Carta abierta a Mr. Noam Chomsky: Las incongruencias de un intelectual de izquierdas a propósito del presidente electo Trump

Carta abierta a Mr. Noam Chomsky: Las incongruencias de un intelectual de izquierdas a propósito del presidente electo Trump

05 diciembre, 2016
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Actualizado: 05 diciembre, 2016 7:44
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Eliseo Bayo
No se si usted es responsable del titular de la entrevista que le hace C.J. Polychroniu publicada en CTXT y que dice: “Es posible que Europa se distancie de los EEUU de Trump”. Usted sabe que si el medio es el lenguaje, el titular de una noticia es una declaración de principios. Pero lamentablemente su profecía es calculadamente ambigua en este asunto, y lo es menos en otros.
Usted advirtió hace unos años que “el clima político existente en los EEUU proporcionaba las condiciones necesarias para el ascenso de una figura autoritaria”, y ahora dice que Trump “es una amenaza para el mundo entero”. Usted habla de un futurible y no denuncia que la verdadera amenaza para el mundo no es un futurible sino una realidad.
Los señores Bush, los Clinton y Obama convirtieron en realidad esa amenaza. Destruyeron una parte del mundo, llevaron la guerra ilegal a Irak, a Afganistán, a Siria y al Yemen. Usted no dijo entonces con tanto énfasis que cada uno de aquellos presidentes era una amenaza cumplida para el mundo, aunque sí tuvo la audacia de definir a los Estados Unidos como uno un “leading terrorist State”.
Ya es demasiado sabido que la guerra de Irak se hizo sobre la base de la falsedad demostrada de la existencia de armas de destrucción masiva. Usted debe saber que en septiembre de este año el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento Británico elaboró un informe en el que se concluye que el ataque a Libia y la posterior destrucción de ese desgraciado país se basaron en informaciones de Inteligencia falsas.
Usted ha visto cómo la Sra. Clinton, y su auxiliar Victoria Nuland, intervinieron en Ucrania para crear un régimen belicista, y con la orquesta de Georges Soros montaron revoluciones de colores por todas partes. Usted no las denunció.
Sólo el hecho de que no mencione a la señora Hillary Clinton como la principal amenaza actual y se la achaque a Trump me hace desconfiar de usted, me obliga a dudar de su capacidad de análisis y me obliga a colocarlo de hecho al lado de los que quieren lo mismo que la Rondham: continuar la política militarista, la estrategia de Guerra Larga emprendida por el clan Bush-Clinton-Obama.
Estoy de acuerdo con usted que el sistema electoral norteamericano es una aberración, lo mismo que el español, y ambos deben ser radicalmente transformados en un instrumento que respete por procedimientos mejorados el establecimiento de una representación más exacta de los ciudadanos.
Usted, Mr. Chomsky es un racista político porque se queja de que Trump ha roto todos los records en cuanto al apoyo recibido de votantes blancos, de clase trabajadora y clase media-baja, con una renta entre 50.000 y 90.000 dólares, de zonas rurales y suburbanas, y en particular de aquellos que carecen de una educación universitaria”. ¿Acaso los que usted menciona no tienen derecho a votar según su deseo? Le recuerdo que en el siglo XIX y en la época de la Restauración y hasta el advenimiento de los sistemas republicanos, carecían de derecho al voto todas esas clases sociales a las que usted se refiere. Y le recuerdo también que usted suele decir que “la política debería ser cosa de todos”, ¿menos de los que votan libremente por opciones que a usted no le gustan?
Usted no les defendió cuando eran víctimas del neoliberalismo, que según usted es el causante del “cabreo” de los ciudadanos. Dejó que se cebaran en ellos las élites plutocráticas y belicistas a las que usted nunca denunció con nombres y apellidos, salvo en alguna ocasión para ganarse un rédito de “intelectual de izquierdas”.
Anuncia usted que es posible que Europa se distancie de los EEUU de Trump y no dice si esto es bueno o malo, porque si es lo primero se deberá a Trump, que no es de su agrado, y si es malo se deberá también a él, y ambas cosas no pueden ser a la vez.
Voy a decir lo que usted no se atreve a contar. El distanciamiento será bueno si Europa deja de ser un apéndice de la estrategia de Guerra Larga de las anteriores administraciones norteamericanas. Bruselas es el resultado de la construcción europea organizada, tutelada y financiada por el Departamento de Estado durante la Guerra Fría. Si Europa se distancia de los Estados Unidos porque éstos, bajo la Administración Trump, resuelven las guerras actuales y emprenden una política en contra de las élites, será peor no para Europa sino para las élites burocráticas de Bruselas, y todos saldremos ganando.
