Los seguros incrementarán su participación en la economía por la regulación

Los seguros incrementarán su participación en la economía por la regulaciónAntonio Huertas, presidente de Mapfre
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  • El avance del sector asegurador hacia una regulación basada en el riesgo, como Solvencia II, incrementará la oferta, y, por lo tanto, aumentará la participación del seguro en la economía, pues permitirá una asignación del capital más eficiente e incentivará una gestión más técnica y profesional.

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    Esta es una de las principales conclusiones del informe “Regímenes de regulación de solvencia en seguros”, elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre y presentado este miércoles por la Fundación Mapfre.

    El estudio destaca que en los últimos años, especialmente a partir de las recientes crisis financieras, se ha manifestado un proceso de convergencia “progresivo y asimétrico” en todo el mundo hacia regulaciones basadas en riesgos, del tipo Solvencia II.

    Entre las condiciones institucionales y de mercado que condicionan la velocidad a la que los distintos mercados avanzan hacia esos modelos regulatorios, el informe destaca la existencia de información estadística que permita la modelización de sus riesgos.

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    También es importante la formación de los profesionales del sector, contar con unos mercados financieros eficientes o con un marco normativo que no ponga límites a la adquisición de activos financieros. El informe recuerda que, pese a todo, los modelos regulatorios basados en riesgos entrañan mayor complejidad, “ya que exigen la existencia y desarrollo de nueva infraestructura institucional y de mercado e implican procesos prolongados de diseño, implementación e internalización”.

    Según el estudio, las entidades aseguradoras cumplen una doble función en la economía. Por una parte, como instrumento necesario para la mutualización de
    riesgos que evita o suaviza las consecuencias económicas del impacto de determinados eventos asegurables y, por la otra, como inversor institucional, colaborando en el proceso del ahorro y la inversión a medio y largo plazos.

    Las aseguradoras cumplen con una doble función en la economía

    “Esta actividad conlleva recibir y gestionar recursos financieros, motivando que a nivel mundial sin excepción se constituya como una de las actividades sometidas a supervisión prudencial, al igual que sucede con las actividades que desarrollan el resto de las instituciones financieras”, apunta en sus conclusiones. “En el caso de las entidades aseguradoras, que se constituyen como uno de los principales inversores institucionales a nivel global, la evolución de la regulación prudencial ha seguido un camino diferente al seguido al nivel de las entidades de crédito y de valores, aunque ha tendido a converger en los años recientes con elementos conceptuales comunes al resto del sistema financiero. A pesar de que la regulación del sector asegurador fue tradicionalmente una tarea circunscrita a los mercados domésticos, en la actualidad se puede decir que se encuentra en un proceso que tiende a la homogeneidad regulatoria”.

    Esta tendencia global se ha manifestado en tres dimensiones

    La primera, ha consistido en que la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS) iniciara la preparación de principios y estándares de regulación y supervisión, los cuales gradualmente han venido siendo implementados por los países miembros de esa organización standard-setter.

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    La segunda, a nivel regional y de los principales mercados, fue la determinación de modernizar los regímenes de regulación de solvencia existentes. En ese marco, dio inicio el proyecto europeo de Solvencia II, la Iniciativa de Modernización de Solvencia (SMI) de la NAIC en los Estados Unidos, y el desarrollo de la Prueba Suiza de Solvencia (Swiss Solvency Test) por parte de las autoridades financieras de Suiza, entre otros”, señala el informe.

    La tercera, “a raíz de la crisis financiera desatada en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers en Estados Unidos y la posterior crisis de la deuda soberana en la Unión Europea en 2012, fue la determinación respecto a la necesidad de establecer medidas de vigilancia macro-prudencial para limitar los potenciales efectos sistémicos derivados de la actividad aseguradora y, de esa forma, contribuir al mantenimiento de la estabilidad financiera global”.

    En este contexto se inscribe el proyecto para el establecimiento de un estándar internacional de capital (International Capital Standard, ICS) por parte de la IAIS; una medida de suficiencia de capital basada en riesgos que, en una primera instancia, será aplicable a los Grupos de Seguros Internacionalmente Activos (IAIG) y a los Aseguradores Sistémicamente Importantes a Nivel Global (G-SIIs), y que posteriormente podrá ser aplicada a nivel de las entidades individuales por las distintas regulaciones nacionales y convertirse en un verdadero estándar global de capital (de forma análoga a como lo es el Acuerdo de Basilea III para la
    actividad bancaria a nivel internacional).

    A día de hoy, la mayor parte de los mercados aseguradores en el mundo se encuentran inmersos en procesos continuos de ajuste regulatorio que siguen siendo guiados por las tres dimensiones antes señaladas: el proceso de estandarización regulatoria y de prácticas de supervisión; la modernización de los regímenes
    de solvencia para llevarlos hacia modelos basados en riesgos, y el avance hacia el establecimiento de un régimen global de solvencia (de naturaleza similar al que se emplea en el sector bancario) que contribuya a mantener la estabilidad financiera global.

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