Puente 1 de mayo: Los radares indetectables de la Guardia Civil

Puente 1 de mayo: Los radares indetectables de la Guardia CivilRadar veloláser./EFE

La principal característica de los radares láser es su pequeño tamaño, tanto que incluso los motoristas podrán transportarlos.

PUBLICIDAD

Además, ofrecen un montón de posibilidades, pues pueden colocarse en prácticamente cualquier lugar. Así, la Guardia Civil podrá montarlos en las motos, en trípodes, en los guardarraíles de las carreteras, en coches o en cualquier otro lugar que proporcione una base estable para el aparato, como un poste o una señal de tráfico.

Los llamados Velolaser, estan fabricados en españa y son capaces de controlar la velocidad en dos carriles distintos, incluso cuando tengan sentidos opuestos. Como sus exigencias demandaban, la velocidad máxima que detectarán será de 250 km/h y, entre otras funciones, también podrán detectar la distancia de seguridad entre vehículos. A diferencia de lo que pasa con otros radares móviles, estos podrán estar controlados telemáticamente desde cualquier dispositivo con acceso a una red Wi-Fi o a redes 3G o 4G, por lo que no habrá agentes ni vehículos parados que pudieran alertar de la presencia del aparato. Estos cinemómetros se podrán utilizar tanto de día como de noche y en días con visibilidad muy reducida, pues utilizan un láser infrarrojo, y podrán controlar la velocidad de coches y vehículos pesados al mismo tiempo.

Los nuevos minirradares portátiles de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil se han puesto en marcha en Galicia en coincidencia con la operación especial del puente de mayo después de varios días en los que los agentes probaron la eficacia de los dispositivos en varias carreteras de la comunidad. Los radares miden poco más de veinte centímetros y pueden operar en los dos sentidos de la circulación.

PUBLICIDAD

La Dirección General de Tráfico envió a la Agrupación de Galicia seis de los radares Velolaser, que se distribuirán entre las patrullas de la Guardia Civil de las provincias de A Coruña y Pontevedra (dos cada una), y las de Lugo y Ourense, que dispondrán de uno cada una.