ICAL
Bodega Matarromera acogió hoy el I Encuentro Hispano-Mexicano, una cita estratégica destinada a fortalecer los lazos históricos, culturales y comerciales que unen a ambos territorios. El foro sirvió para intercambiar experiencias sobre las sinergias entre dos países que comparten lengua y cultura, pero también una visión de futuro basada en la innovación y el turismo de calidad, según recogió Ical.
«Este encuentro reafirma que nuestras raíces históricas con México son la base para un futuro de colaboración económica sin precedentes, donde el vino y la sostenibilidad son nuestros mejores embajadores», afirmó el presidente de Bodegas Familiares Matarromera, Carlos Moro.
En este contexto, el enoturismo en la Ribera del Duero se presentó como uno de los “grandes motores de desarrollo económico y cultural del territorio”. Así, Matarromera ejemplifica un “modelo de turismo experiencial de alto valor añadido”, que combina vino, gastronomía, paisaje y patrimonio, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales interesados en conocer de primera mano la “excelencia vitivinícola de la región”.
Esta apuesta refuerza la proyección internacional de la Ribera del Duero como destino enoturístico de referencia y abre nuevas oportunidades de colaboración con México en el ámbito del turismo sostenible y de calidad.
El evento contó con la presencia de la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, acompañada por un nutrido grupo de destacados empresarios. Con motivo de su presencia en Fitur, también asistió la gobernadora del estado mexicano de Tlaxcala, Lorena Cuellar Cisneros y su secretario de turismo, Fabricio Mena Rodríguez.
