Retrasos interminables en los vuelos de Vueling con salida y llegada a Barcelona

Retrasos interminables en los vuelos de Vueling con salida y llegada a Barcelona

Vueling acumula retrasos de horas e incluso de días en los vuelos que salen o llegan desde el aeropuerto de El Prat de Barcelona. La compañçia achaca esta situación a la falta de infraestructuras aeroportuarias, mientras que estos gestores acusan a la aerolínea de bajo coste de IAG de falta de planificación.Tal es el problema que arrastra Vueling en las última semanas que se ha visto agravado en los primeros días de agosto con la operación salida de vacaciones que el propio presidente de Vueling, Javier Sánchez Prieto, pidió audiencia para explicar lo que estaba sucediendo al presidente de la Generalitat, Quim Torra.

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El pasado miércoles celebraron una larga reunión donde el presidente de Vueling justificó los retrasos de sus vuelos en El Prat por el descomunal crecimiento del sector que no ha ido acompañado en paralelo por el aumento de infraestructuras y servicios, especialmente en el número de controladores, pistas o servicios aeronáuticos.

La versión de Vueling ha sido totalmente desmentida por las autoridades aeroportuarias, que insisten en criticar a las compañías por la falta de planificación. Vueling también ha informado al Ayuntamiento de Barcelona de la compleja situación en pleno inicio del mes de agosto.

Por su parte, el consejero delegado de International Consolidated Airlines Group (IAG), Willie Walsh, lamentó hoy, en la presentación de resultados del grupo aéreo, que las huelgas de los controladores franceses han afectado a los vuelos desde Barcelona y han tenido un impacto en el turismo en España.

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El responsable de IAG, grupo formado por British Airways (BA), Iberia, Vueling y Aer Lingus, dijo en una breve teleconferencia que estos paros presentan un desafío para la aerolínea y que Vueling se ha visto particularmente afectada por estas medidas de fuerza.

Según destacó, las huelgas en Marsella han tenido un impacto pues controla una parte importante del Mediterráneo.

«Vueling se vio particularmente afectada e incurrió en un coste adicional de incidencias de 20 millones de euros en el trimestre. Estas huelgas también están teniendo un impacto negativo significativo en la economía y el turismo en España», manifestó Walsh. Lo que ocurre ahora, en estos primeros días de agosto, donde se acumulan los retrasos en Vueling es que no hay huelga de controladores y todo parece apuntar a problemas de planificación de la aerolínea de bajo coste con sede en Barcelona de IAG.

El periodista de La Vanguardia Jaume Masdeu ha vivido en primera persona estos problemas. Según cuenta en un artículo el vuelo de Vueling VY8993 que debía salir de Bruselas a las 15.35, no salió a su hora, ni un poco más tarde, ni bastante más tarde, sino 7 horas después. Una larga espera que la compañía creyó compensar con vales de 6 euros para merienda, y posteriormente, a medida que se acumulaban los retrasos, de 16 euros para cena, y unos mensajes tan amables como estériles que nunca daban las razones del retraso más allá de unos ambiguos “motivos operacionales”.

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Según cuenta Masdeu en ese artículo, en el vuelo también viajaban los padres y familiares de Lluís Puig, el exconseller de la Generalitat huido de la Justicia españla, que regresaban de visitarlo.