El ruso Fridman convoca a analistas en plena cuenta atrás de su opa sobre DIA

El ruso Fridman convoca a analistas en plena cuenta atrás de su opa sobre DIAEl inversor ruso Mikhail Fridman controla ahora DIA.

La opa de Fridman sobre DIA entra en su cuenta atrás después de divulgar que su oferta por ahora apenas ha conseguido sumar un 4,6 % de los títulos a los que se dirige, lejos del 50 % que necesita, y para intentar revertir esta situación ha convocado nuevamente a analistas e inversores internacionales.

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La cita, según ha informado hoy a Efe un portavoz de LetterOne, tendrá lugar mañana martes en Londres en la sede de Goldman Sachs, que trabaja en calidad de asesor de los hombres del multimillonario ruso Mijaíl Fridman.

En la reunión también participarán por videoconferencia analistas e inversores españoles, que podrán preguntar a los responsables de la firma sobre una opa cuyo plazo de aceptación expiraba inicialmente mañana día 23 pero que al final ha sido prorrogado una semana, hasta el 30.

El motivo oficial de este cambio de fechas -anunciado el pasado miércoles 17- fue la coincidencia con la Semana Santa, aunque fuentes del mercado lo vinculan con la escasa aceptación de la oferta de LetterOne, de 67 céntimos por titulo.

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Los portavoces de la sociedad controlada por Fridman, mayor accionista de DIA con una participación del 29 %, defienden que en este tipo de operaciones la mayor parte de los accionistas sólo deciden vender en el tramo final del plazo ante la esperanza de que el emisor apueste por elevar el precio.

Por el momento, los 67 céntimos siguen sin ser alterados pese a las voces que cuestionan que el precio no representa el verdadero valor de la empresa, entre ellos diferentes grupos de minoritarios que por el momento han expresado su rechazo a acudir a la opa de forma unánime.

Fuentes de LetterOne han avanzado a Efeagro que durante el encuentro de mañana, la sociedad pretende transmitir que su oferta es la única vía de escape para DIA, cuya delicada situación financiera puede abocarla a la insolvencia o el concurso de acreedores.

La sociedad controlada por Fridman hace especial hincapié en un dato: la caída del grupo continuó durante el primer trimestre del año y, según las primeras estimaciones divulgadas por su equipo gestor, el retroceso en ventas comparables fue del 4,4 % en España.

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El consejo de administración de DIA -que apoya la opa del magnate ruso ante la falta de alternativas- atribuye esta negativa evolución al «impacto derivado de la incertidumbre existente sobre la situación financiera y patrimonial».

De hecho, las últimas cifras -correspondientes a finales de 2018- de la consultora Kantar también reflejan una caída de su cuota de mercado hasta el 7,3 %, el dato más bajo de su serie histórica sobre la empresa, actualmente la tercera cadena de supermercados del país por detrás de Mercadona (24,3 %) y Carrefour (8,4 %).

Desde LetterOne insisten en que su propuesta es la única salida para DIA: una opa que sólo hará efectiva si le permite pasar del 29 al 64,5 % de la compañía, tras lo que acometerá una ampliación de capital por 500 millones de euros para reequilibrar su situación patrimonial y salir de quiebra técnica.

No obstante, esta segunda parte de la operación está condicionada a la firma de un acuerdo con la banca acreedora de DIA, a la que exige «más flexibilidad» y alargar los vencimientos de toda su deuda a largo plazo hasta 2023.

En este sentido, Fridman ha elevado sus exigencias recientemente a estas entidades alegando el empeoramiento de los resultados de la empresa, y le reclama aumentar la línea de financiación súper sénior hasta los 380 millones de euros, lejos los 170 millones previstos anteriormente.

Fuentes del mercado recuerdan que DIA tiene hasta el 20 de mayo para salir de la causa de disolución y alejar los fantasmas del concurso o la reestructuración, y antes de esa fecha deberá facilitar los resultados del primer trimestre de 2019.

En bolsa, las acciones de la compañía cotizan en el entorno de los 65 céntimos de forma ininterrumpida desde finales de marzo a la espera del éxito o el fracaso de la opa sobre la firma.