PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Caja Rural de Zamora incrementa su beneficio neto un 25,2%, hasta los 25,1 millones

La ratio de solvencia es del 16,8%, el doble del mínimo exigido

Caja Rural de Zamora consiguió en 2019 un beneficio después de impuestos de 25,1 millones de euros, lo que supuso un 25,2 por ciento más que el alcanzado en el ejercicio de 2018 y mejoró toda las ratios de rentabilidad, productividad y eficiencia, que se mantienen “muy por encima” del promedio del sistema financiero.

“Son unos parámetros muy competitivos y una clara referencia para nuestros competidores. La ratio de solvencia, es decir, las reservas acumuladas de beneficios de la propia Caja, fue del 16,8 por ciento, cuando el mínimo exigido es del ocho por ciento. Más del doble de lo que exigen el Banco Central Europeo y el Banco de España”, precisó el director general de la cooperativa de crédito, Cipriano García.

La entidad financiera, que es “eminentemente inversora”, invirtió el 78 por ciento de sus recursos para el desarrollo económico de las zonas en las que tiene implantación y alcanzó un volumen de negocio global de 3.690 millones de euros, con un incremento de 328 respecto al ejercicio de 2018. “Los recursos gestionados registraron un incremento del 7,7 por ciento y la inversión crediticia productiva, sin activos problemáticos, subió un 15,9 por ciento. El 69,6 por ciento de las hipotecas de esta provincia se hicieron con Caja Rural”, anotó.

Por lo que se refiere a la ratio de eficiencia, se situó en el 44,1 por ciento, es decir, “44,1 euros de gasto para conseguir cien de beneficio”, según aclaró el director general. “Diferencia claramente lo que hace la entidad durante toda su trayectoria. La ratio de eficiencia es una de las mejores de las cooperativas de crédito y superior a la media. Todas las ratios de rentabilidad, productividad y eficiencia están muy por encima del sistema financiero”, destacó.

Igualmente, valoró el “fortalecimiento del balance y el saneamiento de activos improductivos. “Hemos reducido de forma importante la tasa de morosidad, cerrando 2019 con un tres por ciento, lo que supone casi a mitad de la ratio del sistema financiero y consolida la salud de nuestra cartera financiera”, aclaró.

Cipriano García, quien agradeció de forma expresa, en nombre de la Caja, la “confianza” que la sociedad zamorana, socios y clientes depositan en la cooperativa de crédito, recordó que la entidad es “un tanto atípica” y que ha mantenido abiertas “todas las oficinas en todas las horas lectivas” durante la pandemia de coronavirus. “Hago un agradecimiento público, que nadie hace, a la plantilla y a los que son de nuestro gremio. Nunca nadie se acuerda, como también agradezco el trabajo de los servicios sanitarios y de orden público y a todo el mundo que está haciendo algo excepcional en un momento tan delicado”, subrayó.

El director general de Caja Rural de Zamora se refirió también al paquete de medidas puesto en marcha por la entidad para intentar paliar los efectos de la pandemia de coronavirus en la economía. “Seguiremos intentando facilitar y favorecer el desarrollo económico de la provincia y que no decaiga, a pesar de las circunstancias”, aseguró.

En este sentido, incidió en el “compromiso, al lado de la gente y de la sociedad” y enumeró la eliminación del cobro de comisiones en datáfonos a los negocios sin actividad, el adelanto del pago de pensiones y prestaciones sociales, el Primer Plan de Ayudas de Financiación de 150 millones de euros con fondos propios, el Plan de ayudas del Estado ICO-COVID19 Primer y Segundo Tramo, el Plan de flexibilidad de préstamos, la garantía de disposición en 72 horas de los préstamos ICO-COVID19 Tercer Tramo, la eliminación de todas las comisiones hasta el 31 de diciembre de los datáfonos de la entidad y el abono del diez por ciento de todas las compras en los establecimientos comerciales hasta el 30 de septiembre.