El futurible que se materializará con las acciones anunciadas por Trump será el resultado de revisar el Globalismo y los tratados comerciales que sólo benefician a las élites de los países y no a los ciudadanos. Deberá usted reconocer que el alegato de Trump contra la Globalización y el capitalismo financiero es más concreto y demoledor que los análisis de usted.
No veo en qué consiste la amenaza que según usted significa Trump para el mundo, a juzgar por los nombramientos para los altos cargos que ha anunciado. Usted mismo admite “la posibilidad alentadora de que se reduzcan las peligrosas y cada vez mayores tensiones en la frontera con Rusia”, y que se avance a “un sistema de seguridad euroasiático sin alianzas militares”. Se ha encendido una lucecita que podría anunciar una disolución de la OTAN. Frente a una Hillary Clinton dispuesta a llevar la guerra a todas partes, y un Trump en sintonía racional con Putin, es fácil elegir la mejor opción.
Trump ha empezado a seleccionar personajes de gran valía profesional, política y humana, que se caracterizan por hechos demostrados de valentía y de honradez.
El elegido para dirigir la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), es uno de los más brillantes jefes de Inteligencia militar, Michael Thomas Flynn (1958) que ya ocupó el mismo cargo de 2012 a 2014 y tuvo el coraje de presentar la dimisión al presidente Obama.
Renunció por diferencias con sus subordinados y por afirmar que los Estados Unidos están menos seguros frente a una amenaza del terrorismo islamista que antes de los ataques del 9/11; por disentir de la política de Obama en Siria a quien advirtió de las negativas consecuencias de derrocar al presidente sirio Assad. Informó que los radicales islamistas eran la fuerza principal de la insurgencia y que Turquía alentaba la creación de un Estado Islámico dentro de Siria”. Es decir, descubrió el juego de Obama cuya política alentaba el crecimiento de Al Nusra y otras fuerzas extremistas. Acusó al Presidente de ocultar los actos de Osama bin Laden y del ISIS
Flynn se retiró del ejército al que sirvió durante 33 años. En 2015 Flynn fue invitado a una gala de Russia Today en Moscú y se sentó a la mesa junto a Putin como invitado de honor. Flynn es católico de origen irlandés. Ha publicado una carta abierta a 88 generales y almirantes en la reserva llamándoles a apoyar a Trump.
Quiero destacar la personalidad de Tulsi Gabbard (1981) que sería la mejor candidata para la Secretaría de Estado. Tiene una de las carreras políticas más brillantes de su país. Nacida en Samoa, educada en Hawaii, es católica e hinduista. Ha representado a Hawaii en la Cámara de Representantes. Fue voluntaria de la Guardia Nacional del Ejército en Irak donde estuvo un año. A los 21 años fue el legislador más joven elegido en la historia de Hawaii y la mujer más joven elegida para un puesto oficial en la nación. El 21 de noviembre de 2016, Gabbard fue el segundo demócrata en entrevistarse con el Presidente Electo para formar parte de su equipo de transición.
Como veterana de guerra en Irak tiene un profundo conocimiento práctico de los peligros del intervencionismo militar.
Es experta en la magnitud y los peligros reales que suponen los extremistas salafistas y wahabitas como el ISIS, es la autoridad indicada para disolver la política de la Administración Obama y la política ilegal de la CIA de armar y apoyar a los diversos grupos terrorista en Siria, como Al Nusra, Arar al Sham, Nour al-din. al Zenki y tantos otros.
Gabbard fue Vicepresidenta del Comité Nacional Democrático del que dimitió al observar las turbias maniobras del partido Demócrata para hundir a Bernie Sanders en beneficio de Hillary Clinton. Expertos militares contrarios a la política aventurera de Obama consideran que Gabbard tiene la experiencia y el gran potencial para resolver el conflicto de Siria, y para llegar a acuerdos positivos con Rusia.
El nombramiento de Gabbard será la piedra de toque para comprobar la autenticidad de la política anunciada por Trump. Gabbard tiene poderosos enemigos tanto entre los Republicanos como entre los Demócratas, y se enfrenta al cartel de los poderosos contratistas de la Defensa y a los lobbies extranjeros de Israel y Arabía Saudí. Si Trump comete el error de nombrar a un neoconservador o a un halcón en la Secretaría de Estado todo su discurso anti Globalización y de regreso a las grandes tradiciones de los Estados Unidos se vendrá abajo. Y tendrá usted razón, Mr. Chomsky. Trump será una amenaza para el mundo, no por si mismo, sino por haber fracasado la casi última opción que le quedaba al mundo de ver apartados de la Casa Blanca a los fantasmas de la guerra que la han ocupado durante decenios

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