ICAL
La portavoz del Partido Popular en las Cortes de Castilla y León, Leticia García, reivindicó hoy el pacto de su partido con Vox que convierte a Alfonso Fernández Mañueco en presidente de la Junta y que permite “construir, no claudicar”, y en el que “no habrá ninguna regresión, sino avance”.
Así lo aseguró durante su intervención, recogida por Ical, en el pleno de investidura de las Cortes, en la que García mostró el “orgullo” de su formación por respaldar, “con la frente alta y la legitimidad que otorgan las urnas”, a Alfonso Fernández Mañueco como nuevo presidente de la Junta.
Una investidura que llega como fruto de un acuerdo con Vox que García reivindicó porque, con él, se cumple “la palabra dada no sólo cuando es cómodo, sino también cuando es difícil”, porque las urnas “han hablado con claridad y han expresado la necesidad de diálogo y acuerdo”.
Por ello, se llegó a un acuerdo con Vox que García aseguró que “no es una rendición ni una traición”, sino “la prueba de que dos partidos diferentes pueden encontrar un terreno común cuando anteponen el interés de los ciudadanos a sus diferencias”, y permite que Castilla y León tenga “estabilidad y certidumbre”, que según la portavoz ‘popular’ representa Alfonso Fernández Mañueco.
Y es que García calificó a Mañueco como “la garantía de que todo lo logrado se mantendrá” y que “no habrá ninguna regresión, sino más avance”, como el propio candidato a la investidura manifestó durante su discurso de esta mañana en el que “ha rechazado cualquier tipo de limitación o retroceso de los derechos ya consolidados”.
Porque “un buen acuerdo consiste en construir, no en claudicar”, planteó la portavoz ‘popular’. Una “diferencia esencial respecto a otros pactos que hemos conocido en el Gobierno de España” y que permiten declarar a Castilla y León como comunidad “libre de sanchismo”.
Extendió la crítica del Gobierno a la oposición, de la que aseguró que no está “a la altura de las circunstancias”, por defender “a un presidente que no gobierna para España, sino para sí mismo” desde un partido “plegado para mantener, a cualquier precio, a un líder que gobierna de prestado” y que “ha perdido toda credibilidad, también en Castilla y León, únicamente para tapar sus vergüenzas”.
Así, y “mientras el Gobierno de España marca un tiempo oscuro, Castilla y León vive uno de certeza, trabajo y futuro” gracias a un presidente, Alfonso Fernández Mañueco, que Leticia García defendió porque “no piensa en elecciones, sino en el futuro de las personas”, lo que le convierte en “un hombre de Estado”, a diferencia de Carlos Martínez a quien aventuró que la derrota cosechada en las últimas elecciones “será su techo” y que “no crecerá más” porque “esta tierra merece una oposición mejor”.
Tras la intervención de García, el entonces todavía candidato a la investidura, Alfonso Fernández Mañueco, mostró su “orgullo” por los 33 procuradores del Grupo Parlamentario Popular y se mostró “convencido de que esto es el inicio de una gran amistad”.


