Cuando el Banco de España alertaba de los contratos temporales

Cuando el Banco de España alertaba de los contratos temporales

19 febrero, 2018
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Actualizado: 19 febrero, 2018 11:02
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Donde dije digo, digo Diego. El Banco de España y la Fábrica de Moneda y Timbre se enfrentan a un expediente sancionador por parte de la Inspección de Trabajo en la Imbisa por el abuso de contratos temporales. No obstante, el organismo gobernado por Luis María Linde lleva tres años alertando del aumento de la temporalidad.

El Banco de España y los economistas del supervisor de la banca que opera en España tiene ante sí la denuncia de los sindicatos tras constatar el uso de contratos temporales para cargos muy sensibles, los cuales requerirían un contrato indefinido ya que la labor desempeñada es estructural. No obstante, el organismo público critica desde 2015 el abuso de los empleos de corta duración, mostrando así su contradicción.

Lo hizo en 2017, cuando veía necesario reducir la «excesiva» dualidad del mercado laboral debido al impacto negativo sobre la productividad. En ese informe, aseguró que la ratio de temporalidad en el empleo había tomado una «tendencia creciente». En este sentido, criticaba la «elevada volatilidad de la contratación», un hecho, que según denunciaba la propia entidad, tenía incidencias laborales tanto en los contratos temporales debido a la «excesiva rotación» como en los indefinidos, al reducir la movilidad.

La ratio de temporalidad ha retomado la «tendencia creciente», alertaba el supervisor de la banca

El informe hacía referencia a 2016, donde el paro se redujo «con rapidez«, hasta el 18,75% en el primer trimestre, aunque todavía era una tasa «muy elevada» y muy por encima de la mayoría de los países de la Eurozona. Según advertía entonces, la ratio de temporalidad «ha retomado la tendencia creciente», ya que desde finales de 2013 la creación de puestos de trabajo temporales ha representado el 54% del total.

Un año antes, el organismo presidido por Luis María Linde exigía corregir el «fuerte incentivo que la actual regulación otorga a la contratación temporal». En este sentido, aconsejaba «potenciar el atractivo» de la contratación indefinida, que goza de una excesiva protección, por lo que ha disparado la contratación temporal.

En 2015, primera vez que alertaba del aumento de la temporalidad y sus efectos negativos en la productividad

Hasta ese año no había mandado un mensaje tan claro sobre los riesgos de la contratación temporal, cuyo nivel representaba en 2016 el 26% del total de contratos, aunque se disparaba hasta más del 50% en los nuevos. De hecho, en 2015, la ratio de temporalidad se elevó al 25,7%, cuatro puntos más sobre 2013.

La entidad pública achaba el repunte de la temporalidad a que los parados dejaban de serlo a costa de un contrato precario -más vale tener un empleo que no tenerlo, era el mantra que se extendía entre las élites-. Asimismo, las conversiones de temporales a fijos no aumentaba de forma significativa.

En 2015, el Banco de España alertaba por primera vez del uso excesivo de los contratos temporales. Lo hacía en su informe anual de 2014. A su juicio, esta subida del empleo precario aparecía en la etapa inicial de la recuperación -España salía entonces del rescate bancario y de una segunda recesión-. Según el ente, se estaba utilizando muy poco el modelo indefinido, pese a que se aprobaron medidas para incentivarlos. «El recurso a la contratación indefinida sigue siendo débil», afirmó el organismo.

«Es bien conocido que una elevada temporalidad acaba configurando un mercado laboral con una excesiva volatilidad en el empleo y tiene efectos negativos sobre la productividad», proseguía el organismo, al tiempo que pedía una mayor contratación indefinida para relanzar la recuperación económica.

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