El serio aviso de Wall Street: la salida de dinero de fondos, en máximos históricos

El serio aviso de Wall Street: la salida de dinero de fondos, en máximos históricosAlgunos analistas en Wall Street advierten de un importante desplome de los mercados
Mercados
  • Bolsa
  • Deuda
  • Divisas
  • Materias primas
  • La salida de dinero de los fondos marca un máximo histórico en Wall Street, superando los niveles de 2008 y 2009, cuando se desató la devastadora crisis financiera y económica en la historia reciente. La volatilidad reaparece con fuerza en la peor semana en años para Wall Street.

    PUBLICIDAD

    En concreto, la salida de dinero de estos fondos ha alcanzado los 23.900 millones de dólares en EE UU, un récord histórico, superando así los niveles de octubre y noviembre de 2008, cuando las Bolsas se desplomaron al son de una vertiginosa subida de la volatilidad. Si bien, el escenario económico es muy diferente. Asimismo, los mercados emergentes, tan de moda en los últimos meses, sufren una salida vertiginosa de capitales. En esta última semana han salido 440.000 millones de dólares, la mayor de su historia.

    La volatilidad ha entrado en escena en esta última semana, en la que el S&P 500, el índice más importante y seguido de Wall Street, se ha desplomado casi un 9%. El Dow Jones de Industriales ha perdido cerca de 3.000 puntos en dos semanas, al tiempo que el dinero huye de los ETFs, fondos cotizados referenciados a activos cotizados. Los de mayor riesgo -conocidos como basura- se han llevado la peor la parte, registrando intereses elevadísimos, de hasta el 17% en algunos casos, niveles nunca vistos y que advierten seriamente de lo que está por llegar.

    El ‘índice del miedo’ se dispara más de un 200% en cuatro meses, y un 100% en una sola sesión

    Se avecina una tormenta perfecta -si es que no se está desatando ya-. El conocido índice del miedo, VIX, ha alcanzado los 30 puntos, su nivel más elevado desde 2011. Solo ha superado este nivel en momentos delicados en los mercados, como la crisis tecnológica del 2001, la de 2008 -que llegó a rozar los 60 puntos, el doble que ahora- y en 2011, cuando se endureció la regulación para la banca. No obstante, desde 2009, el mercado americano ha marcado una impecable tendencia alcista, marcaba récords tras récords, máximos tras máximos y casi sin descanso. Los inversores llevaban en volandas al Dow Jones a los 26.600 puntos, registrados el pasado 26 de enero. Desde entonces, ha entrado en una fuerte y vertiginosa caída que asusta a propios y extraños. 2.600 puntos se han quedado por el camino. “Es un serio aviso”, han asegurado fuentes del mercado consultadas por Intereconomía.com

    PUBLICIDAD

    Pese a que la volatilidad está aún alejada de los máximos de 2008, lo que llevaría irremediablemente a un brusco cambio en la tendencia, el VIX se ha disparado un 221% desde los mínimos de octubre. La subida ha sido vertical desde entonces, pero Wall Street proseguía al alza, alcanzando el récord a finales de enero. De hecho, la mayor parte de las subidas en el VIX se registraban a finales de diciembre, al pasar de los 11,4 al 30,91 actual, un 171% más. Sin embargo, el mercado continuó con la inercia, con un fuerte e intenso ascenso del Dow Jones que cruzaba el 24.000 para alcanzar el 26.600 en pocas semanas.

    Los inversores buscan refugio en los productos tradicionales: dólar y bonos de EE UU, pero huyen de productos de alto riesgo

    Ahora, con niveles de 30 puntos en el VIX están saltando las alarmas, más cuando la deuda de EE UU vuelve a estar en el foco ante los más que posibles incrementos en el precio del dólar debido a la inflación, que podría incrementarse más rápido de lo esperado a lo largo de este 2018. Mientras en Europa, el Banco Central Europeo, con Mario Draghi al frente, mantiene los tipos al 0%, en un momento en el que EE UU siempre ha mostrado sus dotes para trasladar la inflación al otro lado del Atlántico. Es decir, si los precios se incrementan en la primera potencia del mundo antes o después sucederá lo mismo en Europa, obligando al BCE a mover ficha, incluso antes de lo esperado.

