Baile de máscaras en el consejo del Banco Popular

Baile de máscaras en el consejo del Banco Popular

22 diciembre, 2016
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Actualizado: 22 diciembre, 2016 5:00
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El banco ha celebró este miércoles el primer consejo de administración tras el relevo de Ángel Ron. Los grandes accionistas, divididos de nuevo ante el nuevo rumbo que debe tomar el banco. En el horizonte, la venta de la entidad el próximo año.
Banco Popular culmina su reunión ordinaria del consejo de administración, y lo hace en un ambiente nada ordinario, pese a la nota enviada a la CNMV en la que se habla de “un clima de entendimiento total”. Tras un año cargado de turbulencias y de presiones internas, Antonio del Valle (con más de un 4% del accionariado) logró convencer al resto de miembros del consejo para que forzaran la salida de Ángel Ron. Para ello, entre otras cosas, aseguró a los accionistas que sería la mejor forma de enderezar el rumbo de la entidad, y que Emilio Saracho sería un buen relevo para tomar las riendas y conservar la independencia que siempre ha tenido Banco Popular.

La Sindicatura de Accionistas no confía en la nueva gestión

Precisamente la independencia del Banco es ahora el origen del conflicto que divide a los principales accionistas de la entidad. La Sindicatura de Accionistas cedió a la presión y aceptó la salida de Ron (perdiendo el Opus Dei por primera vez en la historia del banco los mandos de la entidad), pero ahora no confía en la nueva gestión (pese a mostrar su apoyo en el consejo de administración, toda vez que consideran que actualmente es la mejor decisión que se podía tomar). Quieren conservar el control del banco en esa etapa de independencia o, incluso, recuperar el dinero invertido en el banco mediante una fusión o una venta. Precisamente el historial de Antonio del Valle en México está plagado de ventas de entidades y compañías. De hecho, la situación actual de Banco Popular recuerda a la del banco mexicano Bital, que Del Valle compró cuando se privatizó la banca en el país latinoamericano, y que terminó vendiendo a HSBC tras aguantar las turbulencias de la crisis mexicana. La intención de Del Valle, en todo caso, parece ser la de hacerse con el control de la sexta entidad por tamaño en España.
Accionistas del Popular
Desde la sindicatura de accionistas no eran pocos los recelos que existían a la hora de permitir a Emilio Saracho acceder a la presidencia. Son conscientes de que Del Valle, junto a otros accionistas de peso como Allianz (con el 3,5% de la entidad), o Crédit Mutuel (4% del capital), pretenden sanear en cierto modo el balance del banco para realizar después una ampliación de capital, algo que iría contra lo prometido para facilitar el relevo en la presidencia de la entidad.
Además, las empresas y consejeros de la Sindicatura de Accionistas han asumido la mayor pérdida por la caída de la acción (tanto por antigüedad como por volumen de acciones), algo que les ha hecho perder ya cerca del 90% de su inversión en el banco. Ahora, su principal estrategia pasa por la conservación de la independencia de la entidad (siempre con ellos como máximos accionistas), lo que requiere de la aprobación del Proyecto Sunrise por parte del Banco de España. El resto de los accionistas mayoritarios prefiere vender antes que volver a poner dinero en otra ampliación de capital, algo inevitable si Sunrise no sale adelante. Una ampliación que, según cálculos de Goldman Sachs y BofA Merril Lynch, superaría de nuevo los 2.000 millones de euros (tal como ocurriera este mismo año con la ampliación de 2.500 millones).

Claves del consejo de administración

En el consejo de administración ordinario que celebrado este miércoles por el Banco Popular, la Sindicatura de Accionistas contaba solo con tres de sus quince miembros, y aunque continúa siendo el mayor accionista del banco, ha perdido poder ejecutivo en tanto que algunos consejeros independientes les han dado la espalda. Algo que podría cambiarsi se exponen con claridad los planes de futuro de la entidad que, por lo que parece, pasa siempre por una venta final de la entidad, aunque son planes que se desvelarán oficialmente cuando, de forma definitiva, Emilio Saracho asuma la presidencia de la entidad en una junta extraordinaria el próximo mes de febrero. Hasta entonces los consejeros de la Sindicatura presionan para evitar una venta que les dejara fuera del negocio y, sobre todo, quieren evitar una ampliación de capital, porque supondría un nuevo desembolso que no están dispuestos a asumir.

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