las obras acometidas en el Seminario Diocesano y la jornada del Día de la Iglesia Diocesana que se celebrará el domingo 9 de noviembre.

Las aportaciones de los fieles a la Diócesis de Valladolid caen un 28 por ciento y se quedan en 4,6 millones

ICAL

Las aportaciones directas de los fieles en la Archidiócesis de Valladolid se desplomaron en 2024 un 28 por ciento con respecto al año anterior, al pasar de 6,3 a 4,6 millones de euros, motivado por el importante descenso del dinero procedente de los legados y las herencias. En este sentido, el ecónomo del Arzobispado, Óscar Agüera, reconoció el descenso “significativo” de estos fondos, con la vuelta a la senda habitual de antes de los años 2023 y 2022 que fueron “muy excepcionales”. De esta manera, las aportaciones directas han pasado de suponer el 26,8 por ciento del total de los ingresos de la Diócesis en 2023 al 19,6 por ciento el ejercicio pasado.

Además, en la línea experimentada en los últimos ejercicios, continúa la bajada de la recaudación en las colectas parroquiales, por que los ciudadanos acuden a los templos con menos dinero en metálico. Por otro lado, la recaudación íntegra del Día de la Iglesia Diocesana en 20224, que superó los 200.000 euros, fue destinada a las víctimas del temporal de la DANA en la Comunidad Valenciana, a través de Cáritas.

Agüera reconoció que la bajada del dinero en las colectas se ha visto compensada con las llamadas suscripciones, que son recibos mensuales que se pasan a los fieles. Algo que permite contar con un presupuesto más estable de cara a afrontar el año, como recoge Ical. 

En este sentido, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, agradeció las aportaciones económicas de los ciudadanos por que forman parte de la comunidad cristiana, ya sea a través de las colectas dominicales como las cuotas periódicas y, sobre todo, los donativos “excepcionales”, tales como legados y herencias. Argüello precisó que muchos de los legados y herencias deben cumplir con la voluntad del donante para que se cumpla un fin (eucaristías, de tipo social y becas para estudiantes). También, se refirió a los ingresos procedentes de la participación de los impuestos, a través de la asignación tributaria del 0,7 por ciento del IRPF a la ayuda a la Iglesia Católica.  

En cuanto a los ingresos, hubo un incremento de unos 400.000 euros en la asignación tributaria en 2024, hasta los 4,7 millones, por los remanentes de años anteriores, que ha distribuido la Conferencia Episcopal Española (CEE). También hubo incrementos “significativos” en el apartado de otros ingresos corrientes por servicios, subvenciones públicas corrientes e ingresos de instituciones diocesanas, hasta los 9,5 millones de euros. El motivo de esta subida estuvo relacionada, principalmente, por que el año pasado la Junta concedió la carrera profesional a los trabajadores de la educación concertada, sobre todo a los docentes de los tres colegios diocesanos de la provincia (Nuestra Señora del Carmen en Las Delicias, el Seminario Menor y el Colegio para personas con diversas capacidades, dependiente de la Obra Social de la calle Santuario). 

Este tipo de ingresos, que supuso el 40,7 por ciento del total de la recaudación de la Archidiócesis de Valladolid, incluye la colaboración en servicios religiosos de las parroquias (bodas, comuniones y bautizos) y otros que se prestan en los hospitales, los tanatorios y los cementerios. También, aquí llegan las subvenciones públicas por obras para la conservación del patrimonio, un dinero que ceden los ayuntamientos y la Diputación de Valladolid para que la Diócesis acometa los trabajos. Por último, aparecen en este apartado los ingresos de instituciones diocesanas, a través de la caja de compensación, por el que todas las parroquias tienen la obligación de aportar dinero de sus presupuestos para las que cuentan con menos recursos y así poder prestar los servicios con normalidad. 

En cuanto a las partidas de gasto, la retribución del personal seglar se incrementó un 16 por ciento, hasta los 5,6 millones de euros, debido al aumento de las nóminas de los profesores de los centros concertados, pero también por que la Diócesis se ve obligada a contratar, cada vez más, a trabajadores laicos por la “complejidad” de las tareas administrativas y el cumplimiento de la protección de datos y la transparencia. “Cada vez, se requiere más conocimiento en puestos que antes desempeñaba personal del clero”, explicó el nuevo ecónomo. De esta manera, casi uno de cada cuatro euros de los gastos (24,2 por ciento) va para hacer frente a las retribuciones de los empleados seglares, solo superado por el 38,4 por ciento que supone la conservación de edificios y los gastos de funcionamiento, que rondan los nueve millones de euros. En 2024, se destinó un millón de euros más a este apartado. No en vano, Óscar Agüera subrayó que la tendencia es restaurar más el patrimonio cultural en la Comunidad, que, principalmente, es religioso. 

Mantenimiento del patrimonio

El delegado de Patrimonio y Obras, Juan Carlos Álvarez, añadió que la Iglesia hace un “gran” esfuerzo para el mantenimiento del patrimonio, gracias a la cofinanciación con las administraciones (Junta, Diputación y ayuntamientos) pero hay otras intervenciones en edificios propios de la Diócesis. En este sentido, citó la “gran” obra llevada a cabo en el Seminario Diocesano, al que el año pasado se destinó medio millón de euros para acometer la reforma del salón de actos, como las mejoras de la eficiencia energética y de accesibilidad. No en vano, es un edificio que actos internos de la Iglesia pero también está disponible para las asociaciones y las agrupaciones ciudadanas. 

El arzobispado destacó el convenio firmado con la Diputación de Valladolid para la conservación de los templos y las ermitas, que aporta el 40 por ciento del coste de las obras, el mismo porcentaje que corre a cargo de la Diócesis y el 20 por ciento restante corresponde al municipio. Precisó que los BIC (Bien de Interés Cultural), con una “gran concentración” en la Comunidad, están exentos de este convenio, ya que son responsabilidad de la Junta de Castilla y León. Eso sí, Luis Argüello recordó que la Iglesia lleva a cabo obras urgentes de los BIC que son de su propiedad como el arreglo de goteras y humedades. 

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