    Estas subidas del precio del euro tendrá consecuencias para las empresas más endeudadas y que no estén preparadas ante la subida de los costes de financiación y refinanciación de deudas. Lo pasarán mal las empresas con mayor volumen de deudas, al tiempo que un incremento de precios también pasará factura al consumo, y por tanto a uno de los componentes principales de los Producto Interior Bruto. En definitiva, un riesgo de recesión que podría provocar de nuevo una crisis.

    Según los últimos datos, los inversores dan marcha atrás a sus estrategias apalancadas. Es decir, cortan sus operativas de mayor riesgo y reducen su exposición a las acciones para refugiarse en fondos de cobertura, comprar CDS -seguros ante riesgos de impago-, el dólar y bonos del Tesoro considerados refugio, como el de EE UU, pese a que su rentabilidad está disminuyendo. Las vertiginosas caídas en el mercado americano se producen curiosamente en un momento dulce para la economía: crecimiento, aumento de salarios, menos impuestos, pero con la decisión de la Fed de elevar las tasas rectoras a un ritmo más elevado del previsto. Ante esto el mercado no está preparado.

    PUBLICIDAD

    Es ahora cuando el mercado se da un descanso, esperado desde hace meses tras las importantes subidas desde 2009. Los índices mostraban claros niveles de sobrecompra, pero aún así, Wall Street continuaba su escalada.

    Los siete pecados capitales de Wall Street

    La mayoría de gestores de fondos han apuntado que no se trata de un pánico vendedor ni de un cambio de tendencia. No obstante, Michael van Dulken, jefe de investigación en Accendo Markets, ha asegurado a Investing que “mientras que los orígenes y los impulsores de la caída se debatirán durante días, parece más bien el resultado de una tormenta perfecta”. Entre las causas de los descensos apunta que tras el crecimiento, la baja volatilidad, los mínimos en los tipos de interés, un exceso de optimismo, la complacencia, la ingeniería financiera y un sobreapalancamiento han llevado al mercado a un “punto crítico que desencadenó que los inversores reaccionaran a la posibilidad de una subida más rápida de los tipos de interés y el aumento de la rentabilidad de los bonos como la receta perfecta para poner en peligro el mercado actual”.

    Los mercados no están preparados en caso de que la inflación supere las previsiones

    Por su parte, Jim Reid, estratega macro de Deutsche Bank, ha afirmado que “si piensas que la semana pasada fue un shock para la renta fija, imagina tan solo que pasaría si realmente viésemos que las cifras del IPC, la inflación, superaran de forma sistemática las previsiones a los dos lados del Atlántico”. “Desde nuestro punto de vista, los mercados globales de bonos y valores todavía siguen configurados para un periodo de baja inflación por delante. Sin embargo, en nuestro repaso general a las previsiones de 2018, la mayor diferencia es que la mayoría no creía que la inflación se comportara tan mal a la hora de subir en 2018 como preveíamos. Por tanto, no creo que los mercados estén realmente preparados si lo hace”.

    “El aumento de los ingresos medios por hora en los EE. UU. (el 2,9% interanual frente al 2,6% previsto) no es una tendencia, pero como hemos estado diciendo desde hace varios meses, en nuestra opinión, todo está preparado para una mayor inflación en los EE. UU. este año (por ejemplo, la rigidez del mercado laboral, el recorte de impuestos en los últimos meses, el tradicional desfase entre el crecimiento y la inflación, etc.). Si no sucede este año con todas las condiciones para ello, tendrías que tirar todos tus libros de texto y manuales económicos”.

    Comenta

    Notificar de
    avatar
    wpDiscuz
    INTERECONOMIA.COM es un medio de comunicación digital del Grupo Intereconomia 2017 ®