El BCE mantiene los tipos en mínimos históricos y fija en septiembre el fin de las compras

El Banco Central Europeo ha mantenido invariables los tipos de interés, en el 0% y mínimos históricos en la Eurozona. Asimismo, ha asegurado que la tasa rectora del euro seguirá en estos niveles más allá de septiembre, cuando se ponga fin a las compras mensuales de deuda, a razón de 30.000 millones mensuales.

PUBLICIDAD

Según ha señalado el organismo presidido por Mario Draghi, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00 %, el 0,25% y el -0,40% respectivamente.

El Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales del BCE se mantengan en los niveles actuales durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de sus compras netas de activos.

Prevé que las compras netas de activos, al ritmo actual de 30.000 millones de euros mensuales, concluyan en septiembre

En relación con las medidas de política monetaria no convencionales, el Consejo de Gobierno confirma que prevé que las compras netas de activos, al ritmo actual de 30.000 millones de euros mensuales, continúen hasta el final de septiembre de 2018 o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en todo caso, hasta que el Consejo de Gobierno observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con su objetivo de inflación, en tasas cercanas al 2%, pero siempre inferiores.

PUBLICIDAD

El Eurosistema reinvertirá el principal de los valores adquiridos en el marco de este programa que vayan venciendo, durante un período prolongado tras el final de sus compras netas de activos y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario. Esto contribuirá a que las condiciones de liquidez sean favorables y a que la orientación de la política monetaria sea adecuada.

El IPC, por debajo del 1,4% en 2019 y del 1,7% en 2020

El Banco Central Europeo (BCE) revisó un punto al alza su previsión de crecimiento para la eurozona en 2018 hasta el 2,4% y rebajó también un punto su pronóstico de inflación para 2019, situándola en el 1,4%, anunció hoy el presidente de la entidad, Mario Draghi.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, Draghi señaló que permanecen inalteradas las previsiones de crecimiento del banco del 1,9% para 2019 y del 1,7% para 2020. Asimismo, los pronósticos de inflación para el área se mantienen en el 1,4% para este año y en el 1,7% para 2020, tal como figuraban en las últimas previsiones del BCE del pasado diciembre.

El presidente dijo que los nuevos datos disponibles confirman el “fuerte y ampliamente basado momentum de crecimiento” de la economía de la eurozona, que se prevé se expanda a corto plazo a “un ritmo de alguna forma más rápido de lo previamente esperado”. Destacó que las perspectivas de crecimiento “confirman la confianza” del BCE en que la inflación convergerá hacia su objetivo ligeramente por debajo del 2 por ciento a medio plazo.

PUBLICIDAD

“Un amplio grado de estímulos monetarios continúa siendo necesario”

Sin embargo, indicó que las medidas de la inflación subyacente siguen siendo débiles y deben mostrar aún signos convincentes de una sostenida tendencia ascendente. Por ello, Draghi afirmó que “un amplio grado de estímulos monetarios continúa siendo necesario” para que la inflación subyacente aumente.

El Consejo de Gobierno del BCE eliminó hoy de su comunicado sobre política monetaria la referencia a que, si la situación económica empeora, “está dispuesto a incrementar el programa de compra de activos en términos de volumen y/o duración”, lo que representa una señal de reducción gradual de los estímulos monetarios.

El Consejo había debatido eliminar ese compromiso en su última reunión de enero pero entonces consideró que esa decisión era “prematura” y no estaba “justificada”.El BCE mantuvo su orientación sobre los tipos de interés al decir que espera que “se mantengan en los niveles actuales durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de sus compras de deuda”.

También siguió dispuesto a comprar deuda hasta septiembre o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en cualquier caso, hasta que la inflación aumente de forma sostenida y se acerque a su objetivo.