Caja Rural de Zamora logra un beneficio neto récord de 20,1 millones

Caja Rural de Zamora obtuvo 20,1 millones de beneficio neto en el ejercicio de 2018, un 21,5 por ciento más que en 2017, lo que supone un «récord histórico» en las cuentas de resultados de la cooperativa de crédito. «Para nosotros, es una enorme satisfacción, un récord  histórico y la acreditación de que este tipo de banca tiene todo el fundamento del mundo», afirmó el director general de la Caja, Cipriano García.

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«Siempre hemos estado convencidos de que este modelo tiene toda la coherencia y consistencia. Todas las entidades financieras hemos pasado una época complicada y Caja Rural, también, pero bastante menos que el resto de las entidades», apuntó.

La concesión de nueva financiación a empresas y particulares aumentó «significativamente» el pasado ejercicio, hasta alcanzar los 600 millones de euros, un 13,5 por ciento superior a la de 2017. «La concesión de operaciones crediticias de naturaleza hipotecaria confirman nuestra apuesta por Zamora», indicó, en referencia al hecho de que Caja Rural de Zamora concedió en 2018 el 64,1 por ciento de los saldos hipotecarios firmados en la provincia. «Es un registro máximo histórico que confirma nuestra posición hegemónica en la provincia, como primera entidad financiera e indudable motor financiero».

Además, la Caja alcanzó un volumen de negocio total de 3.361 millones de euros, un 7,5 por ciento superior al de 2017, lo que «consolida una tendencia al alza» ya iniciada en 2015 y que «nos permite afirmar que ya vamos superando la crisis de los últimos años».

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Los recursos gestionados se incrementaron un 6,7 por ciento y los recursos propios fueron de 200 millones de euros, un 8,1 por ciento más respecto al 31 de diciembre de 2017, dato que «consolida» la posición financiera y patrimonial de la cooperativa de crédito. «Nos permite afrontar con más confianza nuevos proyectos para los próximos ejercicios», apuntó.
Caja Rural de Zamora registró un 5,3 por ciento de tasa de morosidad, una ratio inferior a la del sistema financieron por «la menos exposición relativa» de la entidad al sector inmobiliario.

Por otra parte, la ratio de solvencia a 31 de diciembre de 2018 fue del 16,2 por ciento, una cifra «muy superior al nivel mínimo exigido, con un aumento de 1,7 puntos porcentuales respecto al 31 de diciembre de 2017».

La cooperativa de crédito tuvo una ratio de eficiencia del 45 por ciento, es decir, «invirtió 45 euros para ganar 100», según explicó Cipriano García. «Es una ratio importantísima, de las mejores de España en el ámbito financiero, teniendo en cuenta todas las entidades», destacó.

La Caja incorporó el año pasado otros 1.500 socios, con los que alcanzó la cifra de 49.000, con 233 cooperativas asociadas a la entidad financiera. «En los últimos años, hemos crecido en unos 6.500», rubricó García. «De cada 100 euros que se invierten en Zanora, la Caja invierte 36. Además de la Caja de Zamora, tenemos una serie de oficinas fuera de este entorno que también se corresponden con esta evolución», apuntó.

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Caja Rural de Zamora abrió una decena de oficinas durante los últimos ejercicios en las provincias de León y Valladolid, según la tónica de crecimiento «prudente» que mantiene como filosofía de expansión. «La cobertura de Zamora es la más importante de la provincia, con 63 oficinas. Está suficientemente acreditada y la expansión pendiente está en León y Valladolid», subrayó. «En León tenemos ya 16 oficinas y la pretensión es abrir otras tres o cuatro en un tiempo razonable. En Valladolid, nos queda mucho más recorrido, por el importante potencial de esta provincia», precisó.

Por lo que se refiere a la obra social, Cipriano García la calificó de «prioritaria» con «fuertes dotaciones» al Fondo de Educación y Promoción, que alcanza una dotación global para 2019 de 4,6 millones de euros, un 33,9 por ciento superior al presupuesto de 2018.

Nueva crisis

El director general de Caja Rural de Zamora restó importancia a los rumores vertidos por algunos analistas sobre la posibilidad de que se avecine una crisis económica de tanto calado como la anterior. «En la cercanía, no visualizamos esa situación. Es verdad que el ámbito político, de tanta actividad este año, no beneficia a la actividad de las empresas a la hora de invertir pero no tenemos la sensación de tener ninguna dificultad en la cercanía», valoró.

«En estos tres meses se sigue produciendo una buena situación, con más implantación en ámbitos que no teníamos anteriormente. Si, hipotéticamente, hay una predisposición negativa general, no ha llegado todavía a nuestro ámbito de actuación», concluyó.