El PIB ‘regional’ crecerá este año un 5,5 por ciento, según BBVA

El PIB ‘regional’ crecerá este año un 5,5 por ciento, según BBVA

El estudio prevé un mejor comportamiento 'per capita' por el envejecimiento de la población
17 febrero, 2021
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Actualizado: 17 febrero, 2021 21:16
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El responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, previó hoy un mejor comportamiento ‘per capita’ de Castilla y León con respecto del conjunto de España por su peculiar demografía, que está marcada por unas menores tasas de crecimiento de la población y el envejecimiento. En todo caso, aseguró que los pronósticos que maneja el banco es que la economía de la Comunidad crecerá de manera “muy similar” al resto del país en el año 2021, con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 5,5 por ciento gracias a la recuperación que será palpable a partir de la segunda mitad del ejercicio, una vez que la ciencia y las vacunas venzan al COVID.

Con motivo del encuentro digital organizado por El Norte de Castilla para abordar las perspectivas económicas y financieras para este año, Doménech subrayó que las exportaciones de la economía regional en bienes de equipos y en sectores como la agroalimentación ya han superado, en la actualidad, los niveles de 2019. También señaló el positivo comportamiento del índice de producción industrial y las menores tasas de desempleo que en otros territorios. “Hay que poner en valor las previsiones de crecimiento económico para España y Castilla y León pese a saber que son incompletas y asimétricas ya que existen sectores que están por encima y otros muy lejos de alcanzar los niveles de actividad como el turismo y la hostelería”, añadió.

El experto valoró, según recogió la Agencia Ical, que la mayor parte de la economía española ha aguantado la “adversidad”, hasta el punto que ha aprendido a convivir con la pandemia que, a su juicio, es clave para evitar el “colapso” o la caída del PIB como ha ocurrido en otros países del entorno. Eso sí, reconoció que las medidas restrictivas adoptadas a finales de 2020 y principios de 2021 restarán algunas décimas de crecimiento. “Las medidas de confinamiento y restricción no son ahora tan duras como en el segundo trimestre pero mucho más de lo esperado en verano. Al final, tenemos una economía estancada y tasas de crecimiento ligeramente positivas o muy cercanas al cero, que son insuficientes para seguir reduciendo la brecha que se ha abierto pero mejorarán de forma muy clara en la segunda mitad de este año”, sentenció.

Por su parte, el director de Inversiones de Banca Privada de BBVA en España, Enrique Marazuela, destacó que la mayor amenaza que tiene la economía es que las mutaciones del virus se hagan resistentes a las vacunas pero se mostró esperanzado con el 2021 al considerar que será un año de nueva ilusión con la recuperación económica. Una situación que vendrá acompañada de los bajos tipos de interés y las importantes ayudas de la Unión Europea.

Aseguró que los fondos europeos deben ser una “oportunidad” para España para acabar con las debilidades “crónicas” de tiene la economía. “Los 140.000 millones de euros son dinero suficiente para acometer estas transformaciones para ver un impacto en la economía y que tengan un efecto tractor en las reformas estructurales”, añadió.

El encuentro digital también contó con la participación de la decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pontificia de Comillas (Icade), Teresa Corzo, quien apuntó que Castilla y León tiene una “oportunidad de oro” con las ayudas europeas al contar con un tejido empresarial muy bien trabado y dispone de “bastante” industria, con un sector pujante como la agroalimentación.

Citó los dos tipos de ayudas que llegarán, tanto los relacionados con proyectos estratégicos y tractores de transformación y resiliencia, para abordar una transición ecológica y digital, como la financiación de los proyectos individuales que van a ser muy positivos para las pymes. “Los empresarios deben estar muy despiertos por que creo que Castilla y León puede salir muy beneficiada de este entorno al poseer una estructura de pymes”, aseveró.

Rafael Doménech relacionó la importante caída del PIB del 11 por ciento el año pasado por el descenso de la actividad con la primera ola de la pandemia, que trajeron consigo medidas de distanciamiento y un confinamiento con grave perjuicio para el turismo y el consumo social. Tampoco se olvidó del impacto en las empresas que son más pequeñas que en resto de la UE, el menor margen fiscal y las debilidades crónicas del mercado de trabajo. En todo caso, valoró que las medidas adoptadas por el Gobierno como los ERTE han permitido que la tasa de desempleo solo haya aumentados dos puntos, al pasar del 14,6 al 16,5 por ciento, mientras que en la anterior crisis económica, con una caída menor del PIB, escaló del ocho a casi el 27 por ciento. “Hemos hecho un esfuerzo enorme, como sociedad, para proteger ese tejido productivo, con 3,5 millones de personas acogidos a los ERTE durante la primera ola”, sentenció.

También se refirió a las ayudas que ya reciben los autónomos y que, próximamente, podrán acceder las empresas que se deberán mantener en el tiempo, al menos hasta lograr una nueva normalidad y la inmunidad de grupo del 70 por ciento con las vacunas frente al coronavirus. “Es el reto que tenemos ahora por delante y si se consigue se minimizará ese coste en términos de empleo para que las empresas puedan sobrevivir estos meses. Es la mejor inversión social y económica”, concluyó.

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