El casero del juez instructor de la causa separatista no le renueva el alquiler

El casero del juez instructor de la causa separatista no le renueva el alquiler

24 noviembre, 2017
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Actualizado: 24 noviembre, 2017 13:58
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La presión separatista sobre jueces y fiscales en Cataluña corre como la pólvora. El juez instructor del juzgado 13 de Barcelona ha sido marcado como uno de los objetivos con pintadas en el municipio del tipo «fuera del Port (de la Selva)». Asimismo, el casero no le renueva el contrato de alquiler, sin dar ningún motivo.

El Ayuntamiento del municipio de Gerona ha borrado las pintadas realizadas durante el mes de septiembre sobre el magistrado del juzgado de instrucción 13 de Barcelona, pero los independentistas han conseguido su objetivo, no por la campaña de acoso, sino porque el casero no le ha renovado el contrato, sin dar explicación alguna al respecto.

«Fora J. 13» y «MS J.13 fora de Port» son algunas de las frases han aparecido en el municipio, una de ellas en la propia puerta de su apartamento, una muestra inequívoca de cómo actúan los radicales separatistas.

El municipio, cercano a Cadaqués, se encuentra en un enclave privilegiado, rodeado de montaña y el mar de frente. Una zona de alta renta, pero donde los independentistas radicales campan a sus anchas, intoxicando la comunidad con sus señalamientos públicos.

La víctima en este caso no es otra que Antonio Ramírez Sunyer, titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, quien ha investigado los hechos del pasado 20 de septiembre, cuando una multitud asedió a la Guardia Civil delante de la sede de la Consejería de Economía. Ese mismo día y en el mismo lugar, tres coches de la Benemérita fueron destrozados y una secretaria judicial tuvo que salir por el tejado por el temor que infundían los separatistas, entonces liderados por los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cruixat, respectivamente, y que ahora están en prisión provisional por delitos de sedición y rebelión.

Ramírez Sunyer ahora es considerado un enemigo del separatismo. Su delito, hacer cumplir la ley, una muestra de la democracia que se destila entre los radicales y cobardes separatistas.

El juez y su mujer se encontraron con las pintadas, según recoge El País, cuando fueron a recoger los enseres de la vivienda que tenían alquilada. Fue en ese momento cuando el casero les informó que no iban a renovar el contrato de alquiler, sin dar ningún motivo. «Está en su derecho a hacerlo, pero es obvio que está relacionado”, afirman fuentes judiciales al citado diario.

El magistrado no ha denunciado esta persecución  ni tampoco ha reclamado explicaciones al casero.ha reclamado por el asunto del alquiler. “Ha preferido anteponer a su interés personal el interés de la causa que dirige, porque esto solo la habría perjudicado”, aseguran las fuentes.

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