España se encuentra ante una oportunidad histórica para unir dos sectores esenciales de su economía: la gestión forestal y la construcción. Ambos, hasta ahora un tanto desconectados, pueden convertirse en aliados estratégicos para industrializar el sector inmobiliario y, al mismo tiempo, proteger el patrimonio natural de nuestropaís.
El reto es doble: reducir el riesgo de incendios, que este verano han devastado casi 400.000 hectáreas, y descarbonizar el parque inmobiliario de cara a los objetivos europeos de 2050. Solo la extinción de los incendios ha supuesto un coste estimado de 7.300 millones de euros, el equivalente al 0,47% del PIB español. Este dato lo ha aportado Juan Antonio Gómez -Pintado, Presidente de AGEFEM (Asociación para la Gestión Forestal y Edificación en Madera)
Con ese objetivo nace AGEFEM , una iniciativa pionera que busca conectar el mundo forestal con el inmobiliario. Su propósito es claro: generar una cadena de valor completa, desde el bosque hasta el edificio terminado, alineando producción, sostenibilidad y tecnología.
Esta colaboración no solo ayudaría a modernizar la silvicultura —la gestión activa de los montes—, sino también a cumplir con las exigencias regulatorias que llegan desde Bruselas en materia de emisiones y eficiencia energética.
Desde el sector inmobiliario varias empresas apuestan por dar valor económico a los bosques a través de una gestión sostenible que los mantenga vivos y productivos aunque quede aún mucho camino por recorrer; es lo que han destacado los invitados en la mesa celebrada esta mañana en «Intereconomía Inmobiliario» donde han participado Juan Antonio Gómez – Pintado, presidente de AGEFEM. (Asociación para la gestión Forestal y la Edificación en Madera)José Mª Quirós, Delegado de industrialización de AEDAS. Ana Rodríguez, Consultora en finanzas sostenibles de AFI(Analistas financieros Internacionales) y Pablo Sáiz, Cofundador de Woodea
Podíamos estar ante una verdadera revolución industrial hablando de madera.
La madera se posiciona como el material clave en la transformación del sector. Es sostenible, almacena carbono y permite avanzar hacia la industrialización de la construcción, uno de los grandes retos pendientes de la promoción inmobiliaria en España.
Las estructuras en madera permiten construir viviendas en una décima parte del tiempo que una obra tradicional, con menos residuos, mayor precisión y una drástica reducción de emisiones. Además, fomenta el empleo rural y la actividad económica en zonas con masas forestales, ayudando a revitalizar la España vaciada.
España ya cuenta con empresas avanzadas en industrialización de madera para dar respuesta a esta transición. Fábricas como Lignum Tech (Cuenca) o Egoin (Vitoria) están completamente robotizadas y digitalizadas, y suministran madera estructural de ingeniería,como el CLT para nuevos proyectos en Madrid, Barcelona o el País Vasco.
El paso hacia la construcción con madera representa un cambio de paradigma y en este nuevo modelo, la edificación se convierte en un instrumento de conservación, y los bosques, en el motor de una economía circular y baja en carbono.
Construir con madera no es solo una cuestión estética o técnica. Es una apuesta de país que combina innovación, sostenibilidad y desarrollo territorial.
Una oportunidad para industrializar el sector inmobiliario y, al mismo tiempo, proteger los bosques que definen nuestro paisaje y nuestro futuro.
