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El carnaval de la Vijanera vuelve a ahuyentar males para estrenar nuevo año

El carnaval de la Vijanera vuelve a ahuyentar males para estrenar nuevo año

03 enero, 2016
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Actualizado: 03 enero, 2016 0:00
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Silió (Cantabria), 3 ene.- El carnaval más tempranero, el de la Vijanera en la localidad cántabra de Silió, ha vuelto a reunir a miles de personas en una tradición ancestral que conmemora el solsticio de invierno, cuando el sol empieza a ganar a la noche, y el intento de acabar con los males para estrenar un nuevo año.

La Vijanera es el primer carnaval del año en Europa y se trata una tradición de miles de años, emparentada con fiestas de todo el continente.

Este año son 150 los vijaneros que han salido a las distintas fases de la Vijanera: la captura y la muerte del oso, la defensa del límite del pueblo en lo que llaman «la raya», el canto de las coplas y el parto de la preñada, que augura si el año va a ser fácil o difícil.

Es una fiesta en la que prima el simbolismo, en muchos de sus episodios y en el central, la muerte del oso, que representa el intento de acabar con los males del año.

«Se trata de intentar que el ciclo se renueve y que el año que acabamos de empezar sea mejor que el anterior», explica a Efe Sergio Rodríguez, de la Asociación Cultural de Amigos de la Vijanera.

Los días previos a este carnaval los habitantes de Silió se afanan en rematar sus llamativos trajes, adornados en algunos casos con hojas, arbustos, cortezas y otros elementos de la naturaleza.

En esta Vijanera se presentan 80 trajes diferentes y se han recuperado algunos antiguos, en torno a una treintena, que la Asociación Amigos de la Vijanera tiene documentados por la tradición oral o por fotografías antiguas.

Para la asociación cultural ya casi también es tradición rescatar trajes antiguos que salían en las Vijaneras de antes de la guerra.

En esta ocasión se han recuperado dos gigantes -su nombre ‘técnico’ es giralda-, y más gilonas, que son atuendos que se caracterizan por llevar «ropa de cualquier manera».

También se han tenido que preparar las coplas, que este año, como no podía ser de otra manera, han aludido a los cambios políticos, las elecciones y la corrupción.

La Vijanera es Fiesta de Interés Turístico Nacional, y en el pueblo tienen la sensación de que cada año atrae a más gente. «Sí notamos un crecimiento bastante grande, sobre todo de gente de fuera», dice Rodríguez.

En los días previos, los vijaneros piden fincas a los vecinos para facilitar el aparcamiento, porque el pueblo se colapsa. De hecho, la Guardia Civil corta los accesos a Silió y las personas que acuden a ver la Vijanera suelen aparcar antes de llegar, a una distancia aproximada de un kilómetro que se hace a pie.

Aunque los forasteros acuden a media mañana y a los actos centrales, para los de Silió la fiesta empieza desde muy primeras horas: desde las seis y media salen los chavales a tocar los campanos y recorren todo el pueblo despertando a la gente.

Y hasta las ocho o nueve de la noche quedan por ahí vijaneros, yendo de plaza en plaza y por los bares, cantando.

Silió se vuelca con su fiesta más conocida, que llena de orgullo los cerca de 700 vecinos de la localidad, situada en el corazón de Cantabria.

Los preparativos para este gran día suelen comenzar tres meses antes, aunque realmente el ritmo se acelera en diciembre. «Nosotros las navidades son esto», destaca Rodríguez, que bromea diciendo que en Silió «los niños no están nerviosos porque vienen los Reyes, sino porque viene La Vijanera». EFE

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