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El peligro de la venta de leche cruda que quiere regular el PSOE

El peligro de la venta de leche cruda que quiere regular el PSOE

19 julio, 2018
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Actualizado: 19 julio, 2018 19:00
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El Gobierno de Pedro Sánchez sigue el camino de la Generalitat de Cataluña sobre la venta directa de leche cruda, recién ordeñada y sin ningún tipo de proceso. Puede ser el caldo de cultivo de ciertas bacterias, como la legionella o la E. Coli, entre otras. Una de las enfermedades más graves es la meningitis.

En Cataluña se permite la venta directa de leche cruda a pequeña escala, aunque también hay máquinas expendedoras para tal efecto, algunas de ellas retiradas ante la desconfianza que provoca este tipo de leche, caldo de numerosas bacterias perjudiciales para la salud. Este producto no puede consumirse directamente debido a las bacterias que porta, por lo que es imprescindible hervirlo o pasteurizarlo previamente. La otra opción es el UHT, cuya cocción se realiza a 150 grados centígrados, eliminando cualquier bacteria.

El principal problema de la leche cruda, además de las bacterias que porta, es su caducidad y la cadena de frío. La leche cruda, una vez ordeñada, debe guardarse a una temperatura de entre uno y cuatro grados máximo, mientras que solo dura entre 24 y 48 horas. Una vez pasado este tiempo se llega a cortar, por lo que no se debe consumir.

El Ejecutivo está estudiando la forma de regular la comercialización de este producto, pese a que los expertos y nutricionistas lo desaconsejan por completo. En Cataluña se ha hecho como un guiño a los pequeños productores, más cuando son muy afines al separatismo. La leche cruda no es sinónimo de la leche fresca, ya que está guardada en frío desde que sale de la vaca hasta que llega al consumidor. Además, la leche fresca no presenta riesgo debido a la pasteurización, un golpe de calor en un corto período de tiempo que llega a los 90 grados centígrados como máximo, eliminando riesgos sanitarios. Este producto aguanta hasta unos cinco días en la nevera.

Según la FDA de EE UU, La pasteurización de la leche no produce intolerancia a la lactosa ni reacciones alérgicas. Ambas clases de leche pueden causar reacciones alérgicas en personas sensibles a las proteínas de la leche; y alerta: la leche sin pasteurizar no mata a los agentes patógenos por sí misma. Este proceso no reduce el valor nutricional de la leche, ni tampoco significa que sea seguro dejar la leche fuera del refrigerador por un tiempo prolongado, especialmente después de que se haya abierto, y más en verano, ya que la leche podría cortarse.

Los síntomas de las enfermedades de origen alimentario incluyen, entre otros, vómitos, diarrea y dolor abdominal; además, también pueden aparecer síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza y dolor corporal.

Aunque la mayoría de las personas sanas se recuperarán rápidamente de las enfermedades causadas por las bacterias perjudiciales de la leche sin pasteurizar (o de los alimentos elaborados con esta leche), otras pueden presentar síntomas crónicos, graves o, incluso, que pongan en riesgo la vida.

Si usted o alguien que conozca se enferma después de consumir leche sin pasteurizar o productos derivados de ella (o si está embarazada y cree que puede haber consumido leche sin pasteurizar o queso contaminados) consulte de inmediato a un médico o a un proveedor de asistencia de salud.

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