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El cannabis y la adolescencia, mala combinación

El inicio en el consumo del cannabis durante la adolescencia es un factor de riesgo que predispone a la adicción y al desarrollo de trastornos de la personalidad, incluso de psicosis, debido a la falta de maduración de ciertas áreas del cerebro.

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Así lo han asegurado este miércoles psiquiatras participantes en el VI Congreso Internacional de Patología Dual, que se celebra desde este miércoles en Madrid con la participación de unos 2.000 expertos, los cuales han abordado, entre otros temas, la demanda emergente en distintos países a favor de legalizar el uso recreativo del cannabis.

El presidente de la Fundación Patología Dual, Néstor Szerman, ha advertido de la existencia de movimientos «pro cannabis» con intereses económicos muy importantes que banalizan los efectos negativos de esta droga y que destacan su uso beneficioso en el tratamiento de determinadas enfermedades.

«También la morfina o las anfetaminas se usan mucho en medicina, pero a nadie se le ocurre trivializar y pedir que las vendan en quioscos para uso recreativo», ha explicado Szerman, que ha alertado de los efectos que el consumo de estas sustancias pueden tener en ciertos individuos.

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En este sentido, el director del Laboratorio de Neurofarmacología de la Universidad Pompeu Fabra, Rafael Maldonado, se ha referido al consumo entre la población más joven (hasta los 23-25 años), que es la más vulnerable a los efectos perjudiciales de esta y otras drogas.

Ha explicado que las estructuras más básicas del cerebro, las subcorticales, maduran alrededor de los 14 años, mientras que las corticales lo hacen sobre los 18, y entre los 23 y los 25 años maduran las estructuras más implicadas en el control de la conducta, como la corteza frontal.

«La edad a la que se inicia el consumo (en España se sitúa en torno a los 14 años) determina las consecuencias de las alteraciones cognitivas que produce el cannabis y cuando se empieza a tomar a edades muy precoces las consecuencias a largo plazo van a ser muy negativas, y llega a afectar incluso aspectos cognitivos como el coeficiente intelectual», ha advertido.

Tanto es así que Maldonado ha asegurado que «un sujeto que comienza a consumir a edades precoces va a ser mucho más vulnerable a desarrollar una adicción», pero también a padecer trastornos de la personalidad e incluso psicosis.

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«Junto con la adicción hay trastornos de la personalidad, como la impulsividad que tienen los sujetos que consumen a edades precoces, y también sabemos que cuanto más precoz es la edad de inicio en el consumo, mayores son las posibilidades de padecer una grave enfermedad, como es la psicosis», ha alertado.

A esto se suma que el tratamiento de la adicción al cannabis es «extremadamente complejo», ya que a diferencia de drogas como el tabaco o la heroína, que se tratan con parches o metadona, esta sustancia no tiene un tratamiento específico.

Szerman ha recordado que 1 de cada 10 personas expuesta a una sustancia con capacidad adictiva acaba desarrollando esa adicción, una enfermedad que «nadie elige tener» y que en el 70 % de los casos va acompañada de un trastorno mental, lo que se conoce como patología dual. Además, más de la mitad de las personas con trastorno mental padecen a su vez adicción a una o varias sustancias.