La seguridad social, en quiebra, y con un récord histórico de deuda

La seguridad social, en quiebra, y con un récord histórico de deudaLos pensionistas
Economía
  • Administración
  • Fiscal
  • Macroeconomía
  • Mundo
  • Política
  • La quebrada Seguridad Social ha registrado una deuda récord de 27.393 millones de euros, casi un 60% más respecto al pasado año y un 100% más de las cifras en comparación con 1996, la primera vez que el sistema entró en fallida.

    PUBLICIDAD

    En los últimos años, la deuda de la Seguridad Social ha permanecido invariable, en torno a los 17.200 millones, pero ha sido en 2017 cuando se ha disparado significativamente. En concreto, ha aumentado en 10.200 millones, el mismo montante que ha tenido que pedir el organismo para hacer frente al pago de las pensiones al agotarse la conocida hucha de las pensiones, cuyo remanente es de 8.095 millones, insuficiente para abonar tan solo un mes de las pensiones.

    El dato más llamativo, además de la cifra absoluta de deuda, es el ritmo de subida de la deuda de la Seguridad Social. Habría que remontarse a niveles de 1994-1996 para ver incrementos relativos en estas obligaciones. En 1995, la deuda se incrementó en un 46% respecto a 1994, mientras que de 1995 a 1996 el incrementó fue del 30%. Se abre ahora un escenario incluso peor que en el 1996, la primera vez que el sistema entró en quiebra, ya que el gasto en pensiones se ha disparado debido al aumento de pensionistas, un problema agravado por la falta de un plan para evitar esta situación. Las cifras publicadas por el Banco de España muestran el grave problema que atraviesa la Seguridad Social, pese a la mejora en el mercado laboral y al crecimiento del 3% en el PIB.

    La deuda de la Seguridad Social se eleva un 60% en 2017 y seguirá en aumento en 2018, hasta alcanzar el 150% más respecto a 2016

    Asimismo, los 10.200 millones de euros de deuda de 2017 es incluso superior a la suma de los últimos 22 años, es decir, de toda la serie, ya que se comenzó a contabilizar en 1994. La deuda entonces alcanzaba los 7.268 millones, un montante que se incrementó hasta los 13.780 millones en 1996, año en el que el Gobierno de José María Aznar tuvo que pedir un crédito al Fondo Monetario Internacional para pagar las pensiones ese año.

    PUBLICIDAD

    En 1998, la deuda alcanzaba los 18.524 millones de euros. Desde ese año y hasta 2006 se redujo paulatinamente la cantidad hasta los 18.169 millones, y los años siguientes bajó cerca de 1.000 millones, hasta situarse entre los 17.100 y los 17.200 entre 2007 y 2016. Hasta 2017, cuando se ha producido una explosión de deuda del 60%, hasta los 27.393 millones de euros.

    Al mismo tiempo, la Seguridad Social no solo ha incrementado su deuda, sino también el déficit. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha tenido que vaciar prácticamente el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, hasta por debajo de los 8.100 millones de euros, cuando esta hucha de las pensiones alcanzó los 66.000 millones en su máximo, en 2011. Sin fondo y sin ingresos que cubran el sistema, y con el gasto irremediablemente al alza debido al aumento de la esperanza de vida y al número de jubilados, la Seguridad Social no ha tenido más remedio que endeudarse para mantener el pago de las pensiones.

    La hucha de las pensiones, sin remanente para pagar una sola extra

    En 2018, el panorama será incluso peor. Y es que, sin hucha de las pensiones el Gobierno tendrá que hacer frente a las extras del sistema mediante la emisión de deuda. En concreto, otros 15.000 millones de euros. Un mero parche hasta que se encuentre la solución para abonar las extras de verano e invierno con los ingresos por cotizaciones. Si las cifras se corroboran a lo largo de este año, la deuda volverá a registrar un crecimiento muy elevado, el segundo más alto de la serie, y llegará a rozar los 42.400 millones de euros, un 150% más respecto a 2016.

    Los datos de déficit de la Seguridad Social aún no son oficiales, pero al menos hay una cifra muy preocupante, de 18.800 millones, a los que hay que sumar el agujero dejado por el Servicio Público de Empleo Estatal y el Fondo de Garantía Salarial. El déficit conocido hasta ahora supera en 200 millones al registrado en 2016.

    PUBLICIDAD

    La mejora del empleo y los ingresos por cotizaciones se elevan, pero no cubren el gasto de las pensiones: el parche, ante la falta de solución, ha sido pagar las pensiones con deuda

    A pesar de que las afiliaciones a la Seguridad Social se han incrementado un 5,4% en tasa interanual en noviembre, último dato conocido, el gasto en pensiones se ha incrementado hasta máximos históricos. Tampoco cubre las necesidades del sistema la recuperación de los salarios, que siguen mostrando debilidad.

    El sistema sería viable si aumentan los ingresos. Para evitar un mayor desastre los expertos creen que hay que incrementar las cotizaciones, un hecho que dañaría al mercado laboral al incrementarse los costes. La otra opción, que rompería la cohesión social, es recortar las pensiones. E incluso habría una tercera alternativa, un mixto entre ambas.

    No obstante, las dos últimas opciones estarían prácticamente descartadas, ya que los sindicatos se opondrían a ello, mientras que los empresarios cargarían la subida de las cotizaciones contratando a menos personal. Ante la falta de soluciones efectivas, se ha preferido usar la deuda, que pagan tanto los trabajadores como las pensiones contributivas, pero este camino tiene fecha de caducidad, la clave es saber cuándo.

    INTERECONOMIA.COM es un medio de comunicación digital del Grupo Intereconomia 2017 ®