La gestora española de infraestructuras Serena Industrial Partners, que participará en la construcción del primer tramo del tren de alta velocidad entre Lisboa y Oporto, confía en que esta conexión sea el punto de partida para la unión ferroviaria luso-española.
«Como dicen las autoridades portuguesas, la alta velocidad ya ha empezado en Portugal y este proyecto puede ser una gran mecha para que todos los proyectos ferroviarios en el país se lleven a cabo, entre otros el proyecto de la unión de España con Portugal», ha afirmado en una entrevista telefónica a EFE el CEO y socio fundador de Serena, Joaquín Camacho.
Camacho ha destacado que este, junto con los próximos tramos de alta velocidad que lance el Gobierno de Portugal, serán «los más grandes de la historia de Portugal y de los proyectos de transporte más grandes de Europa en este momento».
Serena Industrial Partners es la única empresa española que conforma la empresa Avan Norte-Gestão da Ferrovia de Alta Velocidade, que la semana pasada firmó la concesión para la primera fase del tren de alta velocidad entre las dos principales ciudades portuguesas.
Un contrato de 30 años para Serena en Portugal
El contrato tiene contemplada una duración de 30 años para diseñar, desarrollar, construir y financiar la obra.
Esta compañía está constituida por el consorcio LusoLAV, liderado por la constructora lusa Motal Engil, de quien es socio Serena.
La primera fase del proyecto incluye el desarrollo del tramo ferroviario entre Oporto y Aveiro, con una longitud total de 71 km, e incluye infraestructuras clave como un puente de 9,5 km sobre el río Duero y la construcción de dos nuevas estaciones.
Para su ejecución, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) anunció un contrato para financiar 875 millones de euros del importe global de 3.000 millones de euros que costará el primer tramo, convirtiéndose en el mayor contrato individual firmado por la institución en el marco del programa InvestEU, un instrumento de la UE destinado a movilizar inversiones estratégicas hasta 2027.
Se estima que la obra estará acabada para 2030 y que generará ingresos anuales de unos 170 millones de euros.
Serena Industrial Partners, con presencia en toda Europa, ya tiene varios proyectos en Portugal, que llegaron de la mano de la compra el año pasado de la lusa Lineas-Concessoes de Transportes.
A través de esta adquisición, ahora gestiona los puentes Vasco da Gama y 25 de Abril de la capital portuguesa, el Hospital Lisboa Oriental y la Autopista Douro Interior.
También tiene proyectos en España, Francia, Noruega, Italia y Chile.


