ICAL
El ‘popular’ Alfonso Fernández Mañueco prometió hoy que si es investido presidente de la Junta llevará por una senda de “progreso” a Castilla y León para ponerla al servicio de “todas” las personas que viven en ella, sin importar sus “orígenes” o “diferencias”. En definitiva, abogó por una Comunidad “humanista”, “tolerante” y “rica en valores”, en la que se garantice la “igualdad” y en la que no haya un “retroceso” en los derechos.
Fernández Mañueco solicitó la confianza de las Cortes para ser reelegido presidente en su tercera investidura desde 2019 con un programa de gobierno, que comparó con un “contrato” de legislatura y con el que se marcó como objetivo construir la “mejor Castilla y León posible”, en la que haya “más oportunidades”, “igualdad”, “solidaridad” y “calidad de vida”.
En su exposición, que superó los 80 minutos de duración y fue aplaudida en varias ocasiones, Fernández Mañueco, presidente del PP de Castilla y León, explicó que su proyecto para los próximos cuatro años parte del acuerdo suscrito con Vox la semana pasada. En su opinión, este pacto, el segundo que firma con los de Santiago Abascal, responde -justificó- a la demanda expresada por los ciudadanos en las urnas al no darle a ningún partido la mayoría suficiente para gobernar en solitario.
Por ello, el candidato aprovechó el inicio de su discurso para aclarar el principio de prioridad nacional, que recordó se basa en una “asignación justa” de los recursos en función del arraigo, algo que en su opinión es “fácil” de entender sin “las demagogias interesadas”. No obstante, garantizó que se aplicará de acuerdo a la ley, prestando “de manera general” los servicios públicos esenciales y sin “limitación” o “retroceso” en los derechos. «Que nadie busque confundir ni se rasgue las vestiduras de forma interesada», aseveró.
Fernández Mañueco, presidente de la Comunidad desde hace casi siete años, proclamó que Castilla y León es “lo primero”, porque sus aspiraciones, esperanzas e ilusiones son las suyas. ”Castilla y León es mi pasión», dijo para defender una política de “moderación” frente a los “extremismos”, que apueste por la “convivencia” y una “inmigración legal y ordenada”, como «fuente de progreso». Además, afeó al Gobierno la “degradación” de la vida política. “Yo me rebelo ante ello”, apuntó al tiempo que expresó su compromiso para que España no se acostumbre a la “incompetencia”, “la corrupción” y «mentira”.
Una «tierra dinámica»
El candidato abrió “nueva etapa” este martes en una Comunidad “madura”, “integradora”, “viva” y “abierta”, que a su juicio es capaz de afrontar momentos “muy complejos”. “Podemos hacerlo de nuevo”, dijo para lo que ofreció un gobierno “de acción” que siga manteniendo la “pujanza” económica lograda en los últimos años, así como la calidad de los servicios públicos, sin olvidar el reto demográfico, ya que destacó Castilla y León ha ganado más de 47.000 habitantes desde el principio de la pasada legislatura.
Su nuevo gabinete de coalición, que recordó tendrá dos vicepresidencias y diez consejerías, tiene por objetivo que Castilla y León sea una “comunidad dinámica e innovadora” y una “tierra atractiva para vivir y trabajar”. Para lo primero, avanzó que la medida más inmediata será la aprobación de los nuevos Presupuestos Generales de la Comunidad para 2027, junto a una política fiscal “moderada, justa e inteligente”.
Esto le sirvió para reiterar las rebajas en los impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y Sucesiones y Donaciones, así como la línea de tributos “cero” para el medio rural, así como otro paquete para la vivienda, con la nueva cuenta ahorro joven o la línea para cubrir el coste de financiar el Impuesto de Transmisiones hasta diez años, por la primera vivienda habitual con un precio máximo de 225.000 euros.
También desgranó la implantación del ‘kit’ del autónomo, que recogía el programa del PP, junto a una Estrategia de Comercio a largo plazo, así como el desarrollo de 2.600 hectáreas de nuevo suelo industrial y el impulso de Planes Territoriales de Fomento, entre otros. Además de reclamar más capacidad para las redes eléctricas quiso dar su apoyo al campo, al que garantizó el rechazo del nuevo gobierno al tratado de Mercosur y la garantía de que no se aplicarán e incluso se suprimirán algunas “cargas” del Pacto Verde.
Aunque no dejó pasar la oportunidad para exigir los proyectos e infraestructuras pendientes con la Comunidad, el candidato presumió de la implantación de la tarjeta Buscyl y reiteró que habrá rebajas en los peajes de la Comunidad para los usuarios recurrentes que estén empadronados aquí. También, recordó otras de sus promesas, como las ayudas para que los jóvenes se saquen el carnet de conducir o la implantación de la inteligencia artificial en la administración, la empresa y la universidad, con el fin de que Castilla y León debe ser uno de los “centros nacionales” de desarrollo de la IA.
Comunidad “atractiva”
En el ecuador de su exposición, Fernández Mañueco se adentró en el capítulo reservado a las medidas que harán de Castilla y León una tierra “atractiva” donde vivir y trabajar. Para ello, prometió mejorar los servicios públicos, garantizando consultas de Primaria en 48 horas o con matrículas universitarias gratuitas en el primer curso. También aludió a la sustitución de unas 20.000 bañeras por platos de ducha al año, al suministro de 7.000 sillas de rueda o a las ayudas para instalar ascensores, con hasta 6.000 euros.
Respecto a la familia, “núcleo básico” a su juicio de la sociedad, ahondó en la ampliación del Bono Nacimiento y el de actividades extraescolares, dotado con 200 euros, así como en el compromiso con la igualdad “real” y “efectiva” entre hombres y mujeres, más allá de la laboral o social. «Castilla y León necesita todo el talento de sus hombres y sus mujeres», dijo.
También incluyó en este apartado la promoción de al menos 5.000 viviendas protegidas esta legislatura y la protección del patrimonio cultural, sin olvidar la caza y la pesca, así como los toros, para lo que se mejorarán las plazas. También aludió a los cambios introducidos en el operativo de lucha contra incendios, que recordó “surge del Diálogo Social” y que incrementará la colaboración público-privada para asegurar la limpieza, el mantenimiento y la repoblación de los bosques.
En la recta final de la comparecencia Fernández Mañueco hizo hincapié en que todas las políticas buscarán “corregir los desequilibrios demográficos”, con políticas como el ‘Plan Rural’ para atraer población, con medidas fiscales, de refuerzo de los servicios públicos, de vivienda, de transporte y de impulso a la actividad económica en los pueblos. Para todo ello, recordó, es necesario contar con nuevo sistema de financiación y con una administración, que anunció ahondará en la desregulación de una autonomía que tras 43 años debe tener “menos normas y más eficaces”.
Finalmente, Fernández Mañueco cerró con un llamamiento a ser “creadores” de una Castilla y León que recordó ha avanzado durante siglos “modernizando sin romper”, “creciendo sin olvidar”, “abriendo caminos sin perder” su identidad y “mirando al futuro sin perder sus raíces”.


