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Gonzalo Urquijo, presidente de Abengoa.

Abengoa no logra un acuerdo de refinanciación y se da un nuevo plazo hasta el 4 de agosto

Abengoa vuelve a alargar una vez más el plazo que se dio para tratar de llegar a un acuerdo sobre la refinanciación de su deuda y ahora confía en lograrlo antes del próximo 4 de agosto para poner fin a sus problemas de liquidez y garantizar su viabilidad.

La propia compañía explica en una comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que aún no ha podido completar el proceso de documentación de la operación que le permitiría firmar el acuerdo de reestructuración.

Es la misma versión que dio el pasado lunes, cuando mostraba su esperanza de cerrar el acuerdo antes de este viernes, con la diferencia de que ahora añade que necesita unos días más, como máximo hasta el martes 4 de agosto, por la complejidad del proceso.

Fuentes financieras consultadas por Efe explican que Abengoa intenta recabar desde ayer el apoyo de los bancos para conseguir 35 millones y llegar a los 250 millones que busca para cerrar la refinanciación de su deuda.

La compañía ha alargado ya hasta en tres ocasiones el plazo que ella misma se fija para intentar llegar a un acuerdo.

EL PLAN DE REESTRUCTURACIÓN

El plan de reestructuración de Abengoa pasa por cuatro puntos: la financiación del ICO, la concesión de avales, el acuerdo con sus proveedores y acreedores, así como la modificación de las condiciones de sus bonos.

El pasado lunes aclaró a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que la nueva financiación y los avales los recibirá Abengoa Abenewco 1, que es desde 2017 la sociedad de cabecera de todo el grupo, lo que implicará también que cualquier instrumento convertible se convierta en acciones de esa compañía.

Eso supondrá asimismo la ruptura del grupo económico actual, encabezado por Abengoa, que pasará a ser un accionista minoritario de Abenewco y está por ver si consigue el apoyo del 95 % de los acreedores de una deuda de 153 millones y se libra de su disolución.

El plan de reestructuración no es suficiente para ello y desde mayo Abengoa está en causa de disolución, advertencia que vuelve a hacer este viernes.

Para reequilibrar el patrimonio y asegurar el cumplimiento del plan de negocio actualizado, el consejo acordó suscribir una nueva línea de liquidez por importe de 250 millones de euros y un plazo de cinco años, con garantía del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

También acordó solicitar avales ‘revolving’ (para disponer de nuevo crédito a medida que se devuelve) por 300 millones, a fin de cubrir las necesidades del negocio hasta finales de 2021.

Asimismo, propuso intentar cerrar un acuerdo con proveedores y otros acreedores con deuda vencida para desconsolidar esa deuda del perímetro de Abengoa Abenewco 1, otorgándoles a cambio un derecho preferente al cobro contra la realización de determinados activos.

Pero para poder acometer todas estas medidas, Abengoa necesita llegar a un acuerdo con sus acreedores financieros, entre ellos el propio Estado, a través del ICO, que estaría dispuesto a poner 50 millones, siempre según las fuentes financieras consultadas por Efe.

La sociedad reitera una vez más que la firma del acuerdo es fundamental para resolver la delicada situación que atraviesan sus negocios como consecuencia de la ausencia de liquidez y avales que, como ya se adelantó, están afectando de manera severa a los mismos, haciendo muy difícil su viabilidad.

Y añade que los resultados del primer trimestre del año tiene previsto publicarlos con la firma del acuerdo de reestructuración.

La compañía arrastra problemas desde 2015, cuando estuvo a punto de protagonizar la mayor quiebra de España, que evitó tras renegociar su deuda, próxima entonces a los 9.000 millones y que ha refinanciado varias veces y conseguido reducir con la venta de activos.