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El Colegio de Economistas defiende el pacto pero también reformas estructurales para la reactivación

Presenta sus propuestas al presidente de las Cortes, Luis Fuentes

El presidente del Colegio de Economistas de Valladolid, Juan Carlos de Margarida, consideró que el pacto de Comunidad para la reconstrucción, al que se han sumado todas la fuerzas políticas de Castilla y León a excepción de VOX y la Unión del Pueblo Leonés (UPL), es un paso fundamental para afrontar la reactivación económica que necesita la Comunidad, así como algunos cambios estructurales.

De Margarida, que esta tarde compareció en las Cortes de Castilla y León junto al presidente de la Institución, Luis Fuentes, para presentar la batería de propuestas que el Colegio de Economistas realiza de cara a reactivar la economía, también recalcó que en estos momentos de crisis, con unos “alarmantes indicadores”, es vital transmitir certidumbre el consumidor que, “es el verdadero motor de la economía y el que acaba generando impuestos”.

En este sentido, también argumentó que gracias al consenso logrado en el pacto de reconstrucción y a mecanismos como el Diálogo Social, en el que Castilla y León es un referente, el consumidor también recibe un mensaje de unidad que en estos momentos ayuda a generar certidumbre.

A su vez, el presidente del Colegio de Economistas también hizo un llamamiento a la calma y a la responsabilidad, tanto a los administradores públicos como a los privados, y aseguró que ahora más que nunca es necesario el sentido común.

En términos parecidos se pronunció Luis Fuentes, que aunque reconoció la crudeza de la crisis, con una bajada del PIB regional que superará el 7 por ciento, aseguró que Castilla y León no es la comunidad que está en peor situación y además cuenta con la ventaja de haber alcanzado el consenso en el pacto de reconstrucción.

El presidente de la Cortes, que aseguró que la pandemia ha golpeado por igual a todos los sectores económicos y sociales, también apuntó que la salida de la crisis también debe servir para afrontar los cambios estructurales que necesita la Comunidad y que deberían haberse realizado antes.

En cuanto a las medidas, De Margarida consideró clave el apoyo a las empresas, especialmente a la hora de su digitalización y de ganar tamaño, y apuntó que un alto porcentaje de microempresas que tiene el tejido productivo de la Comunidad es un escollo para la recuperación y un cambio estructural que habría que afrontar. Además, consideró básico el control de la estabilidad presupuestaria, la regulación del empleo y una fiscalidad sostenible.

Al mismo tiempo, explicó que Castilla y León también cuenta con hándicap como la despoblación, el envejecimiento y modelo territorial donde 2.006 de los 2.248 municipios tienen menos de mil habitantes, por lo que argumentó que es fundamental que todas las medidas se pongan en marcha de forma coordinada por las distintas administraciones para que se sean “acciones que se retroalimenten”.

Entre las medidas de urbanismo, consideró fundamental la adaptación de las normas en el mundo rural para la instalación de industrias agroalimentarias, así como las ayudas a la rehabilitación de viviendas, y también puso el acento en el apoyo al turismo de interior. En este sentido, apuntó que el medio rural no ha sufrido el mismo impacto de la pandemia, por lo que ahora debe aprovechar esta situación.