De la duda de vender corbetas de Navantia a Arabia Saudí a crear una sociedad conjunta para sistemas de combate

De la duda de vender corbetas de Navantia a Arabia Saudí a crear una sociedad conjunta para sistemas de combateLa ministra de Defensa, Margarita Robles. EFE/Kiko Huesca

Margarita Robles, aún ministra de Defensa, se mostró contraria a la venta de corbetas de Navantia a Arabia Saudí, lo que levantó a toda la Bahía de Cádiz contra el Gobierno. Pedro Sánchez rectificó y de no querer vender armamento se ha pasado a la constitución de una sociedad conjunta con los árabes para sistemas de combate.

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La naviera española Navantia y la empresa estatal saudí SAMI (Saudi Arabian Military Industries) presentaron hoy una sociedad conjunta (joint venture), el primer proyecto nacional entre ambas entidades para proporcionar sistemas de combate a las corbetas saudíes.

SAMI informó hoy a través de su cuenta de Twitter de la presentación de la nueva empresa denominada SANNI, que significa «SAMI Navantia Naval Industries», durante la feria de defensa IDEX, que se celebra estos días en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos).

Según el diario «Al Sharq al Awsat», este proyecto conjunto integrará y adaptará los sistemas de combate de Navantia para los barcos de corbeta de las Fuerzas Armadas saudíes.

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SAMI posee el 51% de este proyecto conjunto, mientras que Navantia cuenta con el 49% restante, de acuerdo al medio.

1.800 millones de euros en corbetas

Navantia firmó el pasado julio con Arabia Saudí un contrato para la construcción de cinco corbetas, una operación que alcanza los 1.800 millones de euros y que representa la mayor de la historia de los astilleros públicos con un cliente extranjero.

Además del contrato de corbetas, Navantia también acordó con SAMI la creación de esta sociedad conjunta presentada hoy.

El pasado octubre, los trabajadores de Navantia vivían expectantes por la posibilidad de suspender este contrato y la venta de armas a Arabia Saudí, como hizo Alemania y como reclamaban grupos políticos españoles en protesta por la violenta muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi en el Consulado de este país en Estambul. 

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