Bodegas RODA inicia las celebraciones de su 40 aniversario con una cata inédita en el Wellington Spa & Hotel de Madrid que revivió sus acontecimientos históricos más destacados, de la mano del equipo que inició e impulsó el proyecto, ante 140 profesionales del sector, entre sumilleres, prensa y propietarios de hostelería. A través de las experiencias personales de Mario Rotllant (propietario), Agustín Santolaya (director general), Isidro Palacios (director de campo) y Carlos Díez (quien fuera el primer enólogo de la bodega) se desgranaron los pilares humanos, técnicos y filosóficos que hicieron que este proyecto revolucionara la DOCa Rioja a finales de los años 80 y que hoy le permiten seguir proyectando su futuro.
Para esta ocasión histórica, Bodegas RODA realizó una selección de vinos y añadas clave por las que recorrió los hitos más importantes de estas cuatro décadas. El viaje se inició con la primera añada de la bodega que salió al mercado, RODA I 1992, para seguir avanzando por cada una de las décadas, con RODA I 2001, RODA I 2011 y, para terminar, con RODA I 2021, la última añada de este vino que promete ser una de las grandes añadas de la bodega.
El recorrido continuó por algunas cosechas destacadas de CIRSION, su vino más emblemático, a través de las añadas 2016, 2019 y 2022 (última en salir al mercado). Y, para terminar, también se conmemoró la historia más reciente de la bodega, a través de su primer vino blanco, RODA I Blanco, del que se pudieron catar la primera añada, la 2019, así como la 2022 y la 2023, esta última, presentada en primicia, que saldrá al mercado el 1 de octubre.
Para cerrar la cata, se degustó el aceite de oliva virgen extra AUBOCASSA, que elaboran en Mallorca, bajo la misma filosofía que aplican a sus vinos, y que fue toda una revolución en el sector de los aceites de calidad, hace ya más de 25 años.
Cuatro décadas de innovación en Bodegas RODA
La historia de Bodegas RODA comenzó con el conocimiento profundo del viñedo riojano y una apuesta por el viñedo viejo, así como por una viticultura que en su momento fue toda una revolución: apuesta por el vaso, abandono de herbicidas, cubiertas vegetales, barbechos siderales y empleo de las infusiones de hierbas para tratar el viñedo, entre otros. Encontrar las viñas adecuadas requirió un amplio análisis que, junto a la colaboración de los viticultores de la zona, los llevó a localizar las mejores hectáreas de viñedo viejo de la región.
La revolución también fue a nivel enológico, con la introducción de la primera mesa de selección en la Rioja y la apuesta por las tinas de roble, descartando los depósitos de acero inoxidable como era habitual. Una filosofía de trabajo que incorporaba técnicas de otras zonas, pero siempre mirando a los orígenes del lugar. El objetivo fue desde el principio elaborar grandes vinos donde la calidad fuera el valor diferencial de la marca, y de ahí que tardaran casi una década en lanzar al mercado su primer vino, hasta que dieron con un vino que les posicionaría, gracias a la Guía de Vinos Gourmet, como una bodega que rompía el clasicismo: RODA I 1992, calificado como mejor reserva de España.
Años después, volverían a romper esquemas con CIRSION, un vino elaborado a partir de la observación de las cepas que mejor maduraban, cuyo estudio demostró que tenían una predisposición genética diferente al resto, permitiendo un sabor y textura únicos, además de una larga vida a pesar de un paso por madera inferior al habitual.
Bodegas RODA siempre ha considerado la investigación y la innovación como uno de los pilares fundamentales de su filosofía, poniendo la ciencia y el conocimiento al servicio del viñedo y el vino, para garantizar su futuro. Ha formado parte de numerosas investigaciones para lograr alternativas que mitiguen los efectos del cambio climático y ha implantado diversos avances como el uso de Keyline en su viñedo de Cellorigo, una técnica que permite optimizar los recursos hídricos y minimizar los efectos de la pérdida de suelo, ayudando a su regeneración. Pero el proyecto de mayor envergadura fue la creación de un banco de germoplasma de tempranillo de Rioja, una iniciativa propia para salvaguardar la variabilidad genética de la variedad, ante el arranque de viñedos viejos, y con el que consiguieron recopilar más de 500 morfotipos. Una forma de conservar el patrimonio vegetal, que han vuelto a poner en práctica para la variedad blanca viura.
Ese interés por la viura va en línea con su apuesta por la elaboración, en los últimos años, de RODA I Blanco, un vino de larga crianza pensado para la guarda. Además del blanco, cuentan con Rosado Reserva Perdigón, el último vino en incorporarse a su gama: nace con la idea de recuperar aquellos antiguos rosados riojanos capaces de vivir durante décadas y que hoy día pueden cubrir la demanda del mercado de tintos ligeros.
Bodegas RODA
La bodega, propiedad de la familia Rotllant Daurella, se fundó a finales de los años ochenta con la intención apasionada de crear un nuevo concepto en el mundo del vino. Su visión innovadora y su filosofía de trabajo posicionaron los vinos de Bodegas RODA en el podio de los mejores del mundo. Ubicada en el reconocido Barrio de la Estación de Haro (La Rioja), ese nuevo concepto resultó una revolución en los vinos de La Rioja por su modernidad en la bodega, su forma de concebir la viticultura y de ensalzar la importancia del viñedo viejo. Integrada por un equipo técnico liderado por Agustín Santolaya, Bodegas RODA abandera proyectos internacionales de I+D+i e innovadoras estrategias en la lucha contra el cambio climático. La bodega elabora cuatro marcas con reconocimiento global: BODEGAS RODA SELA, RODA, RODA I y CIRSION. Desde 2022, cuenta con su primera referencia de vino blanco, RODA I Blanco, que inicia su historia con la añada 2019; y, desde 2025, su porfolio se completa con ROSADO RESERVA PERDIGÓN, de la añada 2023.
