Diputadas y un concejal de la CUP, con los violentos ‘okupas’ de Barcelona

Diputadas y un concejal de la CUP, con los violentos ‘okupas’ de Barcelona

26 mayo, 2016
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Actualizado: 26 mayo, 2016 0:00
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Los disturbios se agravan en tercera noche violenta en Barcelona. Agentes de los Mossos y periodistas han sido agredidos por vecinos de Gracia al lanzar desde balcones piedras, botellas y agua, en total hay seis heridos y un solo detenido. El concejal de la CUP Josep Garganté se manifiesta junto a los ‘okupas’ mientras exige la dimisión del director de los Mossos de Esquadra. También entre los manifestantes se encontraban dos diputadas de la CUP en el Parlament, Eulàlia Reguant y Mireia Vehí. Hay un total de 11 heridos, entre los que se encuentran seis agentes de la policía autonómica.

El barrio barcelonés de Gràcia se ha convertido en un campo de batalla por la expropiación de un banco propiedad ahora de una inmobiliaria, mientras la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se limita a condenar la violencia sin actuación alguna.

El pasado lunes fue detenida otra persona durante los disturbios, acusada de intentar quemar un contenedor, aunque los Mossos d’Esquadra la dejaron en libertad al día siguiente. Al detenido, un hombre de 30 años de nacionalidad española, se le intervino una mochila en la que supuestamente llevaba pastillas para encender hogueras y quedó en libertad a la espera de ser citado por el juez.

Los Mossos d’Esquadra han blindado esta noche el «banco expropiado» de Gràcia para evitar que los manifestantes se acerquen al inmueble, en la tercera noche consecutiva de disturbios en este barrio barcelonés a raíz del desalojo el lunes de esta antigua sucursal bancaria ocupada en 2011.

Durante los disturbios han resultado heridos dos mossos d’esquadra y cuatro manifestantes, que han tenido que ser atendidos en el lugar de los hechos por los servicios médicos, y un manifestante ha sido detenido, según fuentes policiales.

Numerosos agentes antidisturbios de la policía catalana y furgonetas de los Mossos han acordonado la zona en la que se encuentra el «banco expropiado», la Travessera de Gràcia y calles adyacentes, anticipándose a la intención de los cerca de un millar de manifestantes que se habían concentrado en la plaça de la Revolució con la intención, según habían anunciado en las redes sociales, de rodear el inmueble.

Al ver que no podían acercarse al «banco expropiado» por las calles próximas, los manifestantes han vuelto a la plaça de la Revolució y desde la cabecera de la marcha han lanzado agua a los periodistas que se encontraban allí, al grito de «la prensa apunta, la policía dispara».

Hacia las 22:30 horas, algunos manifestantes han lanzado botellas contra los antidisturbios, que han realizado entonces avisos sonoros para prevenirles que cargarían si no deponían su actitud.

Un cuarto de hora después, los organizadores de la protesta han dado por finalizada la misma para, según han afirmado en las redes sociales, «evitar una carnicería como la de ayer«, aunque pequeños grupos se han dispersado por diferentes calles del barrio, donde se han producido cargas policiales.

Algunos contenedores de basuras y dos cajeros automáticos han sido incendiados en la calle Gran de Gràcia y en la plaça del Diamant, se han causado destrozos en los cristales y cajeros de sucursales bancarias y de algunos comercios de diferentes calles del barrio, se han volcado contenedores y también han sufrido daños algunas marquesinas de autobuses, algunos vehículos y cabinas telefónicas.

Los incidentes de ayer, de menor intensidad que los del lunes, comenzaron precisamente poco después de que las puertas del «banco expropiado», que habían sido tapiadas el día anterior con planchas metálicas tras el desalojo de los okupas, lograran ser reabiertas por manifestantes, lo que generó la intervención de los Mossos d’Esquadra. Las fuerzas antidisturbios hicieron entonces acto de presencia en el lugar, lo que generó los primeros enfrentamientos con los manifestantes, y desalojaron a los jóvenes que habían conseguido introducirse de nuevo en el «banco expropiado».

Durante los incidentes del lunes y el martes por la noche resultaron heridos leves varias decenas de agentes de los mossos y manifestantes, y fueron causados numerosos destrozos y fueron incendiados algunos vehículos, cajeros automáticos y contenedores.

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