Empresas españolas aceleran la entrada en Irán tras el fin de las sanciones

Empresas españolas aceleran la entrada en Irán tras el fin de las sanciones

18 enero, 2016
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Actualizado: 18 enero, 2016 0:00
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El acuerdo entre EE UU e Irán para poner fin a las sanciones da alas a las compañías más importantes de España para abrirse a este nuevo mercado.El país se ha comprometido a poner fin a la fabricación de bombas atómicas, al tiempo que ha hecho un llamamiento a empresarios españoles y estadounidendeses para invertir en un país con obsoletas estructuras, como aeropuertos y hoteles. Asimsimo, Irán ha comenzado un plan para rebajar su dependencia del petróleo.

Este nuevo pacto supone una oportunidad de oro para intereses españoles. Irán necesita modernizarse: aeropuertos, servicios y hoteles son los tres grandes sectores que más urgencia necesitan para remodelar y presentarse ante la comunidad internacional. Asimismo, las energías renovables tendrán un papel clave, más cuando Rohaní ha insistido en la necesidad de depender menos del oro negro.

Las grandes empresas españolas interesadas en Irán acudieron al país el pasado mes de septiembre, con una delegación de tres ministros del Gobierno ahora en funciones. Así, constructoras como Sacyr, OHL, Ferrovial y ACS; energía renovable, como Acciona, Gas Natural Fenosa y Gamesa; y de instalación de centrales petroleras, obsoletas ahora, como Técnicas Reunidas serían las principales cotizadas benefactoras en España. SEAT, por su parte, se interesa por un mercado de 77 millones de habitantes, también ve oportunidad para incrementar las ventas.

Hasta ahora, Irán tiene instalados 100 MW de energía eólica y pretende multiplicar por 20 esta potencia. Acciona, Gamesa y Gas Natural serían las principales beneficiadas. Antes del embargo, en 2012, Seat busca incrementar sus ventas en el sector. La climatología y la situación geográfica exige vehículos potentes para combatir las duras condiciones del desierto. Seat tendrá el reto de competir con los grandes del sector en EE UU y con el mercado europeo.

Oriente Medio y, por defecto, el mundo entero, es un lugar más seguro con la entrada en vigor este sábado del acuerdo nuclear que dificulta que Irán desarrolle armas atómicas, según coincidieron hoy las potencias que negociaron este pacto.

«Hoy, EE UU, sus amigos y aliados en Oriente Medio, y en todo el mundo, están más seguros porque la amenaza de una bomba nuclear se ha reducido», aseveró el secretario de Estado de Estados Unidos en Viena, después de confirmar que Irán había cumplido los requisitos para que el acuerdo, cerrado el pasado julio, pudiera aplicarse ya.

Kerry recordó que ese pacto, que reduce las dimensiones y el alcance del programa atómico iraní, ha logrado que aumente de dos o tres meses a al menos un año el tiempo teórico que Teherán necesitaría para fabricar un arma atómica.

Además de desmantelar su capacidad técnica para fabricar combustible nuclear, tanto uranio como plutonio, susceptible de ser usado en una bomba, Irán permitirá un régimen de inspecciones mucho más severo a toda la cadena de su programa atómico. Tan severo que, incluso si el régimen de los ayatolás tratará de fabricar la bomba, no podría hacerlo en secreto.

«Si Irán alguna vez decide hacer esto, gracias a los pasos de este acuerdo, lo sabríamos inmediatamente y tendríamos el tiempo para responder de forma correspondiente», agregó. Kerry reconoció los esfuerzos y concesiones aceptados por Irán que, recordó, «muchas personas dudaban que fuera a dar». Unos esfuerzos que se han visto recompensados con el levantamiento de buena parte de las sanciones que ahogan la economía iraní desde hace año y la mantenías apartada de los circuitos comerciales y financieros internacionales.

«A cambio de los pasos que Irán ha dado, EE UU y la UE van a levantar de inmediato las sanciones relacionadas con el programa nuclear iraní», resumió el secretario de Estado. Entre las más importante, el fin del embargo al petróleo iraní, la principal fuente de divisas para Irán, y el acceso a decenas de miles de millones de dólares congelados en el extranjero. En un comunicado conjunto, la jefa de la diplomacia de la Unión Europa, Federica Mogherini, y el ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, destacaron que este acuerdo histórico «demuestra que con voluntad política y través de la diplomacia multilateral se pueden resolver los asuntos más difíciles».

