El avance de la XXXVIII edición del Pulsímetro Inmobiliario, elaborado por Real Estate Business School (Rebs) en colaboración con la Universidad de Málaga, sitúa al mercado residencial español en un escenario de crecimiento moderado de la actividad hasta 2026, condicionado por una oferta de vivienda nueva que
continúa por debajo de los niveles necesarios para atender la demanda.
Las previsiones del informe indican que la producción de obra nueva mantiene una senda ascendente, aunque sin superar el umbral de las 100.000 viviendas anuales iniciadas, lo que refuerza el protagonismo de la vivienda de segunda mano en el conjunto del mercado.
En el ámbito de la obra nueva, el Pulsímetro prevé que en 2026 el número de viviendas visadas en España alcance las 186.145 unidades, lo que representa un incremento interanual del 6,97 %. Las viviendas iniciadas se situarán en 117.691 unidades, con un crecimiento del 5,27 %, mientras que las viviendas
terminadas ascenderán a 106.975, lo que supone una variación del 8,45 %
respecto a 2025.
El director de Rebs, José Antonio Pérez Ramírez, ha destacado que “seguimos sin poder superar las 100.000 viviendas de obra nueva, cuando el mercado necesita una producción media anual sensiblemente superior, tanto en vivienda nueva como en rehabilitación”.
En cuanto a las operaciones, las previsiones indican que las compraventas de vivienda nueva alcanzarán las 153.755 transacciones en 2026, con un incremento del 3,14 %, mientras que la vivienda de segunda mano registrará 570.606 operaciones, lo que representa un aumento del 2,32 % y más del 80
% del total de las compraventas.
El número de viviendas hipotecadas se situará en 429.595 operaciones, con una variación interanual del 0,43 %, reflejando un comportamiento estable de la financiación.
Según Pérez Ramírez, “la falta de producto nuevo está trasladando la presión al mercado de segunda mano, donde la demanda es muy superior a la oferta disponible y condiciona la evolución de los precios”.
El Pulsímetro Inmobiliario estima que el precio medio de la vivienda nueva en España alcanzará los 290.674 euros en 2026, con un incremento del 0,44 % respecto al ejercicio anterior. En el caso de la vivienda de segunda mano, el valor medio se situará en 210.619 euros, lo que supone un aumento del 3,95 %.
La hipoteca media se elevará hasta los 157.219 euros, con una variación del 0,48 %. En este contexto, el director de Rebs apunta que “la escasez de oferta y el predominio de la segunda mano están contribuyendo a un aumento de los precios medios, especialmente en aquellas zonas donde se concentra la
necesidad real de vivienda”.
El informe identifica como uno de los principales retos la activación de políticas públicas de suelo y vivienda. En este sentido, Pérez Ramírez ha afirmado que “existe una baja activación de los suelos públicos en la mayoría de municipios, comunidades autónomas y a nivel estatal, lo que limita la capacidad de generar vivienda social y asequible”. Asimismo, ha señalado la necesidad de “impulsar modelos de financiación vinculados a suelos públicos y de vivienda protegida, junto con proyectos de menor escala distribuidos por todo el territorio, que es donde se concentra buena parte de la demanda”.


