El revés a Hacienda por las pérdidas no declaradas en el IRPF por la venta de un inmueble

El revés a Hacienda por las pérdidas no declaradas en el IRPF por la venta de un inmueble

02 mayo, 2018
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Actualizado: 02 mayo, 2018 10:39
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Vender un inmueble con pérdidas tiene beneficios fiscales, e incluso podrán compensarse durante los cuatro ejercicios siguientes. No obstante, el contribuyente puede olvidarse de esta compensación en el segundo ejercicio, y Hacienda ha denegado poder ejercer esta rectificación en el IRPF.

Si el contribuyente se da cuenta tarde de la posible compensación podrá solicitar la rectificación de la declaración de IRPF. Hacienda deniega este derecho ya que se trata, a su juicio, de una opción tributaria. No obstante, los tribunales tienen una percepción muy distinta a la de la Agencia Tributaria. El Tribunal Superior de Justicia de Valencia, no obstante, da un revés a Hacienda al permitir esta rectificación.

Y es que, no se trata de una opción tributaria y por tanto tiene derecho a solicitar la rectificación en caso de olvidarse de la compensación. Asimismo, puede ejercer este derecho incluso si la Declaración se ha realizado fuera de plazo, aunque tendrá que abonar la correspondiente sanción. Eso sí, queda claro que si el contribuyente no podrá realizar la compensación de las pérdidas en el ejercicio posterior, ni podrá acumularlas, ya que el límite es el 20% de las minusvalías, según recoge Idealista. Lo que sí que es improcedente para Hacienda es que el contribuyente intente pasar la compensación de un año al siguiente, acumulándola a rentas negativas de ejercicios posteriores.

Las pérdidas por venta de patrimonio no se declaran habitualmente, pero hacerlo tiene efectos positivo para el contribuyente

En cualquier caso, los expertos consultados apuntan que conviene declarar en el IRPF 2017 estas pérdidas ya que rebaja la factura fiscal. En este sentido, han señalado que no se declaran habitualmente las pérdidas por la venta, aunque es obligatorio dejar constancia de ellas ya que puede ser beneficioso.

En este caso, han indicado que no se debe tributar por el rendimiento negativo, pero sí que hay que incluirlo en la declaración de IRPF. En caso de ganancias en la operación, éstas irán a la base imponible del ahorro, con los distintos tipos: 19% hasta 6.000 euros, del 21% de 6.000 a 50.000 euros, y del 23% de 50.000 euros en adelante.

José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico, recuerda que la ganancia o pérdida patrimonial se calculará entre el valor de adquisición y transmisión. «El valor de adquisición está formado por el importe real por el que se adquirió el bien, más los gastos y tributos inherentes a la adquisición. El valor de transmisión será el importe real por el que la venta se haya efectuado, menos el importe de los gastos y tributos inherentes a la transmisión, que hayan sido pagados por el vendedor», ha apuntado a la citada web inmobiliaria.

Las pérdidas podrán compensarse con las ganancias patrimoniales obtenidas en el mismo ejercicio. Estas ganancias pueden encontrarse en fondos, acciones, otros inmuebles. De esta forma se rebaja la factura fiscal. Si el resultado continúa siendo negativo, se podrá compensar con el saldo positivo de los rendimientos del capital mobiliario incluidos en la base imponible del ahorro del propio ejercicio, con el límite del 20% de dicho saldo. Si tras esta compensación queda aún saldo negativo, se compensará en los cuatro años siguientes.

«Consideramos que el contribuyente debería solicitar la rectificación de la declaración de IRPF»

De esta forma, el contribuyente no debe olvidarse de incluirlo en las próximas declaraciones del IRPF, ya que la Agencia Tributaria no admite errores, pese a que de momento está perdiendo en los tribunales.

En caso de no incluir la pérdida en el IRPF, no podrá compensarla con las restantes ganancias obtenidas, ni tampoco con los rendimientos del ahorro del ejercicio, por lo que no podrá hacerlo en los siguientes ejercicios. De esta forma, aunque no haya compensación en el primer ejercicio, sí puede ser beneficioso para los siguientes, por lo que es recomendable hacerlo.

“En ese caso, y si las pérdidas no se hubieran declarado, consideramos que el contribuyente debería solicitar la rectificación de la declaración de IRPF en la que se generaron dichas pérdidas, para incluirlas en la misma. Sólo de esta forma podría realizar la compensación rendimientos positivos que se obtengan en los ejercicios futuros”, sentencia Salcedo.

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