Manuela Carmena, con los okupas y contra los propietarios

Manuela Carmena, con los okupas y contra los propietarios

31 enero, 2017
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Actualizado: 31 enero, 2017 11:32
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El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, vuelve a plegarse a las exigencias de los «okupas». Entre los puntos del día del pleno del Consistorio se encontraba la reordenación un edificio de la calle Divino Pastor, el número 9, que ha sido retirado justo un día después de que la plataforma de okupas «Patio Maravillas» haya advertido de este punto.
Según advertían los okupas en un blog, «los dos planes especiales que prevén su aprobación el martes en el pleno del ayuntamiento de Madrid solo son un paso más en un camino que viene de largo». Asimismo, aseguraban que «ese camino, el del expolio del centro de Madrid y en concreto del barrio de Malasaña para la especulación y el lucro«.
Se referían a los planes de reordenación del número 9 de la calle Divino Pastor y el 5 de Maestro Victoria. «Dos edificios del barrio que mañana van a culminar la legitimación de su futuro uso turístico en el pleno del Ayuntamiento», han asegurado los okupas, pese a que los edificios son de propiedad privada.

En este sentido, aseguraban que el 9 de la calle Divino Pastor cuenta con 2.001 m2 y es de titularidad privada, tras ser vendido tras cuatro subastas, «con un precio final muy por debajo del precio de mercado». «Esta venta directa fue parte de las operaciones realizadas por el consistorio durante el gobierno de Ana Botella, con las cuales se buscaba sanear las maltrechas arcas municipales a base de vender el patrimonio municipal», afirman los okupas.

El edificio de Divino Pastor fue desalojado y afirman que su uso privado es un «expolio neoliberal para Madrid».
La familia Capriles, propietaria del inmueble a través de empresas como «Kraski Inversiones» y «Fernando VI 10», negoció con Manuela Carmena para desencallar el uso del edificio. Los okupas reaccionaron rápidamente con «visitas» a centros municipales de Conde Duque y Alberto Aguilera, entre otros. «Esa premura cesó con el desalojo, pareciendo que el objetivo de la cesión era “aliviar la presión de los inversores” y no reconocer el derecho de la ciudad de Madrid a tener Centros sociales autogestionados como El Patio Maravillas», afirman ahora los okupas, que advierten de que no darán un paso atrás en sus propósitos.

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