Sánchez presume de revalorizar las pensiones, pero el PSOE es el único partido que las ha congelado en democracia

Sánchez presume de revalorizar las pensiones, pero el PSOE es el único partido que las ha congelado en democraciaPedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, con 84 diputados y por moción de censura. EFE/ Pedro Bazil

José Luis Rodríguez Zapatero, el último presidente socialista antes de Pedro Sánchez, atentó directamente contra los jubilados en mayo de 2010: congeló las pensiones. Convirtió así al PSOE en el único partido que ha congelado las pensiones en democracia. Ahora, Pedro Sánchez, que como Zapatero promete blindarlas, cuenta en su Gobierno con la misma persona que tomó esa media, Octavio Granado, que, por cierto, propone recortar las de viudedad como su aportación a la sostenibilidad del sistema público de la Seguridad Social.

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El presidente del Gobierno y candidato del PSOE en las generales, Pedro Sánchez, se ha comprometido en este campaña a «blindar» en la Constitución tanto las pensiones como su sostenibilidad financiera y presume de ello en los debates televisivos y mítines. Sin embargo, él ni siquiera ha tenido nada que ver con la subida de las pensiones de 2019, porque estaba recogida en el proyecto de Presupuestos del PP de 2018 que Sánchez votó en contra y que más tarde se ha visto obligado a prorrogar ante el rechazo del Congreso a sus cuentas.

El jefe del Ejecutivo, por moción de censura donde los separatistas catalanes fueron la clave y puden volver a serlo tras el 28-A, ha expresado su intención de garantizar que las pensiones sigan siendo un derecho y no se conviertan en «mercancía», frente a una derecha que según Sánchez propone recortes en las prestaciones, privatizaciones del sistema y un modelo de jubilaciones que hace de los pensionistas «gentes pobres».

Sin embargo, la memoria, y no la manipulada de la ‘histórica’, es corta para el líder socialista. No hace tan sólo ni nueve años que su antecesor socialista en el cargo, José Luis Rodríguez Zapatero, congeló las pensiones. Lo hizo en mayo de 2010, dos años después de prometer en campaña electoral que como España jugaba en la ‘champions League’ de la economía europea, las pensiones tenían garantizados la subida del IPC. Los años han pasado, el escenario, no ha cambiado. Y se vuelve a repetir la historia.

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Y es que ni los pensionistas, ni funcionarios, ni trabajadores olvidan lo que se vivió en aquellos años y las medidas que adoptó el PSOE en el poder, que derivaron en un paró que llegó a rozar el 30% años después, combatido más tarde con contratos precarios; en un recorte del 5% del sueldo de los funcionarios, que, también más tarde, ya con el PP en el Gobierno, vieron suspendidas sus pagas extras, y por último, la congelación de pensiones a millones de jubilados, todo eso sin hablar de todos los beneficios del estado del bienestar que se quedaron por el camino, incluido el famoso ‘cheque bebé’ ¿pasará lo mismo con la ampliación del permiso de paternidad?

Por eso, las afirmaciones ahora del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, sobre pensiones, funcionarios o paro tienen muy poca validez y están vacías de contenido y verdad.

Sánchez, que quiere que la banca pague con impuestos las pensiones, apuesta ahora por aglutinar a la izquierda en defensa del sistema público de pensiones y ha subrayado que solo su partido puede ofrecer un «futuro digno» a «los jubilados de hoy y de mañana». Desde luego, en el pasado, el PSOE fue incapaz de hacerlo.

Insiste en que el PSOE «no aceptará que se desmantele el estado de bienestar que la clase trabajadora ha puesto en pie con su esfuerzo su trabajo y sus impuestos» en referencia ar los tres de la foto de Colón (PP, Cs y VOX). El estado del bienestar lo desmanteló Zapatero en 2008.  Primero mintiendo a los españoles en las elecciones de ese año sobre la crisis económica y más tarde en la nefasta gestión que hizo de la misma como presidente del Gobierno hasta que se vio obligado adelantar las elecciones generales en 2011, que el PSOE perdió de forma estrepitosa, ante la derrota de España hacia el abismo.

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Y lo más curioso del caso, mientras Sánchez promete blindar las pensiones, es que el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, fue el mismo que congeló las pensiones en 2010 con Zapatero. Eso sí, ahora va por las de viudas y viudos, una idea que ralla lo perverso porque esas pensiones de viudedad no son un regalo del Gobierno, como pueden ser los subsidios de integración a inmigrantes o las pensiones no contributivas, sino que son un derecho adquirido, porque esas personas ya fallecidas han pagado rigurosamente sus cuotas durante años y años de trabajo y ahora es justo que sus familiares cobren por sus esfuerzo y el dinero cotizado que ha contribuido al sostenimiento del sistema público de pensiones.