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La banca española deberá resistir otra recesión y un paro superior al 21%

La banca española deberá resistir otra recesión y un paro superior al 21%

24 febrero, 2016
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Actualizado: 24 febrero, 2016 0:00
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Los seis grandes bancos españoles tendrán que hacer frente a un hipotético escenario en el que el PIB avance este año un 0,6 %, entre en recesión en 2017 con una caída del 0,8 %, y apenas crezca en 2018, cuando subiría un 0,2 %, con la tasa de paro por encima del 21 % en los tres ejercicios.

Además, el coste de financiación de la economía española se dispararía y el interés medio de la deuda a diez años rondaría el 3 % este año y los dos próximos, muy lejos en cualquier caso de los máximos por encima del 7,6 % que alcanzó a finales de 2012.

Éstas son las hipótesis que sirven de partida para que la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) mida los niveles de capital y la solvencia de la banca en los próximos test de estrés del sector europeo.

Santander, BBVA, Criteria-CaixaBank, BFA-Bankia, Sabadell y Popular son las seis entidades españolas que participan en la prueba a la que se someten los 51 mayores bancos europeos, el 70 % de los activos bancarios de la zona del euro.

Los resultados se espera que se publiquen en el verano y no tendrán en cuenta un nivel mínimo de capital, lo que se traduce en que no habrá ni suspensos ni aprobados, aunque sí permitirá diferenciar quiénes son más solventes que otros, clave para que tengan o no libertad de repartir dividendo entre sus accionistas.

Además de las hipótesis macroeconómicas de España, los bancos con presencia en el exterior tendrán que resistir un escenario menos halagüeña aún en Europa, puesto que en el peor de los casos se prevé que la economía de la zona del euro caiga un 1 % en 2016 y un 1,3 % en 2017, mientras que en 2018 avanzaría un 0,6 %.

En el conjunto de la Unión Europea, lo que incluye a países claves para la banca española como Polonia o Reino Unido, la hipótesis más adversa de los test de estrés prevé una contracción del 1,2 % este año y del 1,3 % en 2017, aunque en 2018 la economía subiría el 0,7 %.

Más duras aún son las condiciones para Latinoamérica o Turquía, lo que afecta especialmente a Santander y BBVA, puesto que el primero tendrá que aguantar que en un país clave como Brasil la economía se hunda un 5,9 % en 2016, un 0,4 % en 2017, antes de crecer un 2,8 % en 2018.

BBVA, por su parte, deberá resistir que el PIB turco se desplome un 4,4 % en 2016, aunque crecería un 0,9 y un 3,4 % en los dos años siguientes, mientras que en México, su principal fuente de ingresos, la economía caería un 0,3 % en 2016 y avanzaría un 0,8 y un 2,7 % en 2017 y 2018, respectivamente.

Otra de las variables a tener en cuenta a la hora de medir la capacidad de resistencia de los bancos españoles y del resto de sus grandes competidores europeos será la evolución del mercado inmobiliario, que viviría nuevas turbulencias.

En el caso de la vivienda, los precios se hundirían en España un 23,8 % en el acumulado desde 2018, ya que aunque ese año se esperaría, en el peor de los casos, una subida del 0,6 %, en 2016 caerían de media un 5,5 % y en 2017, un 0,7 %.

En cuanto a la inflación, las previsiones más pesimistas indican que los precios en España caerían un 1,9 % este año, subirían un 0,5 % en 2017 y un 1 % en 2017.

El mercado de renta variable también sufriría en este escenario adverso y la bolsa española caería un 26 % este año, un 24,9 % en 2017 y un 16,6 % en 2018, un batacazo en toda regla aunque muy similar a la media de la zona del euro. 

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