La Arquitectura Técnica española ha celebrado en el Auditorio Rafael del Pino, en Madrid, una nueva edición de los Premios Nacionales de Edificación 2025, un certamen promovido por el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) con la colaboración de Musaat y del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), que contó con la conducción de la periodista y presentadora Silvia Jato.
La gala de entrega de premios, que se ha consolidado como la gran cita anual de la profesión, rinde homenaje a los profesionales, entidades y proyectos que han contribuido de manera ejemplar al progreso del sector de la edificación y al bienestar social.
El momento central de la noche llegó con la entrega de los Premios Nacionales de Edificación 2025, que distinguen a profesionales de especial relevancia y a las iniciativas y los proyectos más destacados.
En esta ocasión, el jurado reconoció a Pedro Fernández Alén, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), por los valores que ha implantado su entidad, así como el impulso que bajo su presidencia han experimentado tanto la formación práctica como las condiciones sociales y el plan de pensiones del sector de la construcción. Alén ironizó con el orgullo de que los arquitectos técnicos le den un premio a un abogado: “Como abogado, he aprendido mucho de vosotros, cosas importantes a tener en cuenta, por ejemplo, que no existe un plano definitivo, que todo puede esperar salvo el hormigón y que lo importante no es montar casas sino encasarlas en la clasificación final de obra”. “Los arquitectos técnicos sois un rara avis porque dentro de una obra sois capaces de traducir lo que dice un arquitecto y explicárselo a un albañil, y entender lo que dice un albañil y explicárselo a un arquitecto”, expresó.
El segundo premio fue para la Dirección Facultativa de las Obras de la Sagrada Familia, por su extraordinario ejemplo de innovación constructiva, industrialización y excelencia técnica al materializar la visión del maestro Gaudí. “Entendemos este premio como un homenaje a Antonio Gaudí, sobre todo en un momento muy importante, porque el próximo 30 de noviembre se cumplirán los 100 años en los que el maestro finalizó la primera y única torre que pudo ver y construir, seis meses más tarde fallecía por un trágico accidente. También es un homenaje para todas aquellas personas que han contribuido durante cinco generaciones a hacer posible el sueño de Antonio Gaudí. Es un esfuerzo constructivo de primer orden”, argumento parte del equipo.
Finalmente, el tercer Premio Nacional de la Edificación recayó en el PERTE de Industrialización del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), por su apuesta estratégica hacia una construcción más sostenible, eficiente e inclusiva, y por situar la vivienda como quinto pilar del Estado del Bienestar. Recogió el galardón la directora del PERTE, Maribel Vergara, que destacó que este proyecto tiene como objetivo “consolidar la construcción industrializada como un motor real de modernización, innovación y competitividad para la economía española, que se verá beneficiada ya que el PERTE movilizará una inversión de más de 1.300 millones de euros”. “Este proyecto estratégico no significa perder la esencia de la construcción tradicional, es marcar una hoja de ruta para transformar el sector de la construcción, la edificación y la arquitectura”, precisó.
El acto contó con la presencia del presidente del CGATE, Alfredo Sanz, y de su presidente de Honor, José Antonio Otero, quienes acompañaron a los galardonados durante la entrega de los premios.
Asimismo, se entregaron las distinciones de Embajadores de la Profesión, que en este 2025 han reconocido las trayectorias de Enric Heredia Campmay-Gaudet, por su liderazgo en el ámbito de las estructuras y la docencia universitaria; Carlos Álvarez Ramallo, por su labor en la aplicación de la inteligencia artificial y la tecnología al sector inmobiliario; y Manuel Algueró Domenech, pionero en la transformación del concepto de demolición hacia la deconstrucción sostenible.
