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Amilivia aboga por reforzar la autonomía del Consejo de Cuentas

Propone que el organismo dependa de las Cortes, no de la Junta

El presidente del Consejo de Cuentas, Mario Amilivia, propuso hoy cambios legislativos para reforzar la independencia y la autonomía del órgano de control de la Comunidad y para que se acabe con el “dislate” que supone que sea el único del país que no aprueba su plan de fiscalización.

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En su primera comparecencia de la legislatura ante las Cortes de Castilla y León, Amilivia desgranó las principales actuaciones emprendidas por el órgano de control externo desde el inicio del mandato el pasado mes de febrero y explicó los retos del Plan Estratégico 2019-2022 del Consejo, que fue presentado al presidente del Parlamento autonómico, Luis Fuentes, el pasado 31 de julio y que tiene como objetivo incrementar las auditorias operativas, avanzar en la rendición de cuentas y acortar los plazos en la tramitación de informes

Amilivia también incidió en otros objetivos como garantizar la autonomía de la institución en la gestión de sus recursos humanos y materiales y planteó que el personal de Consejo de Cuentas pase a depender directamente de las Cortes y no de la Junta, medida que no supondrá ningún incremento presupuestario.

Además, argumentó que la actual indefinición en cuanto a los plazos para la tramitación y debate de los informes de fiscalización genera acumulación de los mismos pendientes de comparecencia, por lo que planteó acortar los plazos, una mayor actualidad de los trabajos y una mejor labor de control para las Cortes en relación a los entes fiscalizados.

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En este sentido, explicó que a estas alturas del año quedan pendientes de comparecencia en las Cortes un total de 17 informes de fiscalización, por lo que Amilivia planteó, de cara a la tramitación del próximo Plan Anual de Fiscalizaciones, “un ejercicio responsable de realismo y que éste se ajuste a la capacidad de los recursos humanos y materiales del órgano de control”.

Lograr que las recomendaciones del Consejo de Cuentas se conviertan en una herramienta de “máxima utilidad” para la mejorar la gestión del sector público, avanzar en transparencia y convertir el Consejo de Cuentas en una institución de referencia en la Comunidad en el análisis dela situación económica, son otros de los objetivos del Plan Estratégico.

Amilivia realizó estas consideraciones antes de presentar cuatro informes de fiscalización ante la Comisión de Economía y Hacienda. Sobre el estudio relativo al seguimiento de las recomendaciones de las administraciones públicas efectuadas en 2018 por el Consejo de Cuentas, Amilivia indicó que el pasado año se cumplieron total o parcialmente un 42 por ciento de las recomendaciones y fueron tomadas en consideración un 19 por ciento, registrándose un grado de aceptación de las mismas del 61 por ciento.

En relación a la elaboración de este informe, dentro del primer cuatrimestre del año, Amilivia abogó por establecer plazos más razonables para poder obtener una imagen más afinada sobre la voluntad de cumplimiento de las recomendaciones por parte de los entes fiscalizados.

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En este sentido, según explicó, en la actualidad se da la circunstancia de que informes aprobados en el mes de diciembre por el Consejo de Cuentas, contienen recomendaciones sobre las cuales se solicita a los entes fiscalizados una respuesta sobre su cumplimiento en los dos meses siguientes, resultando imposible su aplicación.

Sobre los informes de fiscalización de los fondos de compensación interterritorial relativos a los años 2016 y 2017, el presidente del Consejo rechazó que estos fondos tengan la capacidad para cumplir con el objetivo constitucional de corregir los desequilibrios territoriales y aseguró que este fondos representó unos 19 millones de euros anuales para Castilla y Léon.

Por último, sobre el informe relativo a las Cuentas del Sector Público Local de Castilla y León correspondiente al ejercicio 2017, a 31 de diciembre de 2018 habían rendido sus cuentas 3.667 entidades de un total de 4.751, es decir, el 77,2 por ciento. El dato, según Amilivia, supone una leve mejora respecto al año anterior, que fue el 76,6 por ciento. La rendición de cuentas de los ayuntamientos, con datos al cierre de cada ejercicio, disminuye 3,1 puntos porcentuales, al pasar del 82,7 por ciento correspondiente a las cuentas de 2016 al 79,6 por ciento de las relativas a 2017.

La comparación de los niveles de rendición de los ayuntamientos por comunidades autónomas pone de manifiesto que Castilla y León presenta valores ligeramente superiores a la media nacional (78,3 por ciento), pero cada vez más alejados de los mejores resultados (cinco comunidades se sitúan entre el 88 por ciento y el 97 por ciento).