Kerry también se manifestó en ese sentido, en un claro mensaje a quienes critican, tanto en Washington como fuera, que Estados Unidos se haya sentado a negociar con su «archienemigo». «Hemos demostrado por que la diplomacia tiene que ser la primera opción, y la guerra la última», sentenció.

De hecho, la negociación entre la comunidad internacional de Irán, que arrancó en noviembre de 2013, ha permitido escenas como la de los ministros de Exteriores de EEUU e Irán, dos países sin relaciones diplomáticas y enfrentados desde 1979, sentados juntos en una mesa de negociación.

Un ruptura del hielo diplomático que se ha manifestado también en un intercambio de prisioneros histórico. Cinco ciudadanos estadounidenses encarcelados en Irán, entre ellos el corresponsal del diario estadounidense «Washington Post» en Teherán, y siete iraníes condenados o esperando juicio en Estados Unidos, han sido puestos hoy en libertad.

A partir de ahora, el Organismo Internacional de Energía Atómica será el encargado de verificar que Irán cumple el acuerdo y que sus esfuerzos nucleares no van más allá, como afirma Teherán, de objetivos energéticos y científicos.

El OIEA empleará una sofisticada maquinaria para poder controlar permanentemente que el uranio que Irán enriquece no supera la pureza del 3,67 por ciento pactada con las grandes potencias. Una limitación que permitirá a Irán usar la tecnología nuclear con fines pacíficos pero cerrándole la posibilidad de emplearlo en armas nucleares.
Estados Unidos abonará a Irán 400 millones de dólares por una deuda y 1.300 millones más en concepto de intereses por un pleito planteado por ese país tras su Revolución Islámica (1979), anunció hoy el secretario de Estado, John Kerry.

Ese pago, que soluciona un caso que Teherán llevó en 1981 al Tribunal de Reclamaciones Irán-EEUU de La Haya (Holanda), no forma parte de los miles de millones de dólares de los que el régimen iraní podrá disponer en todo el mundo tras el levantamiento de sanciones por la entrada en vigor del acuerdo nuclear internacional.

Kerry hizo el anuncio en un comunicado un día después de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmara que Irán cumplió las exigencias para aplicar el acuerdo pactado en julio pasado en Viena para frenar el programa nuclear iraní y, de esa manera, levantar las sanciones internacionales a ese país.

«Estados Unidos e Irán hoy han resuelto una reclamación pendiente desde hace mucho tiempo en el Tribunal de Reclamaciones Irán-EEUU», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense en la nota oficial.

La reclamación se refiere al Fondo de Confianza de 400 millones de dólares utilizado por Irán para «comprar equipos militares de Estados Unidos antes de la ruptura de relaciones diplomáticas» en 1979, precisó el titular de Exteriores norteamericano.

«Irán -prosiguió- recibirá 400 millones de dólares en el Fondo de Confianza, así como unos 1.300 millones acordados sobre los intereses».

Según Kerry, «este es el último de una serie de acuerdos importantes alcanzados durante los últimos 35 años en el Tribunal de La Haya».

Todas las reclamaciones presentadas por unas 4.700 empresas estadounidenses contra el Gobierno de Irán en La Haya, indicó, «se resolvieron durante los primeros veinte años del Tribunal, lo que resultó en el pago de 2.500 millones de dólares en indemnizaciones a nacionales y compañías estadounidenses».

«Todavía hay reclamaciones pendientes en el Tribunal, la mayoría de Irán contra EEUU. Continuaremos con los esfuerzos para abordar esas reclamaciones adecuadamente», agregó Kerry.

EEUU e Irán rompieron relaciones diplomáticas en 1979 después de que los revolucionarios que depusieron al sha Mohammad Reza Pahlevi, apoyado por Washington, asaltaran la Embajada estadounidense en Teherán y tomaran rehenes.

Sin embargo, las negociaciones para detener el polémico programa atómico de Irán ha acercado a los dos países que, pese a sus diferencias, han sido capaces de sentarse a dialogar en la misma mesa.

El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió hoy el recién aplicado acuerdo internacional con Irán para la suspensión de su programa nuclear y afirmó que con él, «Estados Unidos, la región y el mundo estarán más seguros».

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