Borja Prado se despide de Endesa entre abucheos de accionistas y acusaciones de sumisión a Enel

Borja Prado se despide de Endesa entre abucheos de accionistas y acusaciones de sumisión a Enel

Borja Prado, presidente de Endesa, en su última intervención ante la junta de accionistas, ha leído su discurso entre los abucheos de una parte de las accionistas, en una jornada que coincide con la huelga convocada por los sindicatos con representación en Endesa por la política laboral de la empresa y por el vaciamiento que, dicen, está haciendo el grupo italiano Enel de la eléctrica, en la que tiene un 70 % del capital.

PUBLICIDAD

El presidente de Endesa, Borja Prado, ha dicho este viernes, durante la junta general de accionistas, que la empresa -que reparte el 100% de su beneficio en dividendos por orden la italiana pública Enel- es, “de lejos, la eléctrica que más invierte en España” y que “nadie hace un esfuerzo mayor que Endesa para combatir la pobreza energética”.

Borja Prado ha dicho que Endesa tiene más de once millones de clientes, lo que supone una cuota de mercado del 35 %, y que en 2018 fue la tercera compañía española por facturación, con más de 17.000 millones de euros.

Asimismo, ha destacado que el año pasado Endesa hizo unas inversiones netas por 1.470 millones de euros y desde 2010 su esfuerzo inversor acumulado ha sido de casi 12.000 millones de euros, a lo que ha apostillado que la eléctrica es, “de lejos, la empresa eléctrica que más invierte en España”, afirmación que ha sido recibida con abucheos por una parte de los accionistas.

PUBLICIDAD

También ha subrayado los esfuerzos hechos por Endesa en la lucha contra la pobreza energética, con la aportación de 88 millones de euros a la financiación del bono social y 14 millones de inversión en proyectos sociales que han beneficiado a más de millón y medio de personas. Sin embargo, Endesa es la eléctrica que más ha luchado contra el bono social.

“Perdónenme la expresión, pero mientras muchos pían, nadie en este país hace un esfuerzo mayor que Endesa para combatir la pobreza energética”, ha añadido Prado, cuyo cargo tras esta junta ocupará Juan Sánchez-Calero, que será elegido hoy consejero.

Ha recordado que la capitalización bursátil de la compañía ronda hoy los 24.000 millones de euros, superando en más de un 70 % el valor a finales de 2014, cuando se produjo la última oferta pública de venta (opv) de colocación de capital de la empresa.

Borja Prado ha hecho balance de los diez años en los que ha estado al frente de la compañía y ha destaco que Endesa es en el mercado español la mayor empresa por cuota de clientes, por potencia instalada y por red de distribución.

PUBLICIDAD

Asimismo, ha dicho que Endesa ha logrado recuperar una posición muy relevante en el sector de las energías renovables, desde las desinversiones realizadas en 2009, gracias a la adquisición del 60 % de las acciones de Enel Green Power España en 2016 que situó a la compañía como cuarto operador del país por potencia renovable instalada.

A lo que ha sumado la adjudicación de 540 megavatios (MW) eólicos y 339 MW fotovoltaicos en las subastas de renovables.

También ha afirmado que, pese a la incorporación de Endesa al grupo italiano Enel, la eléctrica “ha mantenido su marca y su personalidad, ha sido fiel a sus rasgos característicos y nunca ha dado la espalda a su responsabilidad como una de las grandes empresas estratégicas de referencia para España”.

Algo que es totalmente falso. Borja Prado ha estado 10 años al servicio de Enel, que obligó a Endesa a vender su joya de la corona Enersis, más tarde pagar un dividendo extraordinario, que fue a parar en un 90% a los italianos para financiar precisamente la compra de Enersis a Endesa. Durante todos estos años, Enel ha obligado a Endesa a destinar el 100% de su beneficio a pagar dividendos. Enel controla actualmente más del 70% de Endesa.

Además, ha destacado que Endesa ha sido la referencia en la inmensa mayoría de las complejas negociaciones regulatorias y “tenemos el honor del ser el interlocutor mejor valorado por los distintos gobiernos con que hemos trabajado”, ha afirmado.

“Hemos establecido siempre un clima de entendimiento con los reguladores, incluso cuando se producían lógicas diferencias de criterio y opinión”, ha añadido Prado, que ha dicho que Endesa ha sido en estos diez años la empresa eléctrica española más rentable para sus accionistas.

Prado ha acabado su última intervención ante una junta de accionistas de Endesa despedido con gritos de “fuera, fuera”, que le han dedicado parte de los asistentes.

Los trabajadores y accionistas no ven esa Endesa idílica de Prado

Las intervenciones tanto de Borja Prado como del consejero delegado de Endesa, José Bogas, en la junta se han desarrollado entre abucheos de trabajadores y exempleados de la compañía que, en su calidad de accionistas, han tomado la palabra.

Representantes sindicales han recriminado a la dirección su falta de voluntad negociadora que ha hecho que el anterior convenio decayera el pasado 31 de diciembre y que ello haya llevado a que a los pasivos (pensionistas y viudos, viudas y huérfanos de empleados y exempleados) -más de 25.000 personas- que, como los empleados activos disfrutaban de un descuento en la tarifa de la luz, se les haya suspendido ese beneficio social.

Prado ha considerado un “fracaso de las partes” que se haya llegado a la actual situación y ha explicado que la voluntad de la compañía es seguir negociando un nuevo convenio y reformular el beneficio del descuento en la tarifa en la mesa de negociación para que sea acorde con los objetivos de eficiencia energética, reduciendo los límites máximos actuales sobre los que se aplica.

Coincidiendo con la jornada de huelga convocada para este viernes por los sindicatos con representación en Endesa, los empleados y exempleados que han intervenido en la junta han centrado sus críticas en los directivos y los miembros del consejo de administración.

Endesa sólo procura el beneficio de Enel

Unas críticas que han apuntado especialmente contra el consejero de Enel y vicepresidente de Endesa, Francesco Starace, al acusar al grupo italiano, propietario de un 70 % de Endesa, de procurar sólo el beneficio de Enel a costa de Endesa, que destina desde hace unos años el 100 % de su beneficio a dividendo.

Durante la junta, el Viernes de Dolores previo a la Semana Santa, algunos de los intervinientes han calificado de “calvario” la situación que sufren los empleados y exempleados de Endesa tras hacerse Enel con el control de la compañía.

Prado ha expresado la voluntad de Endesa de llegar a un acuerdo en el convenio colectivo, para lo que se retomarán las negociaciones el próximo 24, y ha negado la falta de inversiones de Endesa, que es, “de lejos, la eléctrica que más invierte en España”, al tiempo que ha asegurado que Enel es un socio que apoya y contribuye “a nuestra fortaleza y crecimiento”, ha afirmado en su discurso.

Pese a la oferta de diálogo, varios de los representantes sindicales han recordado que seguirán luchando por evitar el recorte de derechos e, incluso, algunos jubilados han recordado que tienen mucho tiempo y que son muchos, y que llevarán su reivindicación a todas las instituciones del territorio y su protesta a todos los actos a que acudan directivos de la compañía.

Con motivo de la junta, cerca de un millar de trabajadores y jubilados de Endesa, muchos de ellos llegados en autobús desde diferentes puntos de España, se han concentrado a las puertas del hotel que ha acogido este año la reunión, en lugar de en su sede, como venía siendo habitual.