Campesinos brasileños denuncian que la policía les acribilló por la espalda

Campesinos brasileños denuncian que la policía les acribilló por la espalda

08 abril, 2016
|
Actualizado: 08 abril, 2016 0:00
|

Río de Janeiro, 8 abr.- Los campesinos «sin tierra» de Brasil denunciaron hoy que la policía les acribilló por la espalda en el ataque ocurrido este jueves en el sur del país, en el que dos trabajadores rurales resultaron muertos y otros seis heridos.

Los dos fallecidos fueron identificados como Vilmar Bordim, de 44 años, y Leomar Bhorbak, de 25, según informó el Movimiento de los Sin Tierra (MST) en un comunicado.

El tiroteo ocurrió en un asentamiento del MST situado en una finca de la maderera Araupel, en la localidad de Quedas do Iguazú, en el estado de Paraná, a unos 250 kilómetros de la triple frontera con Argentina y Paraguay.

Después del incidente, la policía alegó que respondió a una «emboscada» del MST cuando participaba en un operativo para combatir un incendio.

Según la versión del MST, los policías, acompañados por agentes de seguridad de Araupel, dispararon contra un grupo de 25 campesinos que estaba en camionetas y motocicletas cerca del campamento.

Los campesinos trataron de refugiarse en el bosque y en la huida fueron tiroteados por la espalda, según la versión del MST, la mayor organización de trabajadores rurales de Brasil.

Además de los dos muertos, seis campesinos resultaron heridos, de los cuales cuatro ya han recibido el alta y dos permanecen hospitalizados, uno con un impacto de bala en el fémur y otro con un disparo en la cintura, según informaron medios locales.

En la operación participó un equipo de la policía ambiental, otro del ROTAM, cuerpo de elite de la Policía Militarizada de Paraná, y una «brigada de incendio» de la maderera Araupel, según informaciones del Gobierno regional.

Después del tiroteo, la policía afirmó que se incautó de una pistola 9 milímetros y de una escopeta calibre 12, y movilizó un operativo para evacuar a las víctimas.

El MST exigió una investigación rigurosa, el castigo a los ejecutores y a los autores intelectuales del «crimen» y la retirada inmediata del terreno de la policía y de los agentes de la maderera.

En el campamento, llamado Don Tomás Balduíno, viven cerca de 1.500 familias que están asentadas desde junio de 2014 en una finca donde operaba la empresa Araupel, que fabrica paneles de madera extraída de sus plantaciones de pinos, eucaliptos y araucarias.

Un tribunal declaró el año pasado que el terreno es de «titularidad pública» porque los títulos de propiedad de Araupel fueron falsificados.

En el comunicado, el MST reiteró su demanda de que los terrenos que ocupa Araupel de forma irregular sean empleados para la reforma agraria. EFE

Noticias Relacionadas: