Endesa pierde a uno de sus clientes más importantes: el Ayuntamiento de Barcelona

Endesa pierde a uno de sus clientes más importantes: el Ayuntamiento de BarcelonaEl presidente de Endesa, Borja Prado

El Ayuntamiento de Barcelona dejará de pagar 34 millones de euros a Endesa, que pierde así uno de sus clientes más importantes. La luz de toda la red pública la suministra ahora Barcelona Energía, una eléctrica pública a la que se podrán acoger familias a partir de enero.

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Endesa, cuyo dueño es Enel con el 70% del accionariado y que recibe cerca de 1.000 millones en concepto de dividendo, se queda así sin la factura de semáforos, farolas, bibliotecas, colegios públicos, sedes oficiales municipales, pabellones públicos, y cualquier otro inmueble cuyo titular sea el Ayuntamiento de Barcelona. Toda esa energía eléctrica la suministrará la pública Barcelona Energía, controlada al 100% por el Consistorio de la Ciudad Condal. Según Colau, las eléctricas han obtenido unos “beneficios astronómicos” por un bien tan necesario como la luz, que soporta un 21% de IVA y otros impuestos en el mercado regulado. El fin de Colau es aplicar un modelo diametralmente opuesto al establecido por el oligopolio eléctrico y manejado por apenas cinco compañías.

De esta forma, Ada Colau ha lanzado un auténtico órdago a las eléctricas, aunque falta aún corroborar que sea un proyecto viable. De momento, el ahorro anual estimado para los barceloneses es de 710.000 euros al año, mientras que no se descarta que otros Ayuntamientos controlados por Podemos y sus ramas, como Madrid o Valencia, sigan esos mismos pasos.

Colau ha insistido en cortar con Endesa desde que entrara en el Gobierno municipal y ahora Barcelona Energía (BE -bien en catalán-) tratará de incrementar su propio negocio obteniendo más fuentes de suministro y duplicar la generación municipal de energías renovables a través de placas solares, hasta los 3,5 megawatios. Por ahora se han instalado hasta 12 pérgolas solares.

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Endesa se negó a acudir al concurso público y después recurrió la adjudicación, ahora se queda sin uno de sus principales clientes

El encontronazo de Colau y Endesa se inició a principios de 2017 con el concurso de la luz pública de Barcelona. Entre las condiciones del pliego, el Ayuntamiento de Barcelona exigía que la adjudicataria implementara medidas contra la pobreza energética, mientras que Endesa y la antigua Gas Natural Fenosa, ahora Energy, prefirieron mantenerse al margen de este megaconcurso a la espera de que se quedara desierto.

No obstante, Endesa y Gas Natural Fenosa -ahora Energy- no contaban con las decenas de pequeñas comercializadoras y suministradoras, que presentaron sus ofertas correspondientes, obteniendo así una importante y efímera victoria. Endesa recurrió esta decisión y el Tribunal Catalán de Contratos le dio la razón.

Por otro lado y en mayo, el Ayuntamiento de Barcelona detectó un impago de una tasa que deben abonar las eléctricas a los Ayuntamientos. La cifra es del 1,5% del total de la facturación de la ciudad, y Endesa tuvo que pagar un millón más correspondiente a 2011 y 2015. Poco después, Colau continuaba con los pasos para crear Barcelona Energia.

A esta empresa pública podrán acceder un máximo de 20.000 familias y a partir de enero

Barcelona Energia puede hacerse con más clientes de Endesa, mayoritaria en Barcelona y el resto de Cataluña, siendo junto con Andalucía su principal fuente de ingresos. El cambio de suministradora podría afectar su propio plan estratégico si el resto de grandes Ayuntamientos controlados por Podemos y sus confluencias siguieran el ejemplo de Colau, aunque falta aún por ver si realmente es viable tener una empresa eléctrica pública.

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Para las familias no habrá preferencias por las vulnerables o en situación de pobreza, sino que se entregará por orden de inscripción. Colau pone BE como ejemplo y exige al resto de Administraciones, incluida la del Estado, poner en marcha empresas públicas para ahorrar en el alumbrado ante los disparados precios de la luz, sin importar si es o no económicamente viable. “La energía es un derecho básico, tiene que ser un servicio público garantizado”, ha afirmado, al tiempo que pone de manifiesto su “soberanía energética”.

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