Intereconomía Inmobiliario: «España necesita un periodo de excepcionalidad de varios años para enfrentar el problema de la vivienda»

Esta mañana hemos analizado en «Intereconomía Inmobiliario» » cuáles han sido los principales cuellos de botella del sector inmobiliario y la mesa ha sido unánime en su análisis «han estado claramente en la Administración»

Así los han destacado Carolina Roca PRESIDENTA DE ASPRIMA, Juan Antonio Gómez Pintado, PRESIDENTE DE CORPORACIÓN VIA AGORA, Mikel Echavarren, CEO DE COLLIERS IBERIA

La lentitud en licencias, autorizaciones e informes sectoriales ha frenado la puesta en carga de suelo y vivienda, inmovilizando capital y retrasando la llegada de nuevas viviendas al mercado. A estos problemas se suma un nuevo freno estructural: la capacidad y planificación de la red eléctrica, que amenaza tanto al residencial como a sectores emergentes como los centros de datos.

El resultado es un fuerte desajuste entre demanda y oferta, no por falta de inversión o interés, sino por la dificultad de ejecutar proyectos al ritmo necesario, lo que refuerza la necesidad de simplificación administrativa y medidas excepcionales para acelerar la producción de vivienda.

Durante el programa, Juan Antonio Gómez Pintado ha puesto ejemplos concretos de trámites excesivos como los retrasos de varios meses por informes como los de AESA (Agencia Española de Seguridad Aérea) incluso para proyectos de altura limitada o instalaciones menores (como una oficina de ventas). Esto, afirman, inmoviliza capital, frena la “rueda” inversora y retrasa la llegada de vivienda al mercado.

Además, aparece un nuevo cuello de botella emergente: la capacidad eléctrica y la planificación de redes. Es lo que ha advertido, Mikel Echavarren destacando como España podría atraer grandes inversiones (por ejemplo, en centros de datos e IA), pero la falta de planificación y agilidad en la red eléctrica puede dejar fuera de juego oportunidades que también afectan a residencial y logístico.

Hablando de la necesidad de poner suelo en el mercado, Carolina Roca ha aportado un dato clave: según estimaciones “Landcam”, en 2025 se esperaba que entrasen “en carga” 31.000 viviendas, pero solo lo hicieron 6.000, por una suma de “mini-cuellos” (confederaciones hidrográficas, infraestructuras, arqueología, registros, etc.). La idea central es que basta con que falle una pieza para bloquear todo el desarrollo.

Se subraya también que, aunque haya cambios legislativos (ECUs/entidades colaboradoras, licencia básica, digitalización), el problema es que no permea a todos los municipios y la aplicación es desigual. Por eso se pide simplificación, más declaración responsable y mecanismos como el silencio administrativo positivo para acelerar plazos.

Según los invitados se plantea la necesidad de un plan de choque o incluso un periodo de excepcionalidad (de varios años) para recuperar ritmos de producción (se menciona el objetivo histórico de ~250.000 viviendas/año) y cerrar el déficit acumulado. Se apuntan áreas que requerirían decisiones “desde arriba”: competencias, racionalización de informes ambientales, marco sobre propiedad/gestión de suelo, y un plan para mano de obra (incluida inmigración/regularización con contratos) si se quiere construir mucho más.

Por último, desde el segmento prime/lujo Adolfo Diéguez, Ceo de DIZA CONSULTORES ha destacado que para el sector lujo el cuello de botella no es tanto licencias (al trabajar con segunda mano y reformas), sino el riesgo fiscal (posibles gravámenes al capital extranjero). Y se añade una propuesta “rápida” para aumentar oferta: reformar la Ley de Propiedad Horizontal para facilitar subdividir viviendas grandes y densificar el parque existente sin bloqueos por votaciones comunitarias.

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