Javier Viada, CEO Rental Advance alerta de que la inseguridad jurídica está reduciendo la oferta de vivienda en alquiler. Desde» Intereconomia Inmobiliario»
La falta de seguridad jurídica se está convirtiendo, según Rental Advance, en uno de los principales factores que están llevando a muchos propietarios a retirar sus viviendas del mercado del alquiler.
Durante su paso por Intereconomía Inmobiliario, la compañía advirtió de que la incertidumbre regulatoria de los últimos años está agravando un mercado que ya parte de un importante desequilibrio entre oferta y demanda.
“Los problemas de seguridad jurídica que se están generando en los últimos dos o tres años están haciendo que la gente quite sus viviendas del alquiler”, señaló Javier, representante de Rental Advance. A su juicio, la preocupación del propietario ya no se limita únicamente a un posible impago, sino a la posibilidad de no poder recuperar su vivienda cuando lo necesite.
Este escenario, sostiene la compañía, puede provocar que los propietarios exijan más garantías y mayores requisitos a los futuros inquilinos, dificultando especialmente el acceso a jóvenes y hogares con menor capacidad económica. Menos vivienda disponible y una demanda creciente terminarían, además, ejerciendo una mayor presión sobre los precios.
Anticipar hasta cinco años de alquiler
Frente a esta incertidumbre, Rental Advance plantea un modelo con el que busca reducir el riesgo para el propietario. La compañía puede anticipar hasta 60 meses de rentas, asumiendo posteriormente riesgos como el impago, los periodos en los que la vivienda permanece vacía, la gestión de un nuevo alquiler o, cuando sea necesario, los procedimientos derivados de un desahucio.
La empresa, nacida en 2021, asegura haber gestionado ya entre 4.500 y 5.000 viviendas y trabaja tanto con pequeños propietarios como con empresas.
Rental Advance identifica además un nuevo perfil de cliente que ha ganado peso durante el último año y medio: propietarios que, más allá de necesitar liquidez, buscan principalmente tranquilidad y desvincularse de la gestión y de los riesgos asociados al alquiler.
Para la compañía, recuperar la confianza del propietario resulta fundamental para aumentar la oferta. Su diagnóstico es claro: sin más viviendas disponibles y con una demanda que continúa creciendo, será difícil contener la presión sobre los precios del alquiler.


