ICAL
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, se comprometió hoy con representantes de los ganaderos de Castilla y León, entre otras medidas, a incrementar las acciones de vigilancia sobre la fauna salvaje con el objetivo de identificar los posibles reservorios de la tuberculosis bovina y “actuar sobre ellos de forma eficaz”. Asimismo, señaló que se intensificarán las actuaciones sobre la fauna silvestre como parte de una “estrategia integral” para mejorar el control sanitario.
Pino mantuvo este martes en Salamanca una reunión de trabajo con representantes de la Plataforma Pecuaria Bovina, integrada por 17 colectivos, y otra con la Plataforma Ganaderos Unidos de Castilla y León, compuesta por 14 colectivos, “dentro de la política de escucha activa que impulsa la Consejería con el objetivo de conocer de primera mano las inquietudes y propuestas del sector e incorporarlas a la acción de gobierno”, según manifestó la Junta en un comunicado remitido a Ical tras los encuentros.
Durante las reuniones, consejero y opas se abordaron diferentes asuntos de interés para la ganadería de la Comunidad, prestando una atención especial a la situación de la tuberculosis bovina y a las medidas necesarias para avanzar en su control “desde el máximo rigor científico, garantizando al mismo tiempo la viabilidad de las explotaciones ganaderas”.
En estos encuentros también se analizó la necesidad de revisar el actual marco legislativo y normativo, así como el sistema de categorización de enfermedades, con el fin de adaptarlo a la realidad epidemiológica y a las necesidades del sector. Del mismo modo, el consejero confirmó que la Junta seguirá impulsando la figura del veterinario habilitado “por su importante contribución a la sanidad animal y a la gestión de las explotaciones ganaderas”.
En el ámbito de la investigación, Pino destacó el trabajo que desarrolla el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León a través del proyecto ‘Barinatub’, un ensayo experimental que estudia la aplicación de un estimulante inmunitario con capacidad para proteger a los animales frente a la infección por ‘Mycobacterium bovis’, explorando “nuevas y novedosas herramientas” para el control de la tuberculosis bovina.
Asimismo, informó de que la Consejería ha remitido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una propuesta para revisar los baremos de indemnización aplicables a los ganaderos afectados, además de solicitar la actualización de las técnicas y métodos de diagnóstico empleados en los programas oficiales de saneamiento.
Durante la reunión, el consejero reiteró el compromiso de la Junta de Castilla y León de “garantizar en todo momento la sanidad animal y la salud pública, trabajando conjuntamente con el sector, las administraciones y la comunidad científica para encontrar las soluciones más eficaces, equilibradas y sostenibles frente a la tuberculosis bovina”.
La Fuente de San Esteban
Aprovechando estas reuniones de trabajo en Salamanca, Joaquín Antonio Pino visitó también la Sección Agraria Comarcal de La Fuente de San Esteban, de la que depende la también la Unidad Veterinaria de Tamames, continuando así la ronda de visitas que viene realizando a los servicios en el territorio de la Consejería, tras la realizada recientemente a la Sección Agraria Comarcal de Santa María La Real de Nieva.
Durante la visita, el consejero reiteró, de nuevo, su “compromiso cercano” a las personas que viven y trabajan en el campo como “piedra angular” de su legislatura.
“Queremos construir sobre el terreno, conociendo la realidad de cada comarca y escuchando a los ganaderos, agricultores y a los empleados públicos que les atienden, porque esa es la mejor manera de responder a sus necesidades y de mejorar los servicios que prestamos desde la Administración”, señaló en declaraciones difundidas por la Consejería.
Pino puso en valor el papel que desempeñan tanto las Unidades Veterinarias como las Secciones Agrarias Comarcales, que “constituyen una pieza esencial de la presencia de la Junta de Castilla y León en los pueblos”. Desde ellas se gestionan y prestan los servicios que afectan de forma más directa al funcionamiento diario de las explotaciones agrícolas y ganaderas, “contribuyendo al mantenimiento de la sanidad animal, la producción ganadera y el desarrollo de la actividad agropecuaria en el medio rural